Archivo por meses: Enero 2016

Larga Vida al Duque Blanco…

Sentí una vibración en el bolsillo, imaginé que sería un wasap para preguntar sobre la concentración de Airbus (íbamos de camino), saqué el móvil para leer y sí, tenía varios wasap, telegram…respondí unos, respondí otros y ya que estaba… entré al face.

Me quedé petrificada con el móvil en la mano. Leí un comentario que decía como “Blackstar” era el último cambio de piel del Sr camaleón…David Bowie.
Así, con exquisita elegancia un compañero mencionaba la muerte de este inigualable artistazo.

Más que respirar resoplé en el acto y volví a releer la elegante frase para ver si me estaba equivocando al interpretar las palabras. Pero no, no me estaba equivocando, me bastó unos segundos para comprobar como en el face más personas estaban ya compartiendo la triste noticia.

Tragué saliva, apreté los dientes, disimulé las lágrimas que pugnaban por salir y al llegar a la concentración me bajé del coche prácticamente ya sacando fotos. Junto a mis compañeros pasé la mañana reivindicando la no criminalización de los huelguistas y el derecho de todos y todas a ejercerla, y aunque era un acto de activistas… evidentemente entre corrillos y corrillos se hablaba la triste noticia.

En un once de enero con el frío calándote los huesos y el cielo amenazando lluvia… todo podía pasar, y pasó. Pasó que a mi edad se me revolvió la adolescencia por dentro y cuando ya libre de miradas por fin llegué a casa… tan solo cruzar el umbral de la puerta rompí a llorar recuperando mis 13, 14, 15, 16, 17 años que fueron los que profesé devoción (casi malsana) por el mutante hombre de las estrellas… Y con la prisa de la fan que llega tarde a un concierto corrí a mi habitación para revolver los cajones del armario buscando esa la camiseta de la que nunca me desprendí, comprada en Discos Manzana después de reunir duro a duro (y no es broma) las 1000 pesetas (de la época) que mi madre siempre consideró gasto caprichoso en una casa donde faltaba de todo un poco pero que yo defendí a capa y espada y reivindiqué como necesaria para mi propia identidad…

Los nervios y la aún (no del todo colocada) mudanza no me dejaban encontrar la prenda. Revolví un cajón, otro, un estante, dos… y así hasta que la encontré y (no miento) la besé y me la puse con pura ansia! Y sí… (confieso) me tiré sobre la cama a llorar escondiendo la cara en la almohada para que se me escuchase poco… o nada.

Y mientras lloraba mis 13, 14, 15, 16, 17 años… recordaba las horas escuchando sus canciones tratando de traducirlas (lográndolo a duras penas), recordaba todos y cada uno de los posters con los que empapelé la habitación que compartía con mi hermana… recordaba las broncas que me echaba mi madre diciéndome que dejaba marcadas todas las paredes (pero nunca me quitó ninguno…), recordaba la cara de susto de mi abuela Lila cuando nos visitó y se quedó mirando a ese hombre que vigilaba mis sueños, recordaba las peripecias para grabar los videoclips… y como no, las cintas de cassette (aún guardo algunas…), recordaba las carpetas del instituto forradas con recortes de revistas alemanas que me conseguían las compañeras de clase…(ellas eran más de Hombres G y otras variantes…), también sus películas (no tan exitosas, pero algunas sí memorables)…y en especial… en especial recordaba esa camiseta que con tanto orgullo me ponía para ir al insti y me hacía sentir mil veces especial cada vez que alguien se la quedaba mirando…

Soy una más entre sus millones de fans, lo sé. No aspiro a competir. Fue tan grande David Robert Jones que hay Bowie para todos y todas.

Nos queda su obra, esa con la que desde sus inicios marcó la diferencia. Esa que pasó por diferentes etapas y siempre impactó. Esa que puede gustar más menos, atraer poco mucho pero que analizada en su conjunto recibe siempre excelentes críticas e infinitos aplausos.

