Rectitud

Las terminaciones nerviosas que abundan en las paredes anales hacen de esta zona una de las más sensibles del cuerpo de la mujer. Nadia Bokody, editora de She Said, contaba 23 años cuando su novio intentó introducirla en esta actividad. A los pocos centímetros quedó claro que su estrecho agujero no era un anfitrión hospitalario para el inesperado visitante. La reacción fue la de “una azafata ante un pasajero sentado accidentalmente en la clase preferente”. Ese “doloroso camino de vergüenza” la llevó a jurar que no volvería a coquetear con el sexo anal. Varios años después se atrevió en medio de la pasión con un nuevo amante: un dedo y lubricante. Descubrió una esponja ubicada entre la vagina y el recto, bajo el perineo (trozo de piel fronterizo). El tejido eréctil se llena de sangre durante la estimulación, como el clítoris y el pene. En este parque sensorial, la penetración fálica dista de ser la principal atracción. Para una diversión inclusiva, convendría que la dimensión del aparato perforador empatizara con la disposición de la receptora. Con la lengua, sobran las palabras.

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El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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