Huelga tranquila

Al final, los estibadores se han puesto en huelga. Después de varias convocatorias y desconvocatorias, el colectivo ha iniciado una protesta tranquila que, apenas, se ha notado en los puertos canarios. Es cierto que el ritmo del funcionamiento del puerto ha sido más lento y que esto tendrá, evidentemente, un sobrecoste para las empresas estibadoras, pero la realidad es que los contenedores siguen saliendo. La reforma de la estiba lleva enconada varios años. Desde que Europa obligó a modificar el reglamento que regula esta actividad en los puertos, este colectivo, junto con las empresas, buscan una solución con el Gobierno.

Pueden tener razón los que critican que los estibadores cobran mucho, trabajan poco y encima heredan los puestos de trabajo. Pero lo que no es de recibo es que el Ejecutivo apruebe a última hora un documento que sacó a duras penas en el Congreso y que no gusta ni a sindicatos ni a empresarios. Han tenido mucho tiempo para evitar lo que está ocurriendo ahora. Una vez aprobado el decreto poco le queda que patalear a los estibadores. El Gobierno se lava las manos y deja el papelón en manos de las empresas que ahora tendrán que negociar con los sindicatos cómo se adaptan dicho documento. Por el momento, la huelga ha sido tranquila y no ha habido grandes repercusiones. Pero la situación se agravará si ésta continúa el resto de los días, es decir, el  miércoles y el viernes y, en caso de que el conflicto no se solvente, nuevas huelgas para las dos próximas semanas con un paro ininterrumpido de 48 horas desde las 08:00 horas del miércoles 14 hasta la misma hora del viernes 16 de junio. Los paros afectan a uno de los sectores clave de la economía, el que garantiza la carga y descarga de los barcos en los puertos. Espero que la situación no empeore y esta huelga tranquila, pase a ser una huelga desastrosa para la economía de las Islas y provoque problemas de abastecimiento en Canarias.

Publicado el por María Fresno en Sin categoría ¿Qué opinas?

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