Travesía del desierto

Fernando Clavijo, en una sesión plenaria del Parlamento de Canarias. / ANDRÉS GUTIÉRREZ

Casi a la mitad de la novena legislatura, Fernando Clavijo persigue oasis para sobrevivir en la travesía del desierto. Ante los ojos del presidente del Gobierno de Canarias se suceden los espejismos. La ilusión óptica le permite imaginar que sus objetivos están cerca; pero el mando de la realidad virtual lo controla la mayoría parlamentaria, que es la oposición a su Ejecutivo.

Desde que, el 23 de diciembre de 2016, decretó el cese de los cuatro consejeros de la cuota del PSOE, Clavijo no atina a calibrar la brújula. Firmó sin que le temblara el pulso porque pensaba que contaba con el efecto estabilizador del PP. Su propia sombra lo confundió. Después de los titubeos iniciales, Asier Antona ha terminado por asumir que lo que conviene al partido y a sus aspiraciones personales es brindar vasos de agua cuando la situación lo requiera, no montar una cantina.

Al PP canario le interesa que el jilguero caliente el nido y que desafine para ocupar su lugar más adelante. Tras ser reelegido en el congreso regional de marzo, Antona fijó la mirada en el horizonte de 2019: “Canarias necesita al PP más que nunca. Los canarios saben que esta organización se renueva, se moderniza y adapta su estrategia política a una sociedad cambiante, que no es ni más grande ni más chico, pero sí más preparado, sólido y capaz. No se merece un Gobierno inestable y en minoría. Mientras unos están entretenidos en una espiral pública de reproches y tropezándose con el pasado [CC y el PSOE], nosotros estamos volcados en el presente y en dar la vuelta a la política en Canarias para estar al servicio de la ciudadanía. Nuestras prioridades no hablan de cargos ni puestos, sino de ciudadanos de carne y hueso”.

De azote de la gestión socialista en el bipartito, en tanto que Nueva Canarias atizaba a CC, el PP ha pasado a ocupar una posición de centralidad, con guiños a un lado y otro del espectro ideológico. Una secuencia fotográfica captada en los prolegómenos de una sesión plenaria, publicada por este periódico, refleja la relación distendida, tal vez cómplice, que mantienen Asier Antona y Patricia Hernández, una cordialidad que propicia el entendimiento. Aunque la moción de censura, respaldada también por NC y Podemos, se desvaneció por un déficit de convicción en sus consecuencias prácticas, el “bloque del cambio” ha logrado condicionar la agenda de Fernando Clavijo, que sigue las líneas que le trazan. Hasta el grupo Nacionalista (CC-PNC) se ha liberado del corsé de la oficialidad y, siquiera sea por no hundirse en las arenas movedizas, se agarra a las manos tendidas del diálogo. Consciente de la delicada situación en la que se encuentra Coalición Canaria, el reelegido secretario general, José Miguel Barragán, enarbola la bandera de la “renovación”, la “cohesión” y de un “modelo de organización mejor estructurado y más dinámico para conectar con la sociedad”. La pérdida de votos y la endeblez institucional son factores que pesan en el equipaje de un azaroso viaje.

