Porque “SEMOS ASÍN”…

 

Yo me parto y me mondo con ciertos debates/comentarios que he  visto en la red este día de hoy. Criticas por aquí y abucheos por allá porque algunos han puesto en sus perfiles de Face, Wasap, etc, un cartelito de color amarillo en protesta por los abusos políticos y tal…

Y que sí, que es verdad, que poner una fotito o un color cualquiera (en este caso amarillo) no va a hacer que nuestra enmarañada y corrupta casta política deje de cometer las tropelías que están haciendo, ni el elenco del gobierno se va poner colorado siquiera y por supuesto nadie va a dimitir, etc, etc, etc… pero es que tampoco los lazos rosas devuelven la vida a las personas que han muerto de cáncer, ni los de color malva/violeta evitan la violencia de género, ni el rojo acabó con el SIDA… Estoy diciendo algo que no sea cierto…???

Ahora bien… nadie protesta si en mi perfil pongo uno de esos lazos rosa, malvas o rojos, al contrario, puede ser que tal vez me traten con más respeto e incluso lleguen a pensar que soy una persona comprometida, solidaria aunque nadie me conozca de nada… Entonces… por qué tanto lío/revuelo, y además… por qué tantas risas y burlas hacia las personas que se han puesto el cartelito amarillo…???

Porque “SEMOS ASÍN”…  Sí, así somos. Cómo somos…?? Te lo responderé luego.

Que sí, que yo también lo pienso, que lo que hay que hacer es implicarse en el cambio que todos queremos, pero implicarse de verdad y asumiendo sus consecuencias.

Para cada una de todas las protestas que diariamente salen de nuestra boca hay colectivos implicados tratando de visibilizarlas y no se queden en eso, en meras protestas.

Un ejemplo:

Nos impusieron en Madrid la obligación de pagar un euro por cada receta. No es que yo no quiera contribuir a la recuperación del país… es que lo que no quiero es que me roben, señores!!!! Como iba yo a pagar un euro de más por cada receta si ya cada mes aporto lo que se corresponde a la Seguridad Social..?!?!?!  Pues eso, me enteré bien del asunto y cuando tuve que ir a comprar medicinas me negué a pagar ese euro de más y rellené con santa paciencia las hojas que le solicite a la dependienta farmacéutica para tal efecto. Sí, tenía consecuencias (o eso decían). Se supone que esos documentos llegarían a la Conserjería de Sanidad y al tener constancia de tus datos te podían poner una sanción administrativa que resultaría en pagar un recargo del 20% de la cantidad demandada, es decir, el euro que yo no quería pagar se podía llegar a convertir en 1’20€.

Dicho así no parece una gran protesta, sigo.

Muchas personas (sobre todo los mayores) pagaron ese € de más porque se acojonaban al tener que dejar constancia de sus datos privados. Otros con tal de no rellenar nada y no perder tiempo (eran tres hojas si no recuerdo mal) entregaban la monedita aunque salieran berreando de la farmacia. También estaban los que pensaban que al final les acabaría llegado la sanción y a la larga les saldría la cuenta peor, con lo que pagaban incluso pensando que ya de entrada se ahorraban 20 céntimos… Y bueno, como no, también pagaban el € aquellos que se pasan la vida resignados  (los que yo llamo sin sangre, sin memoria, sin voz…) y por esa resignación tragan todo lo que se venga encima y callan sin más.

Hablaba antes de esos colectivos que tratan de visibilizar nuestras protestas. Pues bien, además de no pagar yo ese € de más…  participé en acciones informativas con otros compañeros donde se paraba a la gente de la calle explicándoles que significa aquel asalto y como podían evitarlo, entregué folletos con la información necesaria, pegué carteles, alenté a todo el que pude contándole mi experiencia y por supuesto no me cansé de denunciar  el tasazo del euro por receta en cualquier lugar que pudiera hacerlo.

Resultado…??? Gracias a las personas que no se dejaron acobardar por tener que entregar sus datos,  gracias a los que “perdieron” su tiempo en las farmacias rellenando aquellas tres hojas, gracias a los que prefirieron arriesgar a que les llegara la sanción a pasar por el aro,  gracias a los que sí tuvieron sangre, memoria y voz, gracias a todos los que participaron en las múltiples y diferentes movilizaciones  y acciones ya fueran en el propio barrio o en la ciudad… GRACIAS  a tod@s ell@s es que finalmente se logró la lucha y el Tribunal Constitucional suspendió esta canallada.

Ósea, hizo falta mucho más que poner un cartelito en nuestro perfil de Face, de Twitter, de Wasap en rechazo al tasazo, está claro, pero tampoco hizo daño ponerlo, y si servía (así lo quiero ver yo…) para que nos diéramos cuenta al mirarnos unos a otros que éramos muchos los que pensábamos lo mismo y esa constancia ayudó a otros cuantos a concienciarse con la protesta y a sumarse a las acciones.

A lo que voy… que en Spañistán  “SEMOS ASÍN”… somos burlones, amigos de señalar con el dedo y de criticar sin conocer al vecino, y digo esto por los chascarrillos y demás “comentarios”  a favor o en contra del amarillo…

Yo no he puesto el cartelito, no me hace falta pues de sobra llevo ya a cuestas el San Benito de todas mis protestas en las calles y también en las redes, pero tampoco me disgusta, ni crítico, ni rechazo abrir el Face o el Wasap y ver todo inundado de amarillo…

Ahora bien, constructivamente sí diré:

Te prefiero consciente y no abotargado, te prefiero salvaje y no acostumbrado, te prefiero piel con piel y no sólo tecleando.

Te prefiero con sangre, te prefiero con memoria, te prefiero con voz y si hace falta hasta gritando.

Te prefiero en la calle, te prefiero en la mani, te prefiero con una pancarta o con el puño en alto.

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