“Con el fútbol hemos topado, amigo Sancho…” ;)

Viernes 2 de mayo, tarde de paseo por Madrid. Risas, alegría, visita al huerto-jardín de la casa de Lope de Vega. Foto aquí, foto allá, parada obligada para las cañas. Tapas escasas (todo hay que decirlo) pero la cerveza es buena, baja sola y nos quita la sed, así que seguimos callejeando la ciudad mientras el Sol se pone en Sol tras un recién restaurado Tío Pepe.

La charla es amena, la compañía es divertida y excelente.  🙂

–          ¿Cenamos algo…?

Y al poco estábamos los cuatro escudriñando la carta de una sidrería por Fuencarral.  (Los cuatro éramos una pareja amiga, mi chico y yo).  Sepia a la plancha, chorizo a la sidra, patatas bravas. De postre dulce de leche con flan y tarta de queso con arándanos… y regando todas estas exquisiteces una deliciosa botella de sidra natural, natural de la propia casa. Humm…

Todo maravilloso, a que sí…? Pues ahora viene lo mejor!!  Estábamos terminando de cenar cuando el tema de moda salió. Había aparecido durante el paseo, pero como tod@s coincidimos en la exageración del precio reventa de las entradas para la final Champions Real Madrid–Atlético… así se quedó y poco más se dijo, la verdad. Pero ahora, en aquel momento, sentados a la mesa y con el estómago calentito… los corazones henchidos de orgullo merengue salieron a jugar…  Que si deberíamos ganar, que si pin, que si pan… Que nos lo merecemos, que si tal, que si cual… Y, yo que no tengo nada en contra del fútbol pero sí tengo mucho en contra del circo mediático… tras un par de intervenciones y escuchar respuestas del tipo…

a)      No se pueden negar los puestos de trabajo que El fútbol genera…

b)      Bastantes problemas tenemos que soportar, también hay que distraerse…

c)       Pues díselo a los del Formula 1, a los actores, etc.  Muchos de ellos también ganan millones…

d)      A lo mejor tú crees tener una moral superior por decir ahora lo de esos niños pero seguro que no te acuerdas de ellos cada minuto de tu vida… Haces demagogia.

…la lié y no me pude callar.

Borregos, sois unos borregos. Sois borregos no porque os guste el fútbol, sois borregos porque permitís que el cerebro se os alinee de tal manera que ya muy pocos se preguntan dónde está el límite entre el deporte y el negocio, y estamos aquí hablando sobre aficiones que justifican (en general) sin rubor alguno las cantidades exorbitantes pagadas a sus jugadores favoritos, mientras que en otros lugares hay niños, o mejor dicho, familias enteras que no tienen nada que llevarse a la boca y les falta de todo, tan solo porque la gran mayoría de esa afición no se para a pensar en la obscenidad del tema.

Sois borregos porque cerráis los ojos y tomáis por costumbre repetir el mismo patrón en cada  Liga, Champions, Copa, Euro-copa, Mundiales o encuentros varios que para mí a estas alturas son todos igual. Os gritáis unos a otros, os insultáis, faltáis el respeto a vosotros mismos, a madres, hermanas, sin más. Para luego volver a repetirlo en el próximo encuentro, en el que, seamos honestos, a mayor rivalidad… mayores los insultos serán. Desde cuando “el no saber controlarse, la poca educación y la ordinariez” es diversión…? A mí me enseñaron que el deporte era respeto tanto dentro como fuera del campo.

Sois borregos porque seguís defendiendo lo indefendible. Lo he dicho,  mi reproche no va contra el deporte, contra ningún tipo de deporte. Mi enojo es para con la sociedad que debería despertar y dar la espalda a este y otros tipos de manipulación al que estamos siendo sometidos. Nadie (tenga la profesión que tenga) debería recibir más dinero del que en realidad le hace falta para vivir si eso significa que a otro le va a faltar. Mucho grito contra este sistema, que no nos vale, que no nos representa, pero es que “esto” también forma parte del sistema. Llamamos corruptos a banqueros, empresarios, a los políticos que nos han engañado llevándose sobres y sobresueldos, y sin embargo aceptamos con “normalidad” las transacciones millonarias que se hacen a la luz del día frente a nuestras narices cada vez que un equipo puja y contrata “X” jugador, “X” piloto, etc. Y pregunto yo… que esto suceda  no es otro tipo de corrupción peor aún…? La de la propia sociedad que consiente y aprueba estas cosas…??

Tú, tú que me acusaste de demagoga (por mucho que yo te quiera) eres otro borrego. Eres otro borrego porque trataste de buscar un punto débil en mi discurso con la sola intención de tranquilizar tu conciencia… ¿?…  Yo creía que no te hacía falta.

No, claro que no me acuerdo cada minuto de mi vida de esos niños que en otro lugar pasan miserias. Tampoco me acuerdo cada minuto de mi vida que tengo fecha de caducidad y me voy a morir aunque yo no quiera morirme, y sin embargo esa es una realidad impepinable.

No me acuerdo todo el tiempo de estas cosas, pero si las pienso. La última no tiene solución por más que yo se la busque ni por mucho que otros me ayuden. Pero la primera sí. Se puede repartir lo mucho que tienen unos para que los que no tienen nada tengan posibilidad de vivir una vida digna, la que todos deberíamos tener, ni más ni menos. Esto no será posible mañana, ni pasado, porque desgraciadamente no estamos educados ni concienciados para ello, es lo que tiene el capitalismo, el individualismo. Yo prefiero decir “el egoísmo”. Pero tal vez si podrá ser posible cuando pase un tiempo. El tiempo que nos hace falta para educar y concienciar tanto a las viejas como a las nuevas generaciones que están ahí observando, escuchando, leyendo.

PD: Evidentemente La iglesia no salió indemne en este debate, pero ese ya es otro capitulo para otra entrada de este blog.  😉

 

 

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