No puedo lograr que este sea un gran texto, sin embargo él si fue grande en mi vida, tan grande que cuando pasó la época de los poster en las paredes y de las carpetas de instituto… quedó lo que verdaderamente importaba, su voz, su carisma y su trabajo. Quedó todo entre él y yo.

Necesitaba homenajearle de alguna manera, y esta es la unica que sé, desnudando mis sentimientos.

Entre sus temas hay muchos a elegir. Es dificil no querer quedarse con casi todos, pero yo me he decidido por este porque me estremezco cada vez que lo escucho, y sí, también lloro.

 

Larga Vida al Duque Blanco… Gracias, David.

 

ball gown prom dresses

No, todo no vale.

Quiero ser honesta. No sé como encarar esta entrada… sin embargo debo hacerlo y quiero hacerlo.

El pasado domingo 3 de ene’16 acudí a un acto en contra de la experimentación con animales. En ropa interior y embadurnados de “sangre” un grupo de activistas se acostaron en el frío suelo desafiando no solo al gélido día sino también las escrutadoras miradas de los viandantes en la Puerta del Sol.

En la misma escena una bañera…y al rato una mujer que metiendose en el agua frotaba su cuerpo con la “sangre” que salía del bote de gel…. La misma sangre que cubría a todos aquellos activistas en el suelo…
Interpretación…? actos cotidianos en los que no sabemos (…o no nos planteamos) nuestra participación (voluntaria o involuntaria…) en la experimentación y muerte de/con animales.

No me impresionó la perfonmance…(aunque me gustó), lo que me impresionó fue escuchar el manifiesto donde se explicaba varios tipos de “pruebas” realizadas a animales.

Yo no tengo animales, sin embargo me acuerdo de esos que les veo a mis amigos en el Face, esos con los que disfrutan tantos momentos (en alguna ocasión han conseguido darme envidia…) y que son parte de la familia, su familia.

Yo no tengo animales… pero tras escuchar el manifiesto salí pensando que no, que todo no vale. Que una cosa es la ciencia (y aquí entramos en una peligrosa deriva…) y otra cosa es el uso, abuso, tortura, asesinato… de seres que tienen tanto derecho a la vida como lo tenemos nosotros.

Supongo que coincidiremos en eso de que un rimel, un champu, un lapiz de labios, un desodorante o crema para el cuerpo, productos de limpieza para la casa (por citar ejemplos) no son tan imprescindibles como para que justifiquemos usar, abusar, torturar y asesinar a los animales usados en dicho testeo…

Por otro lado (y ahí entramos en la peligrosa deriva) he escuchado: «Si no fuese por la experimentación con animales no tendríamos el medicamento “tal” que ha salvado muchas vidas humanas» así que la polemica está servida…

Sí quereis opinar, debatir estaré encantada de leeros. En Internet hay mucha información (también hay confusión) se sigue indagando sobre este tema con mucho interes.
Podeis encontrar el dato sobre los testeos mirando las etiquetas de los protuctos, pero como adelanto:

MARCAS QUE NO TESTEAN:
Abercrombie & Fitch, Almay, Amway, Babysec, Biokosma, Bon-Ami, Bosque Verde (Mercadona), higiene del hogar, Chanel, Charlie, Christian Dior, Cigarrillos Paladium, Clarins, Clinique, Cutex
Deliplus (Mercadona), higiene personal, Dento, Dior, Ebel, Elite, Epilady, Estee Lauder Companies, Eucerin, Fuller, Hacendado (Mercadona), Heno De Pravia, Hi & Dri (Revlon), Jean Naté, Koleston, La Mer. L´Occitane, LK Botanical Skin Care, Mac, Magic Of Aloe, Mary Stuart, Natura, Oasis, OMS
Oriflame, Orlane, Paul Mitchell, Pilot, Plusbelle, Querubin, Raryito de Sol, Revlon, Tortulan, Victoria´s Secret, Weleda, Zorro, dia %. Llongueras, Nivea, Giorgi ,Herbal Nature, Hidro Genesse, Holistica, Hydrocéan, Hydrotermal, Institut Estherdem, Instituto Español, Jason Natural Cosmetics, Juice Beauty, Kenzo, Kiko, Korott, L’Erbolario, Laboratorios Babé, Laboratorios Maverick, Lactovit, Dona Karan, Eroski, Genesse Protect, Genové Laboratorios, Geoderm, 100% pure, Alba Botanica, Alterna, Amie, Argital, Avena Kinesia, Badger, Bakel, Balm Balm, Beauty Without Cruelty, Bellápierre Cosmetics, Biorganics, Botegga Verde , Bourjois.

