Se montó la marimorena

En la víspera del día de los inocentes y dos jornadas después de la Navidad, ayer se armó el belén (viviente) en el Parlamento de Canarias. Aunque la representación tradicional recibe más visitas, el salón de plenos estaba expectante a la espera del Gordo. Más de tres horas tardó en salir el premio, que cayó íntegramente en El Hierro.

El número saltó en la tabla número 27, la de la sección 11: Obras Públicas, Transportes y Política Territorial. Si bien el resguardo llevaba el nombre de los tres diputados por esa circunscripción, Javier Morales (AHI) devolvió la papeleta. Alpidio Armas (PSOE) y Agustín Padrón (PP) cargaron con el peso del veto a los presupuestos autonómicos de 2013. “No soy de los que hacen lo contario de lo que dicen”, espetó el presidente del Cabildo tras escuchar el contradictorio argumento de Morales.

El jefe del Legislativo, Antonio Castro, se atragantó con las peladillas. Ya lo había avisado a principios del mes en curso: “Esto del veto habría que revisarlo, porque  es un instrumento que carece de utilidad práctica”. Los hechos le han otorgado la razón.

Así como la Cámara aprobó por unanimidad una enmienda de Nueva Canarias -corregida por la mayoría- sobre el impuesto al tabaco, lo del veto fue una picadura para liar. Afortunadamente -según cómo se mire-, los únicos canutazos eran los de los medios de comunicación audiovisuales. Los periodistas asistieron alborozados a un debate paralelo en torno al reglamento. Tal era el desbarajuste que algunos confundieron la interpretación con la opinión y el polvorón con el mazapán.

Campana sobre campana, sobre campana una, asómate a la tribuna y verás a sus señorías en la Luna. Recogido tu rebaño, ¿adónde vas, pastorcillo Castro Cordobez? “Ya ves, voy a llevar al portal requesón, manteca y vino”. No hacía falta que lo jurara. ¡Lástima que no hubiera botellas de anís para limar asperezas!

Los servicios jurídicos estaban lavando y tendiendo, los pajaritos cantando y el romero floreciendo. El lucerito mañanero iluminaba el sendero camino del bloqueo. “Tuqui, tuqui, tuquituqui, tuquituqui, tuqui. Apúrate, mi burrito, que nos van a dar las uvas y, como no terminemos este año, vendrá el coco [el ministro Cristóbal Montoro] y nos comerá”. Para  hoy ha quedado la votación definitiva, si Dios quiere.  Ande, ande, ande la marimorena aunque no sea Nochebuena.

“Si pretendes que nos sentemos, saca cuatrocientas sillas . Una para mí y otra pa’ mi compañero. Los que vengan detrás que se sienten en el suelo”. Entre tanta confusión, casi se cuela una enmienda a la exposición de motivos con letra de villancico: “En el portal de Belén han entrado los ratones y al bueno de San José le han roído los calzones. Hay un hombre haciendo gachas con la cuchara en la mano repartiendo las migajas. Una partida se ha perdido y en los papeles no aparece. Se ha metido en un cajón de Rajoy. En su rostro resplandece el objetivo del déficit”.

Para calentar a Paulino, Alpidio encendió la hoguera: “Ay del chiquirritín, chiquirriquitín, metidito entre fajas. Ay del chiquirritín, chiquirriquitín, queridín, queridito del alma”. Morales apagó el fuego con un suspirito: “¡AHI!” Y el presidente ingirió el turrón. El duro de este año es el blando del pasado. Es lo que tiene la crisis económica. Por lo menos, los grupos gubernamentales (nacionalistas y socialistas)  han demostrado que son generosos con la oposición: “¡Y un jamón!” ¿De bellota?

Con veinte minutos de retraso, la embarazosa tramitación presupuestaria comenzó una vez registrado el certificado de nacimiento del veto. El parto se complicó porque los padrinos no se ponían de acuerdo en los detalles del bautizo.

Castro pretendía que hiciera la primera comunión sin que pasara por la pila del agua bendita, pero los progenitores no se resignaban al sacrilegio y tampoco iban a consentir el sacrificio de las conexiones marítimas y aéreas con la isla del meridiano.

Mientras los agentes políticos se entretenían con sus rezos, dirigentes de Intersindical Canaria se encerraban simultáneamente en la iglesia de la Concepción de La Laguna y en la catedral de Santa Ana, de Las Palmas de Gran Canaria. Desde el respeto al “normal desarrollo” de los actos litúrgicos, los convocantes exhibieron pancartas con las leyendas “Derechos sociales y laborales” y “Pan, trabajo y libertad”. Los organizadores denuncian que los ajustes traen, junto al “deterioro” de la sanidad y de la educación, “más paro y peores salarios”. La guinda del pastel.

Publicado el por DNM en Crónicas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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