Enclave de diversión

Yanely Hernández, 'En otra clave'. / El guiño

La carrera profesional de Yanely Hernández, una versátil atleta de la interpretación, representa una maratón en otra clave. La meta no es el final, sino el principio de lo que está por llegar. Se motiva con Bolerock & Roll

-¿Me deletreas tu nombre?
“Y-a-n-e-l-y”.

Te han llamado de todo!
“Chusley, Yamiley, Martequis… Lo más fuerte es que lo siguen escribiendo mal en los carteles. ¡Desde luego! Pero, bueno, respondo igualmente. ¡No hay problema!”.

-¿De dónde viene?
“Pues, de la cara tan grande que tiene mi madre. Cuando nací me quería llamar así y no la dejaron apuntar en el registro. En el carné soy María del Carmen y me dicen Yanely, porque a ella le dio la gana. Yo he perpetuado la tradición”.

-Actriz, presentadora, productora de cine, cantante… ¿Falta algo por mencionar?
“Soy una actriz capaz de hacer muchas cosas”.

-¿Lo tuyo en esta dedicación es una pasión surrealista?
[Risa realista] “Es surrealista dedicarse a este mundo, sí. ¡Bastante! Además, es el título de una película que dirigió Lucas Fernández [de 2008, sobre la vida del pintor tinerfeño Óscar Domínguez]. Forma parte de mi haber y de mis alegrías”.

-¿Qué supuso para ti?
“Fue mi primer largometraje. Me permitió trabajar con actores de talla internacional, como son Joaquim de Almeida, Victoria Abril y Emma Suárez, y conocer otros lugares: rodé en Praga. Significó mucho, un sueño hecho realidad”.

-¿Eres una revoltosa?
“Es una de mis personalidades. Disfruté muchísimo en esa serie de Televisión Canaria, en la que interpretaba a Nati”.

-Y una bella despierta…
“Mira, La bella durmiente era un montaje que realicé con Clapso Producciones bajo la dirección de Israel Reyes. Curiosamente, ahí no hacía de bella ni de durmiente. Era la mala, malísima, del cuento. Fue una experiencia muy distinta. Normalmente, yo salgo a escena y la gente se ríe. Como era la mala, los niños me gritaban, encantados. Al principio pensaba que me estaban insultando, pero al final de la obra formaban cola para saludarme”.

-La mala era buena…
“Los chiquillos se enganchan con los malos”.

-Leo en la Wikipedia que tu primera aparición en televisión data de 1988…
“La Wikipedia me tiene caliente. Esta vez es verdad. Llevo haciendo televisión… ¡Uf! En canales locales al principio, en Televisión Española después, con Desde La Laguna con humor, y, actualmente, en Televisión Canaria. No entiendo mi vida sin la televisión como medio. Desde que era adolescente he estado vinculada”.

-Aparte del mando a distancia, conviene ponerse la mascarilla para la telebasura…
“Lo que a mí más me preocupa no es tanto la existencia de esos programas en sí como que el público lo consuma de manera masiva. De cualquier modo, admito que se emitan, porque las personas somos diferentes y hay gustos distintos”.

-¿Qué programas acaparan  tu interés de telespectadora?
“Yo no tengo televisor. Consumo televisión por internet.  La veo a la carta”.

-El sello de calidad lo pones tú, ¿no?
“Sí, así que todas las porquerías que vea son responsabilidad mía”.

-Durante el confinamiento habrás escuchado los Cuarentenas principales
“Voy moviéndome de aquí para allá, a voluntad”.

-Con Juanka ya coincidiste antes de la televisión…
“En los bares hacíamos espectáculos muy golfos, transgresores, de contacto directo con el público. Con Juanka me lo he pasado muy bien. Es de las personas más divertidas que conozco, muy inteligente”.

-¿Qué era Karaoke?
“Era un programa para una televisión local de Gran Canaria. Íbamos con una unidad móvil por los pueblos y la gente se subía a cantar”.

-Como el teatro itinerante…
“El teatro de por sí en Canarias es itinerante, porque no puedes hacer temporadas en un sitio como una compañía que llega a Madrid y se instala en el Calderón durante años incluso. Aquí, el negocio obliga a estar cargando con la escenografía y cambiando de espacio, de municipio y de isla. Hay espectáculos estrictamente de calle que cada vez se mueven menos en gran formato. El único que permanece hoy es una producción que pusimos en pie el año pasado basado en el poema La maleta, de Pedro Lezcano, con catorce personas en gira y una escenografía diseñada por el famoso escultor Julio Nieto”.

Club Super9
“Un programa infantil en la tele local. A la sombra de un bambú era otro”.

-No has parado…
“¡Soy una mujer hecha y derecha! Me siento una afortunada por vivir de esto. Mi compromiso con la profesión y con el público es muy fuerte, hasta el punto de que, cuando estuvimos confinados, pensé que me quedaba sin trabajo y entonces ideé un personaje para la plataforma Youtube, Dulce Santana, a sabiendas de que no me ayudaría a subsistir”.

Ríete tú!
“¡Ay, sí! Ríete tú. Volveremos en septiembre [en la autonómica] con grandes novedades. Estoy muy ilusionada”.

Yanely Hernández, 'Ríete tú'. / El guiño

-¿Qué te pone histérica?
[Risa simuladamente nerviosa] “Las histéricas somos lo máximo. Las pasiones bestiales los tengo domesticadas para sacarlas en el escenario”.

-¿Sin sombras de Grey?
“Rescataría esa función. Y El cielo según San Juan, con mi querida Antonia, de la mano de Acelera Producciones”.

-¿Qué estás tramando?
“Un monólogo para teatro”.

-¿Cómo se titula?
“Está en cuarentena”.

Publicado el por DNM en Entrevistas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

Añadir un comentario