“Que sonrían de verdad es uno de mis objetivos”

Sara González, fotógrafa


Galder-Sara (Moana) Han cancelado la cita, así que me lanzo a la aventura en busca de otra mujer. Para la entrevista. Salgo dispuesto a conseguir mi objetivo y, en el 13 de la calle de la Carrera, doy de plano con el estudio fotográfico Moana, especializado en retratos de criaturas y de embarazadas. Sara comparte encuadre con Galder. Enfoco y sonríen.

-Los autorretratos están de moda. ¿Te haces uno ahora?

“¿Dónde me pongo?”.

-La experta eres tú…

“¿Aquí?”.

-Ahí está bien.

“Pues, yo viví cinco años en Nueva Zelanda. Había estudiado comunicación audiovisual en Madrid. Siempre me ha gustado la fotografía, lo que pasa es que no me había dedicado profesionalmente. Mientras estaba allá, cada vez le dedicaba más horas y me entraron ganas de montar algo por mi cuenta. De repente lo vi claro. Empecé a ver que se hacían cosas diferentes, que la fotografía social había cambiado y que podía tener un toque más artístico, más creativo… Y,  bueno, decidí volver a Canarias (yo soy de La Palma), me vine para Tenerife y así comenzó todo”.

-¿Quiénes son más creativos, los niños o la gente mayor?

“Son áreas distintas. La forma de trabajar es muy diferente. Eso es lo bonito de la fotografía, también. Trabajar hoy con un recién nacido, mañana con una embarazada y luego ir a una boda. En un tipo de sesión tú controlas más, porque creas el escenario, los accesorios, hasta la posición de los bebés y eso. En una boda se trata de hacer fotoperiodismo, de documentar lo que está pasando. Eres menos creativo sobre lo que sucede. No modificas lo que hay, pero tu punto de vista es una búsqueda continua de sacar los mejores momentos, los ángulos…”.

-¿Son muy caprichos?

“Hombre, los niños no son caprichosos. Son niños. Pueden tener un día mejor o peor, ser más tímidos o menos tímidos, mimosos o no, más o menos alegres. Hay que hacerlo como un juego, no le puedes imponer al niño que ponga una mano aquí y la otra allí. Las madres y los padres ayudan mucho [sonríe]. Depende la edad”.

-¿Con los años se va perfeccionado la capacidad de fingir?

“Sí. De hecho, hay una edad en la que los niños pueden llegar a mostrar una sonrisa falsa. Los bebés sonríen muy espontáneamente”.

-A veces cuesta que alguien se ría o dibuje una sonrisa…

“Mi primera tarea es conseguir que sonrían de verdad”.

-¿Captas el amor en las parejas?

“¿El amor?”.

-Sí…

[Ríe] “Se nota la felicidad. Por mi experiencia, te diré que la inmensa mayoría de las personas que se casan lo hacen por amor, convencidas de la decisión que van a tomar… Ya nadie está obligado a casarse para vivir con su pareja”.

Sara González, fotógrafa
-¿Cuál es el mayor elogio que has recibido por tu trabajo?

“Lo más bonito como fotógrafa es ver a los clientes emocionarse. Al final, tu trabajo es para ellos y lo que quieres es que lo sientan y se queden para siempre con un recuerdo importante”.

-Siempre que no lloren del disgusto.

[Risas] “Eso no me ha pasado todavía. Menos mal… Antes de aceptar un proyecto nos aseguramos de que somos capaces de hacerlo”.

-¿Qué es lo más delicado en esto?

[Reflexiona] “Con los recién nacidos conviene demostrar mucha paciencia y dedicar un cuidado exquisito. Es muy delicado; sobre todo, en los primeros catorce días de vida. Hay que saber muy bien lo que se hace: la higiene, la temperatura, la exposición…”.

-Embarazoso…

“Últimamente estamos haciendo con cierta frecuencia seguimientos de embarazos [me muestra un álbum]. Desde los tres meses o así hasta que da a luz y ya con el bebé. Incluso después de la boda han venido con el niño”.

-¿Cuánto suele durar una sesión?

“Una sesión de bebés, de un niño de un año o embarazo, alrededor de una hora y media. Con recién nacidos, hasta cuatro horas”.

-¿La personalidad se retrata?

“Yo intento, dentro de lo que cabe, reflejar la personalidad especialmente de las parejas. Porque no hacemos solo las bodas en sí, sino que realizamos una sesión previa, que nos ayuda bastante a conectar, a conocernos, a que ellos pierdan el respeto, ese miedo a la cámara”.

-¿Hay quien confunde un estudio fotográfico con una clínica de cirugía estética?

[Risas] “No… A ver, lógicamente tratamos las imágenes. Es parte del proceso y hacemos correcciones, por supuesto. Pero lo mínimo”.

-Yo me siento tenso cuando estoy esperando a que disparen…

“Jajaja… Uno de mis cometidos es procurar que te relajes, que seas natural. ¡Umm!, sí que hay personas un poco más fotogénicas que otras [vuelve a reír]”.

moanaphotography.com

Publicado el por DNM en Entrevistas, Vídeos ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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