“Insólito” crecimiento

El turismo sigue siendo la pieza angular de la economía de Canarias. Podemos empeñarnos en descubrir otros mercados, pero la industria turística siempre llegará primero a la meta. Más del 85% de las empresas de las Islas se encuentran dentro del sector servicios, así que poco más se puede decir. Además, según el último barómetro de Exceltur, los destinos turísticos están empezando a recuperar ya el nivel de rentabilidad previo a la crisis. Canarias, por si fuera poco, es la comunidad donde el turista nacional gasta más: 67 euros al día. Según revela el informe, que ha analizado la rentabilidad de los principales destinos vacacionales, de los 103 municipios estudiados, 76 están por encima de los niveles de 2008. La mejora del consumo y la notable incidencia de otros destinos competidores de España es lo que ha motivado este crecimiento.

Baleares aparece la mejor situada y esto se debe en buena parte a la recualificación de la oferta y, en consecuencia, al incremento de precios vinculado a esa mejora de la oferta. Los buenos datos de Canarias, en cambio, se deben a lo que Exceltur denomina “insólito” crecimiento de la demanda extranjera, ya que la nacional permaneció durante 2016 “estancada”. Esta circunstancia nos hace pensar si no es hora de diversificar la oferta y de apostar de lleno por la renovación del destino, porque cuando todos esos turistas extranjeros tengan mejores opciones fuera de las Islas porque, entre otras cosas, la situación de inseguridad mejore o porque mejore los destinos competidores, entonces nos daremos cuenta de que será demasiado tarde. No creo que sea buena opción confiar solo en el buen tiempo y en la solidez y seguridad del destino. Hay que intentar, dentro del propio sector turístico, repartir las manzanas en otras cestas. Tampoco se trata de nuevas infraestructura porque, salvo excepciones, Canarias dispone de una magnífica planta hotelera. A lo mejor hay que pensar en que cuando hablamos de mejorar oferta nos referimos, por ejemplo, a la mejora de los empleos turísticos y esto solo pasa por la formación. Es esencial que los empleados que trabajen en este sector no solo lleven ya en el ADN el idioma, e incluso, idiomas, sino el trato al turista. Un cliente cómodo es un cliente que no siente que está perdiendo dinero por lo que puede gastar más y, sobre todo, repite. Un cliente insatisfecho se marcha a su país de destino con la sensación de que ha perdido dinero y, por supuesto, no le volvemos a ver el pelo nunca más. El plan de bilingüismo lanzado por Clavijo para los próximos años en Canarias es una excelente noticia. Se debió hacer hace mucho tiempo. Ahora lo importante es que no se quede en un cajón, como la mayoría de las propuestas que se hacen en los debates sobre el Estado de la Nacionalidad, sino que se dote presupuestariamente. Ésta es una medida a largo plazo y, por lo tanto, con resultados a largo plazo, pero que, sin duda, aportará a Canarias más valor añadido

Publicado el por María Fresno en Sin categoría ¿Qué opinas?

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