La gobernación, en hora

Diez meses después, 315 días de tensa espera en los pasillos del manicomio, España sale de una locura nunca antes conocida en la democracia contemporánea. Está por ver que se imponga la cordura en la gobernación. Eso es como adivinar el número premiado en el sorteo de la ONCE. Por lo menos, se han adquirido las papeletas. El papelón le ha tocado al PSOE, cuya traumática abstención premia la perseverancia de Mariano Rajoy. 

Imaginar que viviremos 1.000 años no debe de ser más fantasioso que intuir una legislatura completa, hasta 2020. El 21 de diciembre de 2015 empezó a funcionar el reloj de la investidura, que se detuvo en el mismo momento en que cambiaron la hora. Las agujas se atrasan sesenta minutos y el país avanza en un tiempo inédito.

Descontando los trastornos presupuestarios, los efectos para la ciudadanía han sido más psicológicos que económicos. Por este largo puente han transitado fechas en el calendario, negociaciones cruzadas, sesiones de control a fantasmas, proposiciones de ley en forma de figuras de papiroflexia, mareantes rondas de consultas pagadas con la paciencia de los contribuyentes, desafiantes eructos soberanistas y, de paso, las elecciones del 26 de junio de 2016. En el camino se han quedado tres ministros: a José Manuel Soria se le cayó la cartera de Industria, Energía y Turismo durante un viaje virtual a Panamá, Ana Pastor voló desde Fomento a la mesa del Congreso de los Diputados y Alfonso Alonso colgó la bata de Sanidad para irse de candidato al País Vasco. Las vacantes fueron cubiertas, respectivamente, por los titulares de Economía, Luis de Guindos; Justicia, Rafael Catalá, y Empleo, Fátima Báñez.

En Canarias se ha resquebrajado la estabilidad de la coalición CC-PSOE,  Fernando Clavijo promovió con discreto éxito una conferencia de presidentes autonómicos, la modificación del REF se ha estancado, la financiación se atasca en un túnel de infinita oscuridad, la Ley del Suelo sale a la superficie envuelta en la controversia, no había peldaños suficientes en la escalera para fijar el techo de gasto y los convenios de inversiones se arrugaron. Entre las noticias positivas, se ha activado el plan de desarrollo con los fondos liberados de la compensación por la extinción del IGTE, han mejorado las cifras del paro y se aprobó el borrador de la Ley de Servicios Sociales, con la que se aspira a transformar la “beneficencia” en “asistencia”, además de solventar el “caos” del sistema.

Si se cierra la puerta, escapa  o entra por una ventana. Rajoy ha hecho de la necesidad virtud. La llave del diálogo abre estancias compartidas y la cohabitación ya no será una afrenta. Tras superar la angustia, al presidente le preocupa que el suyo sea satirizado como un Ejecutivo “de difuntos”.  Poco proclive a los sobresaltos, los alborotos y la inquietud, procurará evitar sustos. De ahí que no les ría las gracias a los payasos diabólicos y apele a la “responsabilidad colectiva” desde el balcón del consenso nacional.

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Publicado el por DNM en Crónicas, Reportajes, Vídeos ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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