“Los sueños acaban muchas veces en olvido”

Leopoldo Fernández Cabeza de Vaca, Premio Canarias de Comunicación 2013


No se ha olvidado del futuro y tampoco anhela el pasado. Por su mente transcurre el presente, que es el ayer de mañana. Hoy es ahora. Memoria viviente del periodismo, Leopoldo antepone la excelencia a la complacencia. El  exdirector de Diario de Avisos y flamante premio Canarias de Comunicación sueña la realidad con rigurosa imaginación.

-Compartes tertulia en Teide Radio con otros dos premios Canarias: José Antonio Pardellas y Carmelo Rivero. Además, el año pasado se lo concedieron a Luis Alemany, colaborador de esta casa. ¿Hay motivos para preocuparse? ¿No será un virus?

[Sonríe] “¿Un virus? No creo. A lo mejor es que no encuentran otros candidatos. Son casualidades de la vida”.

-¿Qué piensa un periodista cuando le comunican que es noticia?

“Para mí fue, sinceramente, una sorpresa. Cuando me dijeron que me habían propuesto los colegios profesionales y la Real Sociedad Económica de Amigos del País, no me pude enfadar con ellos porque son buenos amigos y les di las gracias… Siempre he huido de los premios”.

-Es un reconocimiento…

“Hombre, tampoco se trata de despreciarlos. Quiero decir que en mi caso no forma parte de ningún paisaje ni de ningún deseo. No debería, pero voy a cometer una indiscreción: en algún momento me han llamado para proponerme medallitas, unas calles y cosas de esas. No he nacido para eso. El director de un periódico es, digamos, la persona que encauza un proyecto, un mediador”.

-En el ejercicio del oficio, ¿los halagos te han comprometido?

“No, porque los halagos unas veces son meros cumplidos sociales y otras una manera de hacer la pelota para que cambies o desvíes la atención con un fin que beneficie a quien te halaga. A mí, los halagos me resbalan. Los mejores son los que me hacen mi familia y mis compañeros de profesión o de trabajo. Los que vengan de fuera me los tomo como un cumplido. Y punto. Nada más”.

-¿La envidia en el periodismo es una leyenda?

“Desgraciadamente, no es una leyenda. Yo por lo menos no he tenido envidia de nada ni de nadie. Y no porque me sienta superior a los demás. Al contrario…”

-Habrá un término medio…

“Nunca más que nadie. Ni menos”.

-Ocasionalmente, cuando me da por pasear cerca de aquí [en el barrio de Salamanca], entro por la calle de los Sueños y termino en la del Olvido…

[Risas] “Los sueños acaban muchas veces en olvido”.

-¿Cuesta olvidar las pifias?

“Si tenemos presentes las pifias estamos perdidos. Trabajamos muy deprisa. La primera gran errata que me contaron fue el titular del periódico La Voz de Asturias cuando se creó la Sociedad de Carbones Asturianos…”

-[Risas] Una cabronada…

“Claro, una pifia muy sonora”.

-¿El periodismo de hoy en día tiene futuro?

“Mucho. El periodismo es la historia que se escribe cada día. Como las épocas cambian y las costumbres también, vamos hacia un periodismo que se cargará más por la vía digital”.

-Antes, internet era el complemento del papel. Ahora es al revés…

“Efectivamente, eso es así. No hay vuelta de hoja”.

-¿Qué papel se le reserva a la información escrita?

“Pues, el de ofrecer una información más especializada. Ya no te vale contar lo que sabe la gente, sino explicar por qué ocurren los hechos, cómo, para qué y anticipar las consecuencias. Así lo entiendo yo”.

-Empezaste en el 76 y durante unos años eras el más antiguo en el puesto de director de un periódico en España…

“Por delante de Pedro José Ramírez, que suma 36 años o por ahí…”

-En dos cabeceras: Diario 16 y El Mundo

“Yo estuve 31 años y pico como director de Diario de Avisos. Era el decano de los directores españoles”.

-Más que Alex Ferguson en el Manchester United [26 años]…

[Risas] “El símil me viene bien, porque el director de un medio de comunicación es como un entrenador. Cuando fracasa por la razón que sea o pierde la confianza de la empresa, echan  al entrenador y no a los jugadores. Los buenos entrenadores dicen que el triunfo es de los jugadores. Pienso que es verdad. En el periódico hay un equipo humano y el director inspira unas líneas de actuación, fija unos criterios, unos principios éticos… El éxito es un mérito del equipo. Triunfa un proyecto”.

-¿Ahora más que nunca son necesarias la humildad y la honradez?

“A los periodistas nos son exigibles pocas cosas. La primera de todas es el servicio a la verdad. Al pan, pan y al vino, vino…”

-Otra cosa es que a uno le guste más el vino…

[Risas] “Sí… Luego, la honradez y la ética deben ser unos principios inexcusables”.

 

Publicado el por DNM en Entrevistas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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