Los cuartos de los cuatro

Noemí Santana (Podemos), Ángel Víctor Torres (PSOE), Román Rodríguez (Nueva Canarias) y Casimiro Curbelo (ASG), ante el reloj de flores del parque de García Sanabria, en Santa Cruz de Tenerife. / El guiño

Fernando Clavijo, en la Puerta del Sol. / El guiño

Hace un año, el relojero de la Puerta del Sol se atragantó con las uvas. Las doce campanadas de la bienvenida a 2019 se repitieron en la culminación de una campaña promocional de Canarias. Ahí comenzó la cuenta atrás para Fernando Clavijo. Con el tiempo se constató que los cuartos estaban marcando la hora de los cuatro: Ángel Víctor Torres (PSOE), Román Rodríguez (Nueva Canarias), Noemí Santana (Podemos) y Casimiro Curbelo (Agrupación Socialista Gomera). El 22 de junio, tras las elecciones del 26 de mayo, juntaros sus manecillas ante el reloj de flores del parque de García Sanabria, en Santa Cruz de Tenerife. El cuco presumía de que el candidato de Coalición Canaria tenía cuerda para rato, pero un cuervo le llevó la contraria con sus augurios. 

Con el viento de la historia despistado y Clavijo agachado, Torres sumó, el 12 de julio, 37 votos: los 25 del PSOE, los 5 de NC, los 4 de Podemos y los 3 de ASG. Curbelo se cansó de esperar por CC (20 escaños en un Parlamento de 70, por primera vez), el PP (12) y Ciudadanos (2). El presidente saliente estaba convaleciente de un accidente en el estacionamiento de las grúas municipales de La Laguna. Se resistía a bajar del coche oficial ante el riesgo evidente de ser atropellado por un auto judicial. José Miguel Barragán, secretario general de CC-PNC, creía hasta el jueves 20 en un Ejecutivo formado con el PP, Cs y ASG: Australia Navarro (PP) de presidenta y Pablo Rodríguez (CC) como vicepresidente, después de que el líder regional del Partido Popular, Asier Antona, rechazara una endemoniada propuesta para ser un mandatario títere del investigado Fernando Clavijo (imputado y emputado). En Coalición se enteraron por los medios de comunicación de que ASG había comprometido su apoyo al pacto de izquierdas. Barragán fijó una cita con Curbelo a las cuatro de la tarde para que firmara el documento antes de que el político gomero subiera a un barco de regreso a su isla. Atraídos a su causa el PP y Cs, el dirigente de CC viajó a las tres desde Gran Canaria hasta Tenerife en un avión de línea regular con sesenta folios en el equipaje. “Muchísimo antes” de la rueda de prensa convocada, les llegó la noticia de la quedada de Curbelo. Le tendieron una emboscada. También, a Teodoro García Egea y Javier Maroto. Por aquellas fechas, Mariano Rajoy se desplazó a Tenerife para participar en un foro de Diario de Avisos. El expresidente se llevó un chasco.

Más contento que unas pascuas, el presidente del Cabildo colombino (ocho periodos consecutivos) arrimó el ascua a su sardina a la sordina. Sacó de la chistera el grupo parlamentario (uno de siete) que sus nuevos socios le negaron en la novena legislatura, logró que concedieran vacaciones indefinidas a la prenatal tasa turística y colocó a Yaiza Castilla en una estratégica consejería de codiciado interés económico. Otra aspiración de Curbelo es la extensión del lenguaje silbado entre los centros educativos de la región, un metafórico mecanismo que activa los dos hemisferios del cerebro. El sobrecoste de la investidura lo compensa con los apreciados valores de “lealtad, solidaridad, igualdad y estabilidad”.

A juicio de Torres, la “humillación” a la que CC sometió al PSOE (expulsado en las Navidades de 2016) ha sido reparada en las urnas. Que los socialistas se levantaran de la mesa porque el Fdcan era utilizado por CC “con criterios absolutamente partidistas”, precedente del fulminante decreto de ruptura, fue la gota que colmó el vaso. “Las cosas se pueden mejorar y para eso hace falta cambiar y orientar de otro modo la política de Canarias”, sentenció. Admitió, eso sí, un retraso en la aplicación de la agenda social debido a las cuentas públicas heredadas a mitad del ejercicio: “Hay pagos pendientes de obligado cumplimiento y habrá 151 millones de euros menos por la rebaja del IGIC y las bonificaciones fiscales. Dejaron un agujero de ciento y pico millones por decisiones electoralistas”.

Ambientado, como de costumbre, en el tradicional sorteo de la Lotería, el proyecto de ley de los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma para 2020 se aprobó a bombo y platillo. El vicepresidente y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, cantó el Gordo: 9.569 millones de euros, un incremento del 8,75%. La oposición se queja de que hacen un flaco favor a la ciudadanía: a la presión fiscal añade el lamento de que “desatienden a las personas vulnerables y a los sectores productivos”. Torres se defiende: “Hemos sido valientes al enfocar la emergencia social”. Rodríguez remacha: “La calle entiende que nos ocupemos de la gente, que trabajemos por mejorar la sanidad, la educación y las políticas sociales, que luchemos contra la crisis climática o por una vivienda digna”. Durante su último debate de política general, en febrero, Clavijo exclamó que la historia reciente de Canarias “no es la crónica de una catástrofe” ni de “un desastre ni de un retroceso”, sino de “de avance, de progreso, de mayores cotas de libertad, de bienestar y de solidaridad”. Enfatizó que “ha crecido democrática, económica y socialmente”. Abominó del “extraño placer del derrotismo”. En el acto institucional conmemorativo del Día de Canarias, Fernando Clavijo abroncó a quienes “lo pintan todo de negro, porque su oficio parece ser la oscuridad”. Arremetió contra los “profetas del apocalipsis” y los “vampiros del pesimismo”. Transcurridos unos meses, Torres exhortó a CC a abandonar el “afán de desesperación constante por volver al poder”. Clavijo anunció que permanecería en la Cámara autonómica (“en el lugar que me ha tocado ocupar”) y sin que se extinguiera el eco de sus palabras renunció, rumbo al Senado. Lo acompañan Asier Antona (reemplazado por Australia Navarro) y Pedro Ramos (PSOE).

Gustavo Matos blande la batuta en el antiguo conservatorio.

Publicado el por DNM en Crónicas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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