Clavijo se apoya en un bastón al que le falta la concha de los peregrinos y que utiliza como palanca o pértiga para saltar los innumerables obstáculos. La reforma electoral le trae de cabeza. Por eso, maquinó una maniobra de distracción con ocasión del debate anual de política general. Finalmente, CC-PNC, PP y ASG redefinieron la propuesta de resolución en la que se limitaba la capacidad de las Cortes para modificar el sistema por la vía del Estatuto de Autonomía. El PSOE denunció el “chantaje” de los nacionalistas para “intentar frenar su decadencia”. El texto aprobado transmite que “la mejor manera es con una ley sustentada en los principios de proporcionalidad en el sufragio y equilibrio territorial, antes de 2019, y en el marco de la comisión de estudio constituida en el Parlamento de Canarias”. En una posterior reunión, el PP y Ciudadanos consensuaron que el proceso esté “sincronizado” entre la Asamblea autonómica y el congreso de los Diputados. Asier Antona y Melisa Rodríguez coincidieron en el planteamiento de “corregir la desproporción y los desequilibrios”. Ambas formaciones confían en que, en ese escenario, las urnas sean benevolentes. Incluso los comicios podrían convocarse con unos doce meses de antelación si el nuevo Estatuto entra en vigor a tiempo, dado que otorga al presidente la potestad de disolver anticipadamente la Cámara. Con las actuales perspectivas, Clavijo se resistirá como gato panza arriba. Sin embargo, una incesante estrategia de desgaste le obligaría a ceder. En semejantes circunstancias, el PP y el PSOE se repartirían las papeletas, con una ligera ventaja a día de hoy para los populares, puesto que los socialistas se han metido en un berenjenal de aúpa. La solución a la crisis, en la votación del 21 de mayo y el congreso federal de junio, determinará el papel del PSOE de Canarias. Un triunfo de Susana Díaz abriría caminos que permanecen cerrados por precaución. En una primera derivada, el PP aceptaría contribuir al traspaso de poderes a los socialistas, con Hernández en la presidencia y Antona en la vicepresidencia o no. Precisamente, Clavijo elucubra con el regreso del PSOE siempre que alguien diferente la supla a ella. Además, el PP guarda en el cajón operaciones alternativas en algunas corporaciones locales, como Valverde (El Hierro) y, con especial repercusión, en La Palma. Hace unos días, Antona declaró al DIARIO que esta isla “está pidiendo una reedición del pacto PP-PSOE”. De fraguarse, el Cabildo lo continuaría presidiendo Anselmo Pestana, que prescindiría de los consejeros de CC, liderados por José Luis Perestelo, para que entre el PP. En el Ayuntamiento de Tijarafe se actuaría de manera similar.

Otro gallo cantaría si Pedro Sánchez recupera las riendas del PSOE. De él salió la orden de no repetir la alianza con el PP en La Palma y de levantar un cordón sanitario. Prefería un mal acuerdo con CC que cualquier colaboración con el PP. Aun así, no se ha escrito la última palabra y tampoco hay que descartar que se vire la tortilla.

Entretanto, Patricia Hernández juega sus bazas en la partida por la secretaría general de Canarias. La misma semana en la que Sánchez y Díaz visitan el Archipiélago, la presidenta del grupo Socialista reanudó la ronda de contactos con el resto de la oposición. El 25 de enero, PSOE, PP y NC dibujaron “espacios de diálogo y encuentro sobre las grandes prioridades políticas”. José Miguel Rodríguez Fraga, presidente de la gestora regional, reunió por separado a Asier Antona y a Román Rodríguez (NC). El día 30 de ese mes despachó con representantes de Podemos y ASG. Los congregados se comprometieron a “articular posiciones comunes en el Parlamento” en las grandes cuestiones”, como la sanidad, la dependencia, el Estatuto y la normativa electoral. Tal disposición no ha caído en saco roto, de modo que la debilidad de Clavijo ha quedado constantemente en evidencia. Ahora, Hernández coordina el trabajo conjunto del PSOE con el PP, NC y Podemos. El conflicto en RTVC y la renovación de los órganos externos del Parlamento figuran entre las materias de estudio.

El PP quiere presidir la Audiencia de Cuentas y el PSOE, el Consejo Consultivo. Para relevar a Jerónimo Saavedra en el Diputado del Común, se inclinan a compensar a CC con el nombramiento de Antonio Castro, expresidente de la Cámara, responsabilidad que actualmente desempeña Carolina Darias. Con este gesto pretenden demostrar que renuncian al revanchismo y la confrontación.

Sobre Radio Televisión Canaria, Rodríguez arguye que la corporación pública está “inmersa en el escándalo permanente por las mentiras e incumplimientos” del presidente del Consejo Rector, Santiago Negrín, “por la parálisis”, con dos vacantes sin cubrir, y “las injerencias” del Gabinete de CC. El certificado de la secretaría del Consejo Rector de RTVC, que confirma la participación de Negrín en el “concurso de ideas” convocado el último trimestre de 2016 para contratar producciones audiovisuales refuerza los argumentos.

En lo inmediato, los Presupuestos Generales del Estado de 2017surgen como una oportunidad para sacar rédito de la negociación. Con el PP en el eje, PSOE, C’s, PNV, CC y NC pivotan a su alrededor. En lo que respecta a Canarias, el entorno de la Moncloa y de Génova, 13 han cursado instrucciones de cuidar los vínculos con los interlocutores y de hacer valer la confluencia de influencias.

Guardar

Guardar

Guardar

Publicado el por DNM en Crónicas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

Añadir un comentario