“Vivimos en un mundo de ruidos ensordecedor”

En la calle Pérez de Rozas de Santa Cruz existe una clínica que se llama igual que otra que está en Madrid: Barajas. Sin ninguna vinculación empresarial, tienen en común el apellido de una estirpe de médicos. La de Tenerife funciona desde 1929. La tradición familiar en otorrinolaringología es una actividad que se prolonga en el tiempo.

-Desde fuera no parece una clínica. ¿Qué especialidades se atienden aquí?

“Bueno, es una clínica dedicada exclusivamente a la otorrinolaringología. Evidentemente, admite algunas especialidades próximas, muy relacionadas, como la audioprótesis y la logopedia”.

-[Observo un díptico que hay sobre la mesa del despacho] Veo que tienen una fundación…

“Sí, [la Fundación Doctor Barajas] es de las más antiguas de Canarias. Realiza muchas actividades no solamente en el plano asistencial, sino también en el social y en la integración laboral”.

-[¿Me acompañas? es el título de una de sus actividades] ¿En qué consiste?

“Próximamente presentaremos una película en Tenerife que trata del impacto de la sordera en la población oyente”.

-¡Ah!

“Muchas veces, la sordera irrumpe de una forma brusca en una familia sin ningún tipo de antecedentes familiares y se encuentra con un problema que no sabe muy bien cómo atacar. Después de la película [el 24 de enero en la sede de Caja Canarias] se desarrollará un coloquio sobre la discapacidad auditiva, la familia y la comunicación social”.

-¿El mayor porcentaje de personas sordas es por nacimiento o no?

“Hay un porcentaje de sordera congénita, pero la mayoría es adquirida”.

-¿Cuáles son los principales factores de riesgo?

“La primera causa sigue siendo la de las infecciones, a pesar de que disponemos de antibióticos. Pero vivimos en un mundo de ruidos y, por tanto, estamos viendo muchas sorderas en jóvenes relacionadas con este ambiente sonoro, a mi juicio, exagerado. Y tampoco nos olvidemos de la sordera que nos produce el envejecimiento”.

-La esperanza de vida ha aumentado considerablemente…

“Ciertamente. Y, con ella, muchas discapacidades. Al haber una mayor población adulta, la incidencia de la sordera es superior”.

-¿La prevención puede disminuir esa incidencia?

“Ayuda a que las personas se integren mucho mejor en el mundo del oyente. Pensemos que, en último término, el oído significa lenguaje”.

-Ahí entra el aprendizaje…

“Sí, el lenguaje lo aprendemos a través de la audición”.

-¿Hay muchos casos de personas que recuperan la audición?

“Ahora contamos con muchos mecanismos para intentar que las personas tengan una mejor comunicación”.

-¿La estética influye?

“Por supuesto”.

-Para corregir la visión nos ponemos gafas, que se han convertido en un accesorio de coquetería. Sin embargo, eso de colocarte un aparato en el pabellón auditivo parece como que no…

[Asiente] “Y, además, porque se ven como personas muchísimo más acabadas que otras”.

-Minusválidas…

“Se acepta peor el defecto auditivo que el visual, como un signo más de deterioro vital. Afortunadamente, ahora tenemos dispositivos que apenas se notan”.

-Eso de la edad me ha dejado preocupado [risas]. ¿Se vislumbra algún avance científico que me tranquilice?

“Hay muchos tipos de avances. El fundamental es averiguar si somos capaces de sustituir las células que están dentro del oído por unas sanas. Indudablemente, el objetivo último es este”.

-Las experimentaciones con las células madre son un revulsivo…

“Ya se está trabajando en este asunto. Todavía clínicamente no es viable, pero a lo mejor lo es en un futuro no muy lejano”.

-Se percibe mucho ruido en la sanidad. ¿Hay también mucha sordera?

“Yo creo que la sanidad pública y la privada son perfectamente compatibles. Ambas se necesitan entre sí. Lo que interesa es que haya una sanidad pública universal de primera categoría y que los ciudadanos estén bien atendidos”.

-¿Ha trabajado usted en la sanidad pública?

“Actualmente trabajo en la sanidad pública”.

-¡Ah!, ¿sí?

“En un ambulatorio, en La Laguna. Estoy ahí y aquí. Esa doble condición no me ocasiona ningún conflicto”.

-¿Cuánto cuesta enfermarse?

“Depende de la enfermedad. Algunas de las crónicas son muy costosas. Verdaderamente, nos estamos haciendo viejos [emito una risa temblorosa]. Y hacerse viejo es muy caro. Los mayores consumen más seguridad social, más medicamentos. Eso está claro”.

José Juan Barajas de Prat, otorrinolaringólogo
 
Publicado el por DNM en Entrevistas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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