Klandestinas sorprende

MARTA PLASCENCIA | Santa Cruz de Tenerife
Fotos: FRAN PALLERO

La noche del martes deparó una sorpresa en el concurso de Murgas Adultas. Venía una de tapado y sorprendió a todos los presentes en el Recinto Ferial. Klandestinas se estrenaban en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife en la segunda fase y, si el jurado es justo y no se deja llevar por el qué dirán otras murgas veteranas, también se estrenarán en la final (aunque cuando esté leyendo estas líneas ya lo sabrá).

Desbocados dio el primer mordisco con dos letras potentes, al igual que sus voces y sentimiento canario. Mamelucos no decepcionaron, aunque en el segundo tema se columpiaron un poco. Seguro que dejaron lo mejor para la final. Y Trapaseros, los realejeros, cerraron la segunda fase por todo lo alto. Nunca decepcionan los norteños.

La pena fue Triquikonas, que no estuvieron mal, pero una tiene en el recuerdo la fase y la final del año pasado, donde brillaron con luz propia, y claro, espera más de las chicas dirigidas por Almudena Domínguez. Aún así, sacaron carcajadas del público. Desbocados, desde su presentación, le dieron caña al concejal Ballesteros por “destrozar” el Carnaval, y siguieron con su primer tema, Para vender el alma primero hay que tenerla, criticando la situación de San Andrés y su escollera. “Soria mándate a mudar, que no quiero ni verte”. “Mercenarios que vienen de España”. “No vendas mi alma”. No al petróleo en aguas Canarias. Fernando Clavijo, el “tesoro vende patrias, otra puñalada por la espalda”. Terminaron con el orgullo canario por las nubes, “quiero un futuro para mi tierra, mi mañana”, celebrando los 50 años de la bandera de las 7 estrellas verdes. Pero enlazaron con el segundo, Club de lucha: Desbocados, en la que fue una canción homenaje a la tradición de la luchada, jugando con las mañas de la brega para ir desbrozando críticas. “No han valorado la esencia que tiene este pueblo, si pasan de nuestras costumbres me tocan los huevos, invierten dinero en otros deportes y por cuatro mangantes sufrimos recortes”. “Canario, lucha para que nadie te tumbe”, finalizaron mientras una representación de los clubes salían al escenario. Con una actuación muy consistente y sentida, buenas letras y voces.

Klandestinas fueron las segundas y, como decíamos al principio, la sorpresa de la noche. Voces perfectamente acopladas y afinadas, se estrenaron con sobresaliente en el concurso. Quien roba a un ladrón tiene 100 años de perdón fue su primer tema, en el que contaban que todos tenemos un ladrón dentro, “¿quién no roba toallas de hotel?”. Pero claro, hay diferencias. “Los ladrones de antes se tapaban la cara, ahora llevan corbata, antes entraban a tu casa, ahora te echan”, en referencia a políticos y banqueros. También le dieron un toque a la gente que consigue entradas pero después pasan de los grupos y están todo el rato en la cantina o a la polémica de las carrozas. Con el segundo tema, Silencio se rueda, hay cambios en el guión, hicieron un magistral malabarismo para compaginar títulos de películas con críticas mordientes: “Rajoy Manostijeras, Regreso al Pasado, Paulino el Llanero Solitario, recortes a Todo gas”. “Las elecciones son las tomas falsas”. “Levántate y lucha, ese es tu papel”. En definitiva, una letra muy original y muy bien presentada. Las chicas, si todo sale bien, le habrán quitado el sitio de la final a Triqui-Traques.

