“Los sueños rotos se pegan creyendo en ti”

La ilusión es el pegamento de los sueños rotos. Sonia sonríe entre bambalinas. Ha publicado su primera novela y ya prepara el siguiente proyecto. Escribe de amor con el corazón. Terapeuta de reiki, sus palabras están impregnadas de energía creativa.

-¿De qué va la novela?

“En realidad, son varias historias que una adolescente va desentrañando con la ayuda de una vieja profesora de música. Doña Moma le cuenta sucesos ocurridos en diferentes décadas de Tenerife y le descubre unos personajes que tienen mucho que ver con su vida actual”.

-¿Es autobiográfica?

“Algo de eso hay, sí. Siempre he dicho que escribo sobre lo que conozco”.

-Es lo más fácil…

“Claro, para mí es lo más fácil. Aunque tuve que documentarme bastante sobre los setenta y los treinta. En Violeta se refleja mi hija. También me veo yo en los años noventa. Hay muchas mezclas. Los personajes son ficticios, pero cada uno está impregnado de mí”.

-¿Qué tal fue la presentación del libro?

“Bien. Estoy supercontenta, porque estaba lleno y se vendieron todos los libros que había pedido El Corte Inglés, hasta los que estaban expuestos en la mesa [ríe]. Dado que era mi primera novela y que soy completamente nueva en este mundillo, salí muy animada. Hubo un buen rollo”.

-¿Cómo se pegan los sueños rotos?

[Risas] “Creyendo en uno mismo”.

-¿Y si no te lo crees?

“No pierdas la fe en que lo puedes conseguir. Así es cómo se pegan. Muchas veces se rompen porque dejas de creer. Son etapas que vives. Dependiendo de cómo sea tu situación en un momento determinado, te dan esas bajonas…”

-Sí, claro…

“Se te rompen y se pegan creyendo que se puede hacer. Yo lo he hecho en numerosas ocasiones”.

-¿Se puede hablar del amor sin haberlo sentido?

“Por poder… Pero hay que sentirlo, por supuesto”

-¡Ay!, el amor…

“De una forma o de otra, todos hemos sentido el amor. En esta novela no se habla solo del amor de pareja…”

-Es un concepto muy amplio…

“En todos los aspectos. Cada persona ha sentido lo que es el amor en muchísimos ámbitos”.

-¿Cuándo se te encendió la luz?

“Se encendió cuando aprendí a leer.  Recuerdo estar escribiendo cuentos con la letra de niña chica”.

-¿Los guardas?

“Esos no”.

-¿Qué fue lo que te motivó a escribir Entre bambalinas?

“Bueno, lo que salió no es la idea que yo tenía en la cabeza”.

-¿En qué pensabas?

“Lo que yo quería era transmitir que se puede llevar a cabo un propósito que llevas dentro y que olvidas porque las circunstancias de la vida no te lo permiten.  Tendemos a esconderlo y a hacer otras cosas más asequibles”.

-¿Entonces?

“La novela iba destinada a un grupo de personas mayores. Por ejemplo, un señor que trabajaba de funcionario en Correos y que a lo mejor lo que siempre quiso ser es pintor o artesano. La idea original consistía en que esa adolescente entablara contacto con unos personajes que ya en esa década eran muy mayores para hacerles recordar cuáles eran los sueños de su juventud”.

-Pero…

“Cuando empecé a escribir la novela, los personajes se desenvolvían por sí solos…”

-[Risa] Cobraron vida…

“Solos, ¡eh!”

-Yo tengo musa y tú duendes…

[Risas] “Exactamente. Comenzó a desarrollarse el personaje de Aurora y cambió la novela. Me dejé llevar. Y me gustó mucho”.

-¿En qué espejo te miras?

“Pues, me encanta el realismo mágico de Gabriel García Márquez. En Cien años de soledad cuenta cosas disparatadas con tanta naturalidad que te las crees. Ángeles Mastretta es una autora mexicana que también me gusta, lo mismo que los articuentos que publicaba Juan José Millás en El País. Me fijo mucho en la forma de escribir de otros, aunque cada uno se decanta por un estilo”.

-¿Cuál es el tuyo?

“Yo prefiero un estilo natural sin descripciones interminables que no puedes ver porque son palabras poco visuales, que te aburren. Uso adjetivos cortos que te transporten directamente al lugar que describes”.

-Una vez que has visto la obra en las estanterías, ¿te ha surgido alguna otra idea?

“Sí, el proyecto ya está en marcha. Tengo una grabadora como esta [la mía]. Me costó aprender a manejarla, la verdad. Me la imaginaba como las de antes, que le dabas al Rec y había un cinta chiquitita…”

-En mi museo hay algunas de esas…

[Risas] “Quedé como una cateta cuando fui a comprar una y la señora me dijo: ‘Mira, niña, es que eso ya no existe’. Estoy entrevistando a personas mayores con la intención de escribir una novela de generaciones”.

Sonia Díaz Oval, escritora
 
Publicado el por DNM en Entrevistas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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