“No cualquiera que lance un tomate a la pared es artista”

Vicky Pérez, marchante de arte, galerista y coleccionista


Vicky Pérez, marchante de arte, galerista y coleccionista. / El guiñoEl amor es un arte. Y yo pinto en el centro de belleza con brocha gorda. Son imaginaciones mías, una pincelada de humor. Voy a la galería Marcvick.

-¿A qué me expongo si entro?

“A disfrutar del arte”.

-Me deleitaré sin que me harte. ¿De qué va esto?

“Desde que abrimos las puertas, a mediados de 2014, hemos alternado las exposiciones individuales con las colectivas”.

-[Me muestra dos folletos].

“Hasta finales de mayo estamos con una de Andrés Delgado, un artista de Güímar que vive en Madrid desde que estudiaba en la Escuela de Bellas Artes. Aquí se mezclan dos: parte de una que le hice en Güímar en diciembre, titulada Malpaís, alusiva al paisaje de su infancia, y cuadros de otra en Gran Canaria, Escrito sobre la piel, que también aborda la temática de la geografía insular”.

-Así que marchante de arte…

“Sí, soy marchante de arte y habilito este local para dar más visibilidad a las obras. Llevo en este mundo muchos años. Soy coleccionista y me he metido en el negocio del arte. Aparte de tener un espacio donde vendo arte, también compro, porque me apasiona y es una forma de ayudar a los artistas”.

-¿Con qué rima arte que no sea arruinarte?

“¡Eso es un bulo! Comprar arte no te arruina en absoluto. Claro, si vas a comprar un tapies o un chillida, por supuesto que estamos hablando de miles de euros. Pero puedes comprar una obra gráfica de un artista que está empezando por menos de cincuenta euros. Te arruinas más con todos los dispositivos digitales que hay hoy en día”.

-¿No influye la cotización?

“Puede ocurrir. Pero cuando compras arte tiene que ser por amor, porque te gusta. Ya si se cotiza o no es otra historia”.

-¿Cómo defines el amor al arte?

“El amor al arte es cultura. Tienes que haber bebido desde pequeño. La realidad en este país es que las artes plásticas no se tocan en la escuela. Los niños salen con la educación básica y sin idea de arte. Eso es una gran desgracia para los que nos dedicamos a esto. Al fin y al cabo, a quien le gusta el arte es porque tiene el ojo educado para mirar. Entonces, el amor al arte te viene por aprendizaje”.

-Si estampo un tomate contra la pared, ¿eso es arte?

“No, eso no es arte, porque lo has tirado tú”.

-¡Ah!

“Y porque no hay un pensamiento detrás de ese tomate. Ahí está la diferencia, no cualquiera puede lanzar un tomate a la pared y decir que es arte. Hay unos estudios detrás, una profesión. Si un artista que ha demostrado con su obra que tiene un peso y de repente un día quiere hacer una protesta o un manifiesto, que puede ser tirar un tomate contra la pared, ¿se llama arte? Sí, porque lo ha hecho un artista. El desconocimiento hace que la gente se quede en lo que ve solamente, no indaga”.

-¿Alguna obra te ha producido un ataque de risa?

“¡Hombre! No de risa, porque una tiene una cierta educación, pero sí pienso que… ¡Bueno! Casi todo el mundo que te ofrece una obra hecha por sí mismo piensa que es lo mejor que hay en este mundo y, sin embargo, hay gente con poco oficio. Si son jóvenes, lo que les digo es que sigan en el empeño”.

-En sentido contrario, ¿has salvado a alguien de ser atropellado por la autocrítica?

“Sí, también hay muchos creativos a los que les asaltan las dudas. Es lógico, porque están poniendo alma en ese trabajo y necesitan la aprobación, un empujón. Para indicarles el camino están el galerista, el marchante o el comisario”.

-¿Cómo llegas a reconocer una poesía visual?

“Tú puedes contemplar un dibujo o un cuadro y sentir que te transmite un poema. La novela te entretiene, pero la poesía te toca el alma, te hace vibrar interiormente. A mí me conmueve ante todo la belleza”.

-¿Cuál ha sido tu mayor expresión creativa?

“Suena a tópico, pero mis hijos [risa maternal]. Son parte de mí y los he ido amoldando. Incluso uno mismo puede ser su mayor obra de arte”.

Publicado el por DNM en Entrevistas, Vídeos ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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