Etapléjicos

Javier Nart Peñalver, abogado, político, escritor y antaño corresponsal de guerra. / Parlamento Europeo

Un mes y unos días después  de ser capturado en los Alpes franceses, el 16 de mayo, tras permanecer huido desde 2002, el Tribunal de Apelación de París puso en libertad a José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, y la  decisión quedó paralizada a las pocas horas debido a tres órdenes de extradición de la Audiencia Nacional española por las causas sobre el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza en 1987, el asesinato del directivo de Michelin Luis María Hergueta, en 1980, y la financiación de ETA a través de herriko tabernas. Está procesado como dirigente de la banda terrorista. Se escudó en sus “contactos con las altas esferas de poder” para eludir la prisión. “Si yo fuera un sectario, diría que es oportunismo del PSOE”, transmite a DIARIO DE AVISOS el eurodiputado de Ciudadanos Javier Nart. “Yo estoy seguro de que ha sido el momento en el que se ha podido encontrar a Josu Ternera, porque a este indeseable lo apresaron cuando iba al médico a tratarse de cáncer y, por lo tanto, lo detuvieron cuando acudía a un hospital. Estaban todos vigilados, porque no sabían exactamente cuál era. Me cuesta creer que el Gobierno de España deje a un criminal porque no le interesa. No lo admito. Me encaja que se hace cuando se puede”.

De 2005 a 2007 se desarrollaron las negociaciones entre el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y ETA, en las que Josu Ternera desempeñó un papel crucial. La filtración de las actas de ese diálogo deja estos titulares: Zapatero accedió a la concesión de beneficios para los presos etarras, informó de que Francia preparaba un golpe, sabía que ETA fabricaba explosivos tres meses antes del atentado de la T-4, propuso a ETA expulsar a los militares del País Vasco, planteó la elaboración de un “estatuto   único” con Navarra y aceptó la idea de ETA de ocultar  en unos anexos secretos que el concepto de sociedad vasca incluía a los navarros.

Josu Ternera. / Guardia Civil

Josu Ternera. / Guardia Civil

En la charla con este periódico, Nart revela que él fue asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Presidencia del Gobierno con Felipe González. En aquel tiempo, por sus relaciones personales antiguas, mantenía una muy estrecha relación con el Frente Sandinista. Un día, un comandante nicaragüense le dijo: “Oye, Javier, hace unas semanas, entrando en la Dirección General de Seguridad [a cargo de Lenin Serna], un compañero que venía conmigo me contó que esos que han pasado son unos tipos duros, unos vascos de ETA”.

-¿Quiénes son?, preguntó Nart a su amigo.

-Tenía un nombre rarísimo, muy extraño. No sé qué del Ternera.

-¿No sería un tal Urrutikoetxea Bengoetxea?

-Chea, ¿qué?

-Urrutikoetxea Bengoetxea.

-¿Quién?

-U-rru-ti-koet-xea Ben-goet-xea… [Así, “unas cien veces”].

-Ya me enteraré.

Al cabo de una semana:

-Javier, ¿cómo me decías que se llamaba? Tengo el nombre y no lo entiendo.

-Urrutikoetxea Bengoetxea.

-¡Ese! Está aquí.

-¿Qué hace?

-Está entrenando a operativos especiales en el Gobierno de Daniel Ortega.

Eso se lo comunicó inmediatamente a Txiki Benegas y lo pasó a Presidencia del Gobierno. Contestación: “No es posible”.

-¡Vamos a ver! No es que sea posible o imposible. Es que me lo está diciendo un amigo comandante del Frente Sandinista, que no sabe quién es este tío pero que me da los datos. Es un amigo con el que me he jugado la vida y no me está engañando. Es algo malo para ellos.

En ese momento, su padre había sido amenazado por ETA. Le exigían el llamado impuesto revolucionario y se negó a pagarlo. Entonces, era objetivo de muerte: “Todo el mundo pagaba en el País Vasco. Los años duros, 1987, 86, 85… Por ahí. Eran los tiempos de ETA de verdad”.

-¡Mira, Txiki! Yo me voy a Nicaragua, tomo el pulso a la situación y puedo reclamar al Frente Sandinista, que yo que me he jugado la vida con ellos, que les digan a los tipos de ETA que paren lo de mi padre.

Consiguió que su familia se quedara tranquila -Javier Nart también estaba en la macabra lista- y la confirmación de que los etarras estaban allí. “Me dicen desde el Gobierno español que no y no hacen nada. Mi información fue clara, rotunda y directa: Josu Ternera está entrenando al Frente Sandinista en operativos. De hecho, la ejecución de Anastasio Somoza en Paraguay [el 17 de septiembre de 1980] se realizó con cobertura y entrenamiento de ETA a los argentinos [del Ejército Revolucionario del Pueblo], como lo sería en el atentado [de Montoneros] contra Edén Pastora en Costa Rica”. Aquel suceso ocurrió, curiosamente, en la avenida de España (prolongación de la de Francisco Franco) de Asunción.

“No hicieron nada y siguieron apoyando económicamente y políticamente al Frente Sandinista. Esta es una de las grandes incógnitas que yo tengo. De Felipe González no albergo la menor duda de que no tenía conveniencia ni complacencia ninguna con ETA, en absoluto. Lo acusaron de lo contrario. Pero son disfunciones que no entiendo. Zapatero caracoleó con ETA y Felipe en ese punto era muy claro. Nunca, jamás, entendí que esa información fundamental no fuera utilizada. Como cuando trasladé que Cuba estaba negociando con los narcotraficantes colombianos. Y tampoco me creyeron, incluso con los datos concretos de lo que estaba pasando”. Un amigo le confió este diálogo con Fidel Castro en una marina cercana a Varadero:

-¿Estos yates qué hacen aquí?

-Esta es la bomba atómica blanca que estamos enviando a Estados Unidos.

Nart lo notificó al Gobierno.

-No, Javier. ¡Ni hablar!

A los tres años, el 13 de julio de 1989, el general de División Arnaldo Ochoa, el coronel Antonio de la Guardia, el capitán Jorge Martínez Valdés y el mayor Amado Padrón Trujillo fueron fusilaron en La Habana por corrupción. “Los utilizaron de cabezas de turco”.

Seuxis Paucias Hernández, alias Jesús Santrich, exjefe de las FARC. / EP

Seuxis Paucias Hernández, alias Jesús Santrich, exjefe de las FARC. / EP

La conexión con Colombia es inevitable: “Naturalmente que los elenos [del ELN] siguen viviendo del narcotráfico. He estado en varias guerrillas y he comprobado que no puedes mantener una estructura de 3.000, 4.000 o 5.000 personas permanentemente si no hay un suministro estratégico sostenido. Las FARC se dedicaban al narcotráfico. Cuando yo veía uniformes nuevos, botas de goma y armas homogéneas, deducía que allí había un negocio permanente”. Un testigo protegido ha identificado a Seuxis Paucias Hernández, alias Jesús Santrich, excomandante de las FARC y hoy diputado por Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, como cómplice en una operación para despachar 10 toneladas de droga a Estados Unidos, que pide su extradición. “Si se integran en la vida civil, ¿por qué no entregan el tesoro y la logística?”, clama Javier Nart.

Publicado el por DNM en Entrevistas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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