Turno para Los Mamelucos para un inicio de la segunda fase redondo. Con la mejor fantasía de la noche, ¡Mamelucos al abordaje!, diseñada por Javier Torres, levantaron el Recinto con su gran pasacalle para calentar motores. En su primer tema, No me llames iluso porque tenga una ilusión, porque de ilusiones también se vive, solventaron el raro sabor de boca que dejaron el año pasado con una gran actuación. “No me llames iluso por querer un trabajo, ganar dinero, y ganar el primero de interpretación” cantaban, mientras lamentaban la corrupción que se vive en todo el país. “Ya está bien de soportar tanto corrupto en libertad (…). No aguanto más, CC mándense a mudar”. También criticaron el estado de Santa Cruz, donde hace falta un milagro para ver un puto taxi”. Tema potente que les sirve para pasar a la final, porque con el segundo bajaron un poco el nivel. Muy bien en cuanto a lo musical, pero es cierto que a mitad de canción la letra empezaba a perder interés. Como siempre, salieron del escenario con su gran despedida. Difícil era aguantar el nivel, pero Marchilongas aguantaron el tipo. El primer tema versaba sobre los 7 pecados capitales, otorgándoles a cada uno una crítica o una gracia: con la lujuria se volvían locas con los policías y sus uniformes; con la gula hacían mención a los comedores sociales; con la soberbia, “el político, este mi gran amigo”; y para envidia, las voces de los Mamelucos. Con la segunda canción, dedicada al cartel del carnaval y titulada Pero ¿Qué coño es esto?, levantaron un poco su actuación en cuanto a voces y vocalización.

Nos pusieron ejemplos de otros carteles más realistas con la situación actual de Canarias: el anillo insular, que “si es por el Cabildo no se estrena”; la situación de Sanidad; el robo del Uruguay, “todo culpa del presidente, que a todos los jugadores engañaba”; y el futuro “negro” con Repsol y el petróleo.

Los Que Son Son recogieron el guante y se sacaron una muy buena actuación. Su primer tema, La Gala, empezó con un sketch con dos presentadores criticando a la TVCanaria, sus programas aburridos y las películas de vaqueros, “por eso no retransmiten las murgas infantiles y las agrupaciones”; para continuar entregando premios, uno de ellos a Zerolo, irónicamente el de la honradez. Otro premio para la afición de Las Palmas, y para ellos no pidieron premio, “solo una final, la culpa la tendrá (miran al jurado) que algo haremos mal”. El segundo tema, El miedo, tenía una letra complicada de cantar pero lo solventaron bien. De miedo que haya “escuelas sin maestros, alumnos sin maestros”, “que se cierren hospitales”, “que se mueran los enfermos y nos matan a recortes”. Tengamos valor, y salgamos a luchar. “Muévanse ya, que no se puede vivir y sin luchar no acabarás de sufrir”.

Turno para Triquikonas, una de las murgas más esperadas por su gran papel el año pasado. Aunque cantaron increíble y las letras eran resueltas, bajaron un poco el nivel. En el primer tema, de corte crítico, montaban una revista para narrar lo que en los medios se censura. El segundo, el de humor que todo el Recinto esperaba, arrancó algunas carcajadas comparando la vida de dos mujeres de diferentes status social, aunque al final estarán siempre unidas por el Carnaval.

Ni Muchas Ni Pocas hicieron reír con su primer tema, La vida es una verbena, contando anécdotas de las fiestas de pueblo, se fueron a La Gomera, “donde todo los días hay verbena”, pero las de verdad son las de Carnaval. En el segundo criticaron los típicos temas de este año: el cartel, las carrozas en la cabalgata, las entradas para las Murgas infantiles el año pasado, y poco más.

Del cierre se encargaron Los Trapaseros, a lo grande. Si algo destaca de los realejeros es su potencial en voces, afinación y vocalización. Para Rigoberto se dividieron y la mitad se disfrazó de marionetas mientras el de al lado lo manejaba con la mano. “No es un trato de buen gusto que te despierte con una mano en el culo”, comenzaban con humor, para pasar a la crítica. “Ahora hay elecciones y hay que ir a votar, ya vendrá el político, que está imputado y se vuelve a presentar”. Con el segundo tema se transformaron en las figuritas del Belén con una gran escenografía. “Mirando a los romanos, con sus cascos con plumas y todo el día tocando los cojones, tienen pinta de ser canariones”. También terminaron con crítica. Buen final para la segunda fase con dos buenas letras.

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