“Esto es un despelote”

Manuel Zaguirre Cano, secretario general de USO entre 1977 y 2002


Cuando descubre que está en una entrevista ya es tarde para echarse atrás. Después de veinticinco años como secretario general de la Unión Sindical Obrera (USO), Manolo degusta el barraquito con apasionada serenidad. Compartimos mesa, en el parque García Sanabria, con dos risueñas activistas sociales. 

-¡Un histórico!

[Sonríe] “Bueno… Yo militaba en el Partido Socialista Unificado de Cataluña [comunistas] en la clandestinidad. Y en el 67 entré oficialmente en la USO. Mi primera reunión formal fue el 2 de octubre de 1967 y mi elección como secretario general en toda España fue en el 77, con 29 años, hasta 2002. De ahí a 2010 fui presidente y en 2012 me jubilé”.

-¿Y ahora qué?

“Soy un afiliado más, sin responsabilidades orgánicas”.

-El tinerfeño Benito López tomó el relevo. No duró mucho…

“¡Un gran amigo! Yo lo propuse. Salió elegido en el congreso que celebró la USO en Asturias en 2002. Lamentablemente, solo duró un mandato. Tuvo un problema de salud que le impidió renovar [el líder actual es Julio Salazar]”.

-¿En qué se distingue la USO de los sindicatos de “clase alta”?

[Risas] “La USO también ha evolucionado. A lo largo de sus cincuenta años de historia, hay una USO de la clandestinidad, de la lucha contra la dictadura, con otra mística, otra impronta ideológica, más combativa… Y, como les ocurre más o menos a los demás sindicatos, hay una USO de la democracia, más sosegada, masiva… Los factores de homogeneidad ideológica no pueden ser los mismos. La línea divisoria es la autonomía sindical. Los otros han sido…”

-¿Correas de transmisión?

“Por ejemplo… Y no lo digo peyorativamente. Para que te hagas una idea,  jamás hemos sido acusados de vender a un trabajador, ni de firmar un acuerdo oneroso contra nadie o de quedarnos con el dinero de ningún cooperativista, de vivienda o de lo que sea, o de utilizar la negociación colectiva para hacer planes de pensiones privados… Como sindicalistas, jamás hemos pisado un juzgado por razón de corrupción”.

-¿Existe la corrupción sindical?

“Cuando el río suena, normalmente agua lleva. Y dolorosamente salpica más de lo deseable a algunos sindicatos. Sustraerte del escándalo de los ERE de Andalucía es querer engañarte”.

-Había uno que era un lanzado [Juan Lanzas, el conseguidor]…

[Carcajada] “Desde luego”.

-Esos no dicen “ole”,  sino “ere”…

“Sí”.

-¿Se volvieron locos o qué?

“El concepto de corrupción no es solo robar dinero público. Incluye malgastar, conceder y recibir ayudas semisecretas que a otros sindicatos se les niega. Luego viene un juez y te obliga a devolverlas”.

-¿Subversiones?

“Esto es así desde que empezó la democracia. Las condiciones no fueron las mismas para todos. La ley orgánica  del 83 privilegia a dos sindicatos [UGT y Comisiones Obreras]”.

-¿Son mayoritarios porque se llevan la mayor parte?

“Las elecciones sindicales están trucadas. El mapa no se altera lo más mínimo. Cuando, por una sentencia del Tribunal Constitucional, la USO logró acceder en 1990 a la Comisión Nacional de Elecciones Sindicales, las cambiaron”.

-¿En qué sentido?

“Aplicaron un modelo de elecciones sindicales invisibles”.

-¿Eso qué es?

“Se hacen en las empresas pero no se proclaman los resultados globales. Las primeras fueron en 1994”.

-¿Cómo se concreta la representación?

“Existe un protocolo por el cual las subvenciones y la presencia institucional se reparten siempre al 50%. Es un acuerdo privado entre UGT y Comisiones. El edificio sindical está al descubierto”.

-¿Hay muchos cuartos oscuros en ese edificio?

“No debería haber ninguno. La vida de los aparatos sindicales tendría que ser más luminosa. Al llegar la democracia, el sindicalismo era tan transparente que las colas de trabajadores para afiliarse daban la vuelta a la manzana”.

-Las colas que yo veo son las del paro…

“Salimos a la libertad sindical en cueros”.

-Algunos están forrados…

“Esto es un despelote”.

-Ley de transparencia para las caderas del rey, pero no para los “sueldos estratégicos” de determinados dirigentes sindicales y de la patronal…

“La iglesia tampoco quiere transparencia…”

-Eso va a misa…

“Esto es intolerable”.

-¿Qué?

“Lo de la USO”.

-¿Un abuso?

[Agarra la grabadora] “¿Esto graba? Atiende, Domingo: al bajar la intensidad de las subvenciones, Comisiones y UGT están liquidando gran parte de sus aparatos”.

-¿Es justificable que un sindicato presente un ERE?

“Antes que despedir a un trabajador del sindicato, como si yo fuera un empresario, me corto una mano”.

-Por mí, ya está…

“¡Muchacho, qué día llevo!”

 

Publicado el por DNM en Entrevistas, Vídeos ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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