“Procuro que la gente se sienta cómoda”

Sin haber cumplido todavía los 29 años, Beatriz Aparicio Merchán le hincó el diente a la clínica dental donde llevaba dos años trabajando y ha hecho de su vocación un modo de vida. “Hace unos meses, Javier [el anterior propietario] se fue del país y desde entonces la llevo yo”, dice con una sonrisa de anuncio de dentrífico.

En la calle Ramón y Cajal de Santa Cruz de Tenerife, la consulta ha sido sometida a una operación de cirugía reconstructiva que la ha renovado de arriba abajo. Además del cambio de nombre (por su primer apellido), Beatriz le ha dado un toque personal al entorno y ha creado un coqueto ambiente anestesiante.

“Aunque las cosas están  muy complicadas para todo el mundo”, esta intrépida  emprendedora entendía que la inversión era “absolutamente necesaria” para sacar adelante el negocio.  “Me parece imprescindible utilizar las modernas tecnologías. No concibo practicar una endodoncia sin el localizador. Y eso cuesta dinero”.

Suponía que tenía abiertas  las puertas de las ayudas, pero solo recibió una palmadita en la espalda. Así que se lo montó por su cuenta y riesgo. Dos empleadas están a su cargo: Zoraida, con una antigüedad de veintitrés años, y Yurena.  “Afortunadamente, nos va bien. Mientras se cubran los gastos, estamos contentas”. Su entusiasmo es contagioso.

Joven pero sobradamente preparada, Beatriz acumula una prolija formación académica y una compacta experiencia laboral. En 2008 terminó la carrera de Odontología. Tras licenciarse por la Universidad Alfonso X el Sabio, de Madrid, compaginó los estudios de doctorado en Sevilla con el ejercicio profesional en Málaga. Hasta diciembre de 2011 viajaba una vez a la semana a Sevilla, una al mes a Málaga para el máster en Cirugía y a Madrid para el diploma de Estética en la Complutense.

Criada en una familia de sanitarios, Beatriz es la pequeña de la casa. Su padre y su hermano son digestivos; su hermana, dentista, y la madre, enfermera.

De su progenitor ha heredado los genes del altruismo. Ella empezó recogiendo revistas en la sala de espera. Cobraba cinco duros a la semana. “De él he aprendido la importancia del trato al paciente, que se sienta cómodo y cercano”. Le preocupa que alguien pierda los nervios por un dolor de muelas. Su talante es un alivio

 

Publicado el por DNM en Gente ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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