Lotería presupuestaria

Bombos de la Lotería Nacional. / El guiño

En el último debate presupuestario de la novena legislatura y a las puertas del sorteo de la Lotería de Navidad, el Parlamento de Canarias decidió ayer la distribución en 2019 de 8.799 millones de euros para algo más de dos millones de residentes. Conforme a los cálculos de la Consejería de Hacienda, cada ciudadano recibirá 264 euros más que este año. Como estaba cantado, las cuentas se aprobaron con los votos de CC-PNC, el PP y ASG. El proyecto de ley lo rechazaron el PSOE, Podemos y Nueva Canarias, los mismos grupos que habían defendido sin éxito, lógicamente, sendas enmiendas a la totalidad y que fueron modestamente agraciados en la pedrea (para pipas). La reducción fiscal lineal y el gasto social, que consideran insuficiente (“cero euros para el plan contra la pobreza”) y mal repartido, sustentaron su argumentario.

Entre las mejoras o correcciones introducidas por los propios promotores figura una que afecta al IGIC que se paga por la entrega de energía eléctrica, que ha quedado como quería el Partido Popular: “El tipo reducido del 3% se baja al 0%, referido a la facturación entre los comercializadores y los usuarios finales”. Se subsana así el “error” de la “exención” para los productores.

Aunque la lupa estaba sobre los números, los focos alumbraron el horizonte electoral de mayo. Con amagos de desmayo y los nervios a flor de piel, en las intervenciones matutinas predominaron los guiños y las muecas con la vista puesta en las urnas y en los eventuales pactos de gobierno. El interés informativo decayó por la tarde: las cifras restaron protagonismo a las letras. A la hora del desayuno retardado (la sesión empezó con retraso, nada extraño), Román Rodríguez mojó el cruasán en café concentrado, caliente, con mala leche. El líder de NC detestó la “estrategia de la propaganda” de unos presupuestos empapados, a su parecer, en engaños o verdades a medias: “Es una infamia recortar el IGIC indiscriminadamente, porque se detraen 149 millones de euros a sanidad, educación y los servicios sociales. Nos debilita. En la negociación de la financiación autonómica nos van a correr a gorrazos. Son Rebajas oportunistas e irresponsables. Cero euros a la lucha contra la pobreza. Esta política nos lleva a la ruina”. Las “pequeñísimas concesiones” no alteraron la posición de NC, que pretendía recuperar 215 millones de euros para atender las necesidades de la población, paliar la situación de las personas que “peor lo pasan” y “favorecer el bienestar”.

A continuación, Concepción Monzón (Podemos) dio la vuelta al discurso de las intenciones y propuso acciones. La formación morada enarboló la implantación de “un sistema de renta social”, de ciudadanía, dotado con 223 millones, que “responda de forma más eficaz que la actual Prestación Canaria de Inserción a los problemas de pobreza y exclusión social”. A lo largo de la tramitación, Noemí Santana ha calificado los Presupuestos de “tristes” y continuistas: “Ahondan en políticas clientelares e insularistas. No van a revertir los datos de pobreza, exclusión y desigualdades ni modificarán el modelo productivo”.

Llegó Iñaki Álvaro Lavandera y se montó el belén. El diputado del PSOE provocó la reacción de Casimiro Curbelo (ASG), José Tomás Estalella (PP) y José Miguel Ruano (CC-PNC), hasta el extremo de tener que echar mano él mismo del reglamento de la Cámara para que Carolina Darias le concediera la palabra por haberse sentido “contradicho”. A Curbelo le disgustó que se comiera la S de Agrupación Socialista Gomera, Estalella le mentó las amistades peligrosas de Pedro Sánchez, a quien se le ha atragantado, insinuó, la S del Partido Socialista, y Ruano hizo de tripas corazón. Le molestó que se hable tanto de “echar” a Coalición Canaria. Tendió la mano, ofreció una mejilla (“Habrá que buscar acuerdos”), pero no hincó las rodillas.

Lavandera repitió hasta la saciedad el concepto, luego refutado, del tripartito. Tras reivindicar la impronta del PSOE en el bipartito con CC (de 2015 a diciembre de 2016 y antes), arremetió contra el “insularismo” y el “clientelismo”.

Previamente, Curbelo se mofó del “humor de los señoritos del centralismo canario”. Incluso amenazó con crear el Colegio Profesional de Abogacía de El Hierro y La Gomera. “Hay gente que piensa que los gomeros somos bobos. Y hace chistes. Usted también, señor Lavandera”. Al abandonar la tribuna de oradores, recriminó al representante del PSOE con la mirada.

“Ustedes me escuchan y yo me entiendo”, comentó la presidenta al convocar a la Junta de Portavoces. La creación, por unanimidad, de una subcomisión de la infancia precedió al receso.

Los Presupuestos cuya elaboración ha coordinado, por cuarta vez, Rosa Dávila crecen un 6,8%, y si se desbloquea el superávit acumulado, “498 millones de euros”, sería del 14,6%, al alcanzar los 9.397.731 millones. La inversión pública se duplica (1.078 millones de euros) y la deuda mengua un 2,3%. Para la futura Ley de Servicios Sociales se reservan 55 ¡millones de euros!

Publicado el por DNM en Crónicas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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