Tabla de equilibrio

Fernando Clavijo. / DIARIO DE AVISOSConsenso y no consentimiento fue lo que le ofrecieron a Fernando Clavijo (CC) el 7 de julio de 2015, durante la sesión de investidura. El 19 de enero de 2016, en un pleno extraordinario para tratar de encontrar explicaciones a la crisis del Gobierno regional tras el divorcio con el PSOE, la mayoría del Parlamento (39 de 60) le dijo que no lo apuntalaría. “Canarias no necesita ser reconstruida, aunque algo se ha roto”, profetizó hace un año y medio.  “Que se imponga el sentido común por encima de los intereses partidistas”, proclamó Clavijo. “Es usted parte del problema y no de la solución”, le escribieron en el reverso de la última hoja caída del calendario. En mala hora se le paró el reloj.

A finales del siglo XIX, en las elecciones locales de Ondarreta (Guipúzcoa), Iñaki Launaguerregaray, conocido por Laúna, se presentó de candidato a la alcaldía de su pueblo como independiente. Sus rivales acordaron un reparto de cargos y a él lo dejaron de lado. Así se ha quedado Clavijo: más solo que Laúna.

Lo consuela Casimiro Curbelo, que le cuida como oro en paño. El PP le da cuerda para que no se olvide de que está en minoría y los demás pierden el sueño intentando programar el despertador de la moción de censura. La fiesta de pijamas se revela divertida.

En el análisis que hacen para el DIARIO portavoces de las organizaciones políticas representadas en la Asamblea autonómica, la  balanza se inclina hacia lo peor. Iñaki Lavandera (PSOE) resume que lo mejor ha sido que “su forma de entender la política ha puesto en valor la necesidad de que el PSOE gobierne en Canarias”.  El diputado matiza: “No porque nos haya elegido él, sino por el contraste de las políticas que él defiende y las nuestras”. Entre lo peor, señala “la vuelta al pasado de las políticas insularistas y los riesgos que ello conlleva para que haya un equilibrio solidario y cohesionado de Canarias en su conjunto”. La Ley del Suelo refleja la dualidad del mandato de Clavijo: “La entendemos como una oportunidad para mejorar la gestión del territorio, pero hay algunas bombas lapa  incompatibles con el desarrollo sostenible, que es en lo que nosotros hemos trabajado para corregirlo”.

Una característica de Clavijo es, a la vista de Lavandera, “la falta de respeto al Parlamento, su poca afinidad, que no termina de comprender dónde está ni quién lo ha nombrado presidente”. A este respecto, denuncia el “secuestro del debate sobre la posición de Canarias en relación al sistema de financiación autonómica o a los resultados de la propia Conferencia de Presidentes”, del 17 de enero en el Senado. “Quiere hacerse una foto y no comparecer en la Cámara. Parece que no profesa mucha fe en el Parlamento. Y eso es tener una visión de la democracia bastante limitada”.

Desde la perspectiva de Asier Antona (PP), “lo peor, y lo malo para Canarias, es que no ha sabido liderar este Gobierno, encauzar los conflictos surgidos en el seno del Ejecutivo y ese clima de enfrentamiento, de conflictividad e inestabilidad”.  Por el contrario, le reconoce el mérito de haber abierto una vía de diálogo con el Gobierno de la nación en el ánimo de “resolver problemas fundamentales” para las Islas. “Propició  que se desterrara definitivamente la confrontación”.

En opinión de Podemos,  “el señor Clavijo sigue superando todas las expectativas” que había sobre él: “Hasta ahora, su Gobierno ha sido  la nada más absoluta. Además, consideramos que, si no aclara cómo va a sostener su Gobierno, estaremos hablamos de una estafa democrática, porque fue investido presidente con un programa que ya no existe y unos apoyos que ya no tiene. Por dignidad, lo único que esperamos de él es que se someta a una cuestión de confianza. Por respeto a la democracia y, sobre todo, a los canarios y las canarias”.  Lo “único bueno” es que “cada día le queda menos tiempo de estar ahí”. De hecho, comentan, “va a ser recordado como el presidente meteorito, porque destruye todo a su paso: a su socio de gobierno, a su propio partido, la sanidad o el suelo”.

Román Rodríguez, de Nueva Canarias, memoriza: “Las leyes de presupuestos, no; la política fiscal, tampoco, el crédito extraordinario [de 2015] y su distribución, tampoco. Ni el cierre presupuestario.  Destinar los recursos del IGTE a farolas y aceras en vez de a la sanidad, la educación y los servicios sociales, tampoco. El reparto de  los fondos del FDCAN se ejecutó con criterios pleitistas, insularistas y de escasísimo impacto en la economía. Con la Ley del Suelo somos muy críticos. Por contar algo positivo, el PP nos quitó 1.000 millones de euros al año, entre la financiación autonómica y las inversiones, y Clavijo ha recuperado 160 millones, el mismo éxito que Paulino Rivero. Es verdad que la Prestación Canaria de Inserción (la PCI) y la dependencia han mejorado. El turismo va bien porque no depende de Fernando Clavijo. Hay una recolocación del mercado por los problemas de los competidores. El precio del petróleo y el bajo nivel de los tipos de interés del dinero han facilitado que el turismo vaya bien, no solo aquí. La recuperación económica está vinculada a este y otros factores externos. Las cosas que van bien en Canarias no están en manos de este Gobierno”.  Rodríguez observa que Clavijo ha aportado  “crispación, confrontación, deslealtades, traiciones, insularismo y conservadurismo”.

A Casimiro Curbelo, de Agrupación Socialista Gomera, le ha demostrado que “está comprometido con el bienestar y el progreso de la sociedad canaria, con equidad para las islas no capitalinas”. En CC lo definen como “cercano, rápido en la toma de decisiones y perseverante”. ¿De fiar? Eso es harina de otro costal.

Los bancos de la soberanía popular no conceden créditos basura

La calle no se calla y rodea el Parlamento para reclamar a sus señorías una compensación por la cláusula suelo. La reivindicación es una metáfora de la situación política degenerada en Canarias como consecuencia del desahucio que Fernando Clavijo aplicó al PSOE por “incumplimiento del contrato”. A resultas de su temeraria y premeditada acción, el presidente se ha hipotecado. Acumula una deuda de confianza y en los bancos donde se sienta la soberanía popular no le conceden crédito.

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Publicado el por DNM en Crónicas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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