Reina desde el vientre

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Miguel Ángel Castilla y su hija Carmen.| FRAN PALLERO

NATALIA DELGADO | Santa Cruz de Tenerife

Un ambiente acogedor, familiar y de muy “buen rollo”. Todo ello se respira en la buhardilla de la vivienda del diseñador Miguel Ángel Castilla, quien desde hace meses trabaja junto a familiares y amigos para dar vida a su última y más especial creación: La sangre de mi tierra, que lucirá su hija Carmen, a sus 23 años y por primera vez, el próximo 6 de febrero en la Gala de Elección de la Reina del Carnaval santacrucero.

Son 43 años consecutivos de amor incondicional a esta fiesta demostrado de la forma que mejor sabe: mediante el diseño de fantasías exclusivas que “ha regalado” a cada candidata, al tiempo que ha contribuido a enriquecer el patrimonio creativo de la fiesta de la máscara en la capital y en muchos otros municipios. En esta ocasión, Miguel Ángel Castilla cuenta con el apoyo de dos pequeñas empresas patrocinadoras: Creación Floral y Lalo Electrónica. “Poniéndole ganas, ilusión y con toda una familia a mi alrededor”, confiesa el diseñador que ha sido la única manera de “resistir” durante tanto tiempo. Ya desde pequeño se sintió atraído por el Carnaval y, antes de dedicarse plenamente a su oficio, formó parte de la agrupación Los Románticos en los sesenta, con quienes se inició en su presente ocupación. También formó parte de las comparsas Los Rumberos y Danzarines Canarios.

Afronta este año, en el que su hija se presenta por primera vez a reina adulta, como una ocasión única: “Después de que pensé en el nombre del traje, fue cuando me di cuenta, porque mi hija también lleva mi sangre y mejor que este año, imposible”, adelanta. A este experimentado creador le cuesta, evidentemente, profundizar al hablar de su alegoría, cuando faltan apenas 15 días para desvelarla, aunque anuncia que tendrá bastante que ver con la naturaleza de las Islas. Este año ha costado “un triunfo” conseguir patrocinadores debido a la situación económica. “Las empresas grandes no han querido participar, tanto por la crisis, como porque Fiestas no se ha implicado mucho con ellas. Cuando una empresa invierte tanto dinero, deben darle una gran publicidad, porque es en beneficio de todos: para el comercio, por el bien del espectáculo y para la propia ciudad”, argumenta, y aclara que este año el número de patrocinadores ha aumentado debido a que los diseñadores han tenido que “buscar y rebuscar”.

El valor de un traje como el que lucirá Carmen oscila entre 12.000 y 30.000 euros. Subraya al respecto que esta vez ha tenido que acudir al reciclaje y aprovechar todo, dado que el material está “muy caro”.

MUSEO DEL CARNAVAL
En cuanto a dónde han ido a parar sus más de 40 obras, explica que esa es “la pena de todos los diseñadores”, puesto que la mayor parte “ya no existen”. “Hemos tenido que desarmar, no hemos podido guardar más que algunas piezas porque no hay espacio y apena que no haya un museo del Carnaval, que hace tiempo deberíamos tener, como cualquier otro país”, replica.

Para Miguel Ángel, el acuerdo mediante el que Mediaset España va a emitir la gala para todo el país tendría que haberse adoptado, no solo este año, sino también los anteriores. “Con Televisión Canaria la audiencia es muy limitada, porque siempre me han llamado de la Península quejándose de que no ven nada, sino el Carnaval de Las Palmas”, afirma con disgusto.

Su hija no es nueva en estas lides, pues con solo 7 años se presentó a la Gala de Elección de la Reina Infantil, en la que quedó dama de honor, como no podía ser menos, “con el mismo diseñador”, puntualiza. Se declara carnavalera “de toda la vida”, además de haber vivido la fiesta desde dentro, en las filas de la murga El Cabito y en la agrupación musical Salsaerengue. “Lo llevo en la sangre desde que nací”, comenta refiriéndose a que su madre dio a luz e inmediatamente ya estaba de nuevo sentada trabajando en el taller, dado que su marido presentaba una candidata a la gala santacrucera tan solo dos días después. “Aquí ya me tenían preparado el flotador para que no me dolieran los puntos”, señala entre risas su progenitora, Carmen.

DE AYUDANTE A CANDIDATA
La joven ha mamado desde el vientre de su madre el esfuerzo que supone ayudar a sacar adelante las creaciones de su padre, quien durante más de cuatro décadas ha nutrido de reinas el Carnaval chicharrero. “Todos los años trabajamos en el taller, porque quién mejor para echar una mano que la propia familia”, añade.

Carmen Castilla sostiene que ella no ha hecho sugerencia alguna a su padre, porque “es él el diseñador, quien tiene la idea, la experiencia y yo ahí no me puedo meter”, asegura. “Él me dice: te tienes que poner esto, de tal color, tal manera y calladita”, indica entre risas.

Su rutina no ha cambiado en exceso desde que decidiera presentarse a esta edición. “Todos los años por estas fechas estoy volcada en hacer el traje de la candidata” , y agrega: “Lo único es que mi teléfono no para debido a las llamadas de los medios”.

En cuanto a si ha tenido que apuntarse al gimnasio para ser capaz de desfilar con tanto peso a cuestas, manifiesta: “No voy a ningún gimnasio aunque nunca me haya presentado a reina adulta, porque siempre ayudo a mi padre cuando lleva los trajes a hoteles o participado en alguna exposición para cruceristas y, por tanto, ya conozco el peso del traje, del tocado y sé llevarlo”. Su padre detalla que se trata de hasta 350 kilos, “llevados con la cadera”, apostilla su hija, quien reconoce que contar con ruedas para arrastrarlos “ayuda bastante”.

Carmen se muestra muy segura pese a su juventud y no titubea a la hora de apoyar la idea de Juan Carlos Armas de conferir mayor protagonismo a las candidatas. “Las murgas, comparsas, agrupaciones, etcétera, tienen su concurso y las reinas solo tienen esa ocasión para lucirse, por lo que me parece muy bien que la mayor parte del tiempo se dedique a ellas”.

Además, tiene claro lo que supondría ser nueva soberana del Carnaval chicharrero en esta edición 2013. “Dejaría a mi padre en un muy buen lugar, a las dos empresas patrocinadoras y a todo el equipo le daría la satisfacción de que todo el trabajo que llevan a cuestas se recompensa”.

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