“Un juego es inteligente si te enseña a pensar”

José Manuel Espinel Cejas, investigador de juegos tradicionales de inteligencia


Después de más de veinte años de investigación, José Manuel Espinel Cejas y Francisco García-Talavera Casañas trasladaron sus descubrimientos al tablero de las lúdicas costumbres ancestrales de inteligencia. Hace unos meses se publicó la versión francesa de su libro, con el título de Juegos, ábacos y calculadoras astronómicas de las islas Canarias.

-En Francia… ¿Cómo es eso?

“Esto fue porque el libro llegó a conocimiento de L’Harmattan, una editorial con 35.000 títulos y con unas cuarenta librerías repartidas por todo el mundo. Esta obra cayó en manos de un catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que se llama Marcos Sarmiento Pérez, que había publicado en la colección Letras canarias [Lettres canariennes]. Este es el número dos de Investigación y documentos. La traducción es de la catedrática Marie-Claire Duran Guiziou, una bretona que lleva cuarenta años en Canarias”.

-¿Qué juegos guanches han pervivido?

“A mí no me gusta hablar de juegos guanches, sino de juegos tradicionales  de inteligencia”.

-¿Por qué?

“Porque los viejillos siguen jugando”.

-¿Son de estrategia?

“Sí, son de carácter matemático pero también de estrategia. Hay uno al que llaman rompecabezas que es complicadísimo, con doce piedras o con ocho…”

-¿Las fichas eran de piedra?

“Piedritas, burgados… Material del entorno”.

-¿El juego de las damas es el mismo que se practica ahora?

“Lo curioso es que los viejos no decían juego de las damas, sino en singular. Busqué la etimología y encontré varias teorías sobre la procedencia del nombre. Descubrí que la palabra dama significa en tuareg comer o capturar, con lo cual no era latina o castellana. Lo mismo te digo de baqa, que no era con cuernos ni ubres y un rabo, que da leche, ni la baka del coche [se escribe de las dos maneras]. Es semilla o contar y calcular”.

-¿Son didácticos?

“Bueno, aprendes a sumar, a restar, a dividir, a fraccionar…”

-A parte de los números, ¿se jugaba con letras?

“No, era con piedritas o con semillas y tal”.

-El perro y las cabras… ¿Se colocaban animales de verdad?

[Cara de asombro] “No, no… Una piedra blanca o negra y doce burgados, que son las cabritas. O doce piedritas negras y una blanca. O doce bancas y una negra…”

-[Pongo un dedo sobre el tablero de la portada] Una cabra aquí no cabe…

“Claro que no”.

-¿En el suelo, en grande, no hay?

“Montones, en yacimientos”.

-¿El ajedrez?

“¡El ajedrez! Buena pregunta. Es un juego más reciente y viene de la India. En su origen no era de inteligencia, sino de azar. Se jugaba con dados”.

-¿Cuántas piezas se han encontrado?

“Hasta 262 fichas, que son 131 por jugador. Llevamos recopilados más de sesenta juegos”.

-[Hojeo el libro y clavo la mirada en una página] Cálculos astronómicos…

“En la antigüedad no había números. Utilizaban palitos, conchas, semillas, granos o animales”.

-¿Cómo los representaban?

“Los signos de numeración son anteriores a la escritura. Saber contar era más importante [que leer]”.

-[Explica el mecanismo] De ahí vienen los números romanos, ¿no?

“Exacto”.

-[Mientras diserta me va entregando unos papelitos amarillos con anotaciones] ¿Esto qué es?

“Esto era una calculadora astronómica, un diseño inteligente. Fíjate qué sencillo. Aquí tienes un sol, dos soles, tres soles, cuatro soles y cinco, ¿vale?”

-[Casi pillo una insolación] ¡Uhum!

“Esto te indicaba que cada cinco años de doce lunas tenías que añadir dos lunas. Para sincronizar el año solar con el lunar…”

-[Estoy en la Luna] Un calendario…

“Yo hice un curso de astronomía, porque esto me costó descifrarlo que no veas”.

-¿Se ha probado como técnica educativa?

“He estado trabajando con chicos conflictivos en el instituto de San Matías, en Taco. Inicialmente estuve cuatro días. Les expuse las pautas: ‘Miren, señores, esto es lo que hay conmigo. El que no quiera que coja la puerta. Se lo pasarán pipa y van a aprender. Lo que no soporto son las tonterías’. Aguantaron una hora y pico con la boca abierta. Los ojos se les salían de órbita. Los pibes flipaban y los profesores no se lo creían. Me pidieron que repitiera”.

-¿La inteligencia es divertida?

“Entretiene y enseña a pensar. Yo tengo dos niñas, de ocho y doce años. Empecé con la mayor a los tres. Entró en el instituto el año pasado y sacó nueve sobresalientes. La más chica va por el mismo camino”.

-¿No se te ha ocurrido diseñar una aplicación para los móviles?

“Sí, pero me falta apoyo”.

Publicado el por DNM en Entrevistas 1 comentario

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

Respuesta a “Un juego es inteligente si te enseña a pensar”

  1. José Manuel Espinel Cejas

    Estimado Domingo,

    Efectivamente son juegos tradicionales de inteligencia porque su característica principal consiste en desarrollar estrategias para la consecución y resolución positiva del problema matemático que implica en sí el desarrollo del juego. Tambien he de destacar que el desarrollo geométrico del tablero de juego es inteligente pues representan soluciones aritmogeométricas de caracter astronómico que evidencian la importancia quetenían para nuestros antepasados las matemáticas y la astronomía además del ocio sano.
    Un abrazo
    José M. Espinel Cejas

     

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