Distraídos, una lección de estilo murguero

Sus 60 componentes lucieron la fantasía 'De payaso vengo y mi estilo manteng'o. / Fotos: Sergio Méndez

Los Distraídos brilló con luz propia la noche del pasado sábado en el transcurso de la segunda fase del concurso de Murgas Infantiles del Carnaval 2011 de Santa Cruz de Tenerife, con una lección magistral de simpatía e ingenio cándido. Junto a la murguita dirigida por Giany Pérez González, Triqui-Traquitos, Pita-Pitos, Los Bambas, Guachipanduzy, Los Melositos, Los Descontrolados y Trapaseritos participaron en la eliminatoria central de este certamen, cuyo nivel no alcanzó la excelencia que se pudo apreciar en la primera fase.

Con todo, ante un público entregado -aunque lamentablemente se redujera a los familiares y seguidores de los grupos participantes- el Recinto Ferial fue testigo el sábado de cómo la mayoría murgas infantiles puso de manifiesto una actitud endogámica, dedicando al menos uno de sus temas o alguna estrofa a sí mismos y a su fiel afición.

Infantilmónica Triqui-Traquitos. Los que otrora lograron colocarse en el cuadro ganador, ofrecieron el sábado una actuación aderezada con crítica constructiva y una perfecta afinación de las voces. Su primer tema, Rodando y rodando con mi ruleta criticando, empleó, como otras murgas, la parafernalia de un formato televisivo, pero en lugar de un informativo utilizaron un concurso. Una Ruleta de la fortuna ofrecía varios temas (Cyber, Educativa, Irónica, Televisiva) para desplegar una juiciosa visión crítica que iba desvelando las letras del nombre de un personaje carnavalero, que no podía ser otro que Enrique González, al que le agradecen la existencia de su concurso. La magical Noria School, su segunda canción, convirtió el escenario en una escuela de magia “muy peculiar”. El humor predominó en este tema con parodias inocentes de ciertos estereotipos de profesores.

Pita-Pitos. Desde el Mercado del Barrio de La Salud, la Murga Infantil Pita-Pitos se sumó al homenaje al maestro de la crítica dedicándole una presentación monográfica y toda su actuación. Compitieron con Qué ganas tengo ya de ser mayor y Aunque sea un niño también se criticar. El primero, con un elaborado decorado, mezclaba humor y sátira aportando una visión muy original, la de un niño, de la familia media canaria: el hermano que siempre está cansado, la madre que no para, “el abuelo es el mejor”, etc. Finalizan deseando ser mayores para poder hacer todo lo que se les ha prohibido. El segundo, una dura crítica a cómo “se están cargando este Carnaval” de lo que acusaron a a su propio colectivo y a los responsables políticos.

Los Bambas. Empleando dispositivos audiovisuales, la murguita de El Cardonal dedicó toda su presentación a los componentes y colaboradores. Con Una excursión por Santa Cruz apelaron a la desidia de los gobernantes del municipio, apuntando al alcalde como máximo responsable de la “falta de vida de la ciudad”. Este tema recordaba mucho al interpretado por Los Bambones en la final del concurso de 2010. La segunda canción, Todo esto es la música, realizó un interesante recorrido histórico por diferentes estilos y épocas musicales para acabar diciendo que la mejor es la de las murgas. Su despedida, interactuando con el público, fue la más destacada de las dos primeras fases.

Los Distraídos. Un punto y aparte. Simpatía, inocencia, entusiasmo, compañerismo, talento y capacidad crítica propia de un niño son los calificativos atribuíbles a la actuación de esta murga. Tras una presentación dedicada a cómo preparan su Carnaval, Pito Pito gorgorito al cole vamos a jugar un ratito fue un ejemplo del verdadero sentido de una murga infantil. En él recorrieron la ciudad un fin de semana en busca de diversión y en el camino encontraron múltiples dificultades y pocas opciones de juego. Magnífica la elección musical -el Cocoguagua, el Tico tico…- para introducir el humor y la crítica. Si este primer tema marcó la diferencia, el segundo, Papi me dijo que si suspendía este examen final me despidiera de salir con la murga en Carnaval, logró superarlo en calidad. Convirtieron el escenario literalmente en una clase donde impartieron diferentes materias como dictados (para abordar la pérdida de la ortografía con las nuevas tecnologías), cálculo (entradas de los Reyes Magos), historia (con la Loca de Shakira o el Panamericano de Yolanda Be Cool) y bordan en final invitando a los niños a hacer una reflexión para lograr un mundo mejor.

Guachipanduzy. Ejemplarmente dirigida por Lara Coello, Guachipanduzy dio una de las actuaciones más destacadas de la segunda fase con Coplas murgueras típicas carnavaleras y ¿Cómo cantarían si fueran niños? El primero consistió en un popurrí con el que pretendía celebrar su 20 aniversario con algo que les identificara y les gustara. Mezclando crítica y humor, se limitó a un batiburrillo de temas. El segundo, con una original estructura, eligió cuatro murgas adultas -Singuangos, Bambones, Diablos Locos y Guachipanduzy- las trasladan a su infancia y desarrollan diferentes estrofas con su visión particular de cuestiones como Educación, el Carnaval, la clase política y la tradición para acabar con un homenaje a la Ni Fú-Ni Fá.

Los Melositos. Situaron su primer tema, Ojos que no ven en el colegio, corazón que no siente en la sociedad, en una clase para profundizar en los problemas que sufren algunos niños con en exclusión social -obesos, hijos de padres separados, otro con escasos recursos económicos, etc.- para mostrar las dificultades educativas a las que se enfrentan. Terminaron pidiendo un mundo más justo e igualitario. La segunda canción, En el gimnasio de Ignacio, eligió el humor como hilo conductor para comparar las artes marciales con tradiciones canarias y cierran rindiendo tributo a su maestro, Enrique González.

Los Descontrolados. Esta murga también aprovechó su actuación para tributar a sus seguidores y fue la única que se bajó del escenario sobrándoles más de 10 minutos del tiempo reglado. Con Defendiendo lo nuestro Enrique González recibió su agradecimiento por el apoyo en en su día dio al colectivo infantil, mientras que el concejal Hilario Rodríguez se llevó un varapalo por no concederles la luz a su local y por no controlar la seguridad en el Carnaval. De todo un poco, su segundo tema, desglosó una serie de cuestiones, en tono crítico, relacionadas con la programación infantil en TV, la delincuencia, drogas, murgas, etc.

Trapaseritos. La ilusión fue la tónica dominante de esta murguita de Los Realejos. Su actuación estuvo medida hasta el último segundo, con dos temas, Generación nini y Así son las flores… así se lo hemos contado, en cuyo contenido se echó de menos el ingenio y la visión infantil. En el primero, abordaron con pesimismo las consecuencias laborales y sociales de la crisis económicas en diferentes edades, desde los jóvenes con y sin formación hasta los jubilados. El segundo utilizó la vida de una flor, con ciertos toques humorísticos, para apelar a la conciencia medioambiental.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.