“Enrique González ha sido el mayor innovador que ha tenido el Carnaval”

El autor de 75 años dando la murga. / sergio méndez

Su pasión por el mundo de la máscara lo ha llevado durante años a investigar el pasado y evolución de las murgas canarias y del Carnaval. Ramón Guimerá Peña comparte con este periódico sus impresiones sobre la actual  edición de Don Carnal.
-El Carnaval 2011 está dedicado a la figura de Enrique González, maestro de los murgueros. ¿Por qué cree que este homenaje es merecido?
“No cabe duda de que, afortunadamente, en Santa Cruz podemos contar con una serie de personas que hicieron posible la magnificencia que tiene hoy en día, sino que además fueron artífices de que, de forma absolutamente impensable en la época que era, en Santa Cruz el Carnaval se siguiera celebrando o resurgido. Por lo tanto, Enrique no solo fue uno de los artífices de la eclosión del ese carnaval que hoy en día gozamos, sino que fue partícipe en todas las épocas y, desde luego, el carnavalero más longevo y carismático que hemos tenido. Creo que si un día se le dio a Celia Cruz lo de Enrique está más que merecido”.
-Enrique González era de los nostálgicos. ¿Cree que el carnavalero debería adaptarse a los nuevos tiempos?
“No estoy muy de acuerdo con esa afirmación. Si ha habido persona innovadora en el Carnaval ha sido Enrique en muchísimas cosas. Tuvo la osadía en 1954,  a través de su colectivo, Los Bigotudos, de separar el bombo y los platillos en la percusión y sentó cátedra. Algo más radical en innovación fue el terno y el maquillaje de payaso. La aceptación popular fue tal que está considerado algo genuino de la murga el disfraz y el maquillaje de payaso”.
-¿Contribuyó también a escribir la historia del colectivo murguero en el Carnaval?
“Él ha hecho que la murga evolucione, lo que pasa es que, con la edad, los tiempos corrían más que él. Me hace sonreír, como mínimo, oír que estaba caduco, cuando ha sido el innovador más grande que ha tenido el Carnaval de Santa Cruz en todos los aspectos. Él ha cambiado el rumbo de las murgas, aunque después sus directrices las han seguido otros y las han superado”.
-¿Le han sorprendido las 19.000 personas en la final del Heliodoro?
“No. Precisamente, por los años que llevo metido en el Carnaval, he sido  testigo de la evolución del Carnaval santacrucero como algo cíclico. Al principio, las murgas no llenaban la Plaza de Toros, las estrellas eran las rondallas. Pero a partir del 95, ha sido un boom que va en alza y no cabe duda que todo ha sido una contribución conjunta, porque  el propio público que asiste es un espectáculo en sí. No me sorprende lo del viernes en el Estadio”.
-¿Crítica o humor?
“La murga no pude vivir sin el humor, nació como agrupación bufa del Carnaval. Los tiempos políticos que vivieron en sus primeras décadas de vida les hizo tomar otro papel dentro de la sociedad y, sin querer y con una valentía asombrosa, se convirtieron en la voz del pueblo. Bajo mi punto de vista, y apelando a no perder la historia, la murga debe tener humor y crítica”.
-¿Siguen siendo las murgas la voz del pueblo?
“No cabe duda que, al llegar la democracia al país, al recuperar libertades que estaban vetadas, la murga perdió el protagonismo que tenía en exclusividad y la ley de prensa fue una de los culpables, afortunadamente. Creo que las murgas todavía siguen manifestando aquello que el público piensa, mayoritariamente”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.