TABACO NO TESTADO EN ANIMALES: Manitu, American Spirit, Pueblo

“tú no viniste en balde”…

Te vas, y como dicen en mi tierra… “tú no viniste en balde”…

Y ese “balde” (lease:cubo)… te lo llevas bien cargadito con litros y litros de mis lágrimas.

Y mientras te veo marchar me paro a pensar y me doy cuenta de que cuando llegaste apenas percibí ese “rejo” tuyo… No te tomé en serio, no supe darme cuenta que me ibas a dar la vuelta como un calcetín, que me ibas a poner boca abajo caminando sobre mis manos, que me ibas a romper la cabeza de tanto pensar, que me ibas a exigir cada minuto, cada segundo para luego dejarme desnuda frente a todos y todas sin más abrigo que mi propia piel.

Tal vez (quien sabe) me habrían venido bien un par de tatuajes, aunque sea para despistar.

No supe calibrar, no supe administrar la vida, las emociones, las obligaciones, no supe reaccionar y me dejaste pagando la factura como si fuera la única usuaria…

Te veo marchar… y (tonta de mi) no puedo evitar la nostalgia de aquellas cosas que prometiste y no cumpliste… que le voy a hacer, soy una romántica, lo sé… pero no, ser romántica no es un problema. El problema es hacer del romance una jaula que te haga mirar el futuro tras los barrotes, esos barrotes que agarras con fuerza y zarandeas como para abrirte paso… y sin embargo otras veces (aunque no lo confieses) usas de agarraderas precisamente para quedarte dentro. Malo. Eso es rutina.

Te veo marchar…  pero no voy a pedirte que regreses, ni siquiera para que cumplas esas promesas que dejaste a medias… y es que contigo o sin ti todo avanza, todo sigue su curso… lo pude comprobar perfectamente en mis noches sin fin, cuando el sueño no acudía y mi alma haciéndose añicos se cortaba las venas que ya ni sabía tenía…

No te guardo rencor… aunque… joder!! Claro que podría.  Pero no…  el rencor no me va ayudar a crecer, tampoco me hará olvidar esas cosas que quiero olvidar… y tampoco me va a devolver (a pesar de que te lo hayas llevado a traición) lo único que sí quisiera recuperar.

No, no te detengas. Sigue. No te gires ahora que ya no quiero ni mirarte. O bueno, sí, detente y mírame tú a mí.  Me verás erguida, sin desviarte la mirada, caminando recta y orgullosa como me vistes en las últimas semanas, apoyada en mi gente, sí, pero feliz porque nos cuidamos, porque somos pueblo, porque somos manada.

Mientras te marchabas… en ese cubo que tan a regusto te llevas metí la dinamita de mis sonrisas.

Sonrisas enaMORADAS cargadas de verdad, de dignidad, de empatía, de solidaridad… y aquí me tienes viéndote ir, sin rencor… pero esperando verte explotar, deseando ver como esa metralla morada se te mete dentro, bien profundo. Te lo prometo, de verdad que es sin rencor.

Semillas empapadas de sueños, de ilusiones, de risas…  y de esa vida que te llevaste. De eso iban mis lágrimas, las que tienes ahora clavadas en tus entrañas…

 

Adiós a mi 2015.

Bienvenido 2016. Toca florecer.

Por aquí ya empezó la primavera.