“Me ilusiona sembrar sueños”

Ildefonso Herrera Torres, agricultor vanguardista y escritor


Idelfonso Herrera Torres, agricultor vanguardista y escritor

Por arte de magia, me traslado a una finca del sur de Tenerife donde la ilusión siembra sueños. Vivo para contarlo. Mi media naranja es agria como un limón, pero dulce como el melón y jugosa a rabiar. ¡Una mandarina dura de pelar! Ildefonso lo entiende. Es un agricultor cultivado que escribe surcos literarios.

-¡Bonito panorama!
“Estamos en La Escalona, en el municipio de Vilaflor. Una finca de naranjos, a 1.200 metros de altura. Es una zona de viñedos, de papas en jable y de frutales. Aquí tenemos la ventaja de que producimos fuera de época. Cuando se acaban las naranjas frescas en Canarias, nosotros empezamos: junio, julio, agosto y septiembre. Y eso es un plus. No solo por el precio, que es un poquitito más, sino porque te las demandan, las quieren”.

-¿Cuál es el secreto?
“En agricultura, el secreto no es qué produzco, sino cuándo. En fin, que con invenciones, ahorrando costos y distribuyendo directamente se va paliando la falta de precios”.

-¿Es rentable?
“No pierdo”.

-¿La clientela también es de temporada?
“Antes vendía a fruteros, pero hace un año ideé una distribución por gasolineras. Eso abarata el costo para el consumidor. Evitas dos manos o tres, lo que aquí llamamos gangocheros. Llega a un precio módico y a nosotros nos beneficia”.

-¿Esta es tu residencia habitual?
“No, yo vivo en La Laguna. Mi mujer es de allí, Alicia, a la que le debo mucho. ¡Me ha aguantado tanto! [ríe]. Más que nada, por sus inquietudes artísticas y porque me ayuda en lo de escribir”.

-Hay personal contratado, ¿no?
“Sí, hay dos o tres personas fijas. Y con eso nos arreglamos para el cultivo. Hay unas máquinas que yo he hecho, que clasifican. Otras lavan y limpian. Las he montado con dos perritas”.

-No sé por qué me había hecho a la idea de que era un huerto…
“No, no… Esta finquita la tengo por accidente prácticamente. Mi abuelo fue secretario del término municipal de Vilaflor en los años 50. Mi padre venía aquí recién casado y se fue enamorando de la zona. Nosotros procedíamos de Los Gigantes. En cuanto tuvo dinero compró un montón de fanegadas. De mayor comenzó a vender. Yo le compré algo y le puse jable a todo”.

-[De espaldas a un estanque enorme] ¡Por agua no será!
“El agua es un bien escaso en Canarias. Aquí falta mucho en verano y se pone carísima. Ahora no tanto, por la presa del Cabildo. Antes era imposible. Solo un naranjo, aquí hay 2.200, en verano lleva casi 300 litros a la semana, 1,2 metros cúbicos mensuales. ¡Una barbaridad!”.

-¿Qué hacen aquí al respecto?
“Soy propietario de unas acciones en la charca del Cabildo, pocas, y hay un barranquillo que pasa por ahí [señala] y que corre esporádicamente en invierno”.

-¿Es un bien aguafiestas por escaso o acaso por mangoneo?
“La incidencia del agua en la agricultura de Canarias es altísima. A lo mejor, un kilo de plátanos lleva 18 céntimos y uno de papas 4 o 5, por razones que yo no entiendo. El agua es un bien que viene del cielo y no habría que cobrarlo. Si hay obras que se han hecho con dinero público, está bien que se cobre la distribución, pero no el costo, porque ya lo hemos pagado en impuestos”.

-¿Cómo se soluciona?
“Que los políticos hagan algo. Si no, la agricultura acaba en Canarias”.

-[Entre los naranjeros] Ildefonso, ¿esto es para ti un sueño hecho realidad?
“Mira, todo el que planta sueña. Sin espíritu poético no tendrás agricultura”.

-¿Recolectas ilusiones de tu cosecha?
“Mucha gente piensa en el lucro. Sin embargo, la agricultura es pasión, es devoción y es amor. Estas naranjas de oro no me procurarían las mismas ilusiones que las frutas. No me motiva el beneficio. Lo mío es vocacional, de amor a la actividad”.

-¿De dónde es doña Soledad de Abona?
“No especifico [en la novela] en qué pueblo. La creen viva y es un personaje de ficción”.

-¿La cultura es un campo abonado para el conocimiento interior?
“Es mi pasión. La literatura enriquece. Aprendes de todo. La literatura es belleza y la poesía es la eternidad, lo que nunca se va a perder. En tanto haya un mundo habrá poesía”.

-¿Qué viene buscando el National Geographic?
“Han hecho unos reportajes. Lo extraordinario es que en la naranja coindicen la flor y el fruto. Por la altura, porque el arbolito se aletarga cuando viene noviembre y no despierta hasta abril. Ellos admiran ese detalle. La naranjita está catorce meses o quince en el árbol”.

-La naturaleza les da tiempo para que piensen…
“Observan y escogen. No están apuradas, como cuando el cultivo es forzado”.

-Agricultura creativa…
“Yo diría vanguardista, más que creativa”.

-¿Eres vanguardista?
“Yo he sido vanguardista en muchas cosas. Me inicié en la agricultura, en el año 68 o 69, enraizando fresas artificialmente. Después, con flores. Y luego con las fresas practiqué cultivos hidropónicos, a solución perdida, con calefacción y control de dióxido de carbono. De la mañana a la noche puedes cambiar el sabor”.

Publicado el por DNM en Entrevistas, Vídeos ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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