Carnaval ininterrumpido a prueba de lluvia

SARAY ENCINOSO | Santa Cruz de Tenerife

El Carnaval 2015 se despidió ayer con su jornada más intensa. Hacía pocas horas que algunos se habían ido a la cama cuando otros se disponían a vivir el Carnaval de día, una celebración que empezó por la mañana y que acabó fundiéndose con los bailes nocturnos a pesar de la impertinente y constante lluvia de la tarde.

La imagen del casco de Santa Cruz a la una del día era muy distinta a la de un sábado cualquiera. La calle Castillo y la de San José estaban repletas de vaqueros, batmans, campanillas y hasta un Sherlock Holmes despistado que bailaban a ritmo de batucada. Las tiendas, sin embargo, estaban vacías. La plaza del Príncipe, la de La Candelaria, la avenida de Anaga y el parque García Sanabria, con un intenso programa de actuaciones, empezaban entonces a congregrar a grandes y pequeños. Los puestos de golosinas y las maquilladoras ambulantes ya desplegaban sus encantos y conseguían atraer a decenas de niños que luchaban con sus padres por un algodón de azúcar o por que les pintaran la cara con todos los colores posibles.

La música, en cambio, era el gancho para los padres. El tributo a Palmera y el concierto de Celtas Cortos hicieron que muchos retrocedieran décadas y recordaran conciertos de otras épocas. Entonces iban con los amigos y con latas de cerveza a cuestas; ahora, con cochecitos, peluches y niños que los miran con extrañeza cuando saltan y cantan a todo pulmón 20 de abril del 90 o Cuéntame un cuento.

Jesús Cifuentes, la inconfundible voz de Celtas Cortos, seguramente estaba igual de sorprendido. De líder indiscutible de la radiofórmula de los años 90 ha pasado a plantarse en un escenario a la una y media de la tarde luciendo una camiseta de ‘no al petróleo’ sin mangas y a soportar un sol demoledor mientras da sorbos a alguna que otra dorada. Antes vendía millones de discos y ahora, en cambio, se ve obligado a recordar a su público -el de siempre pero más viejo- que puede adquirir su último trabajo en la cantina de enfrente a un precio muy reducido. El grupo de rock es consciente de su época dorada pasó y que hoy solo sobreviven, pero eso sí, con estilo y seguidores incansables. Para Cifuentes, la realidad se ha convertido en un “absoluto carnaval” y se ha vuelto una obligación hacer conciertos “didácticos” donde denunciar las injusticias del día a día. Por fortuna, su alegato, poco escuchado entre tanta mascarita con ganas de evasión, no fue tan denso como para provocar huidas. Es más, su concierto fue uno de los actos que más personas atrajo. Nadie quería que aquellos chicos del norte soltaran las guitarras, la gaita o el bajo. Por eso, después de casi hora y media sin parar de tocar y de estar a punto de sufrir una insolación, volvieron para terminar con Cuéntame un cuento y un Chicharrero de corazón (y no chicharrones, como dijo Cifuentes por confusión al principio).

No muy lejos, en la plaza del Príncipe, el homenaje a Palmera también funcionó como reclamo para las familias. Las versiones del histórico grupo consiguieron que se acercara gente de todas las edades, pero también generaciones más viejas que quisieron viajar en el tiempo con los temas de la mítica banda.

Además de los clásicos, hubo tiempo para bailar en la plaza del Príncipe y en la de la Candelaria con el Morocho o Ray Castellano. El mediodía fue propiedad de las familias, pero la tarde fue colonizada por los más jóvenes. Muchos decidieron despedir el Carnaval por todo lo alto: se pusieron el disfraz por la tarde y no se lo quitaron hasta altas horas de la madrugada. La Policía Local no sabe cuántas personas empataron el día con la noche, pero calcula que en total 180.000 personas disfrutaron del Carnaval diurno, 30.000 más que el fin de semana pasado. Los más valientes se negaban a despedirse del Carnaval hasta el próximo año y, por unas horas, pareció que era posible bailar bajo la lluvia eternamente cantando “la vida es un carnaval y las penas se van cantando”.

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1 respuesta

  1. Isabel dice:

    Holaaa, me llamo isabel y acabo de ver una de las fotos que me hicieron ayer. Veo que es de Fran P. pero no consigo saber quien es para localizarlo. Soy la chica que va disfrazada de zombie y quería saber si me podrían enviar la foto (si hay alguna más también me gustaría tenerla) en tamaño real al correo electrónico.
    Mi email es sira.more87@gmail.com !! Gracias de antemano.

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