El director y la guionista

Ni 25 años ni nada. La ceremonia de los Goya del domingo estuvo presidida de principio a fin por la guerra fría que mantienen un director metido a presidente y una guionista vestida de ministra. La gran noche del cine español estaba marcada de antemano, como una baraja en una mala partida de cartas, desde que comenzaron las desavenencias entre Álex de la Iglesia y Ángeles González-Sinde a colación de la polémica ley que lleva el nombre de ésta.

Ni la gala en sí -menos brillante y glamorosa de lo esperado, y muy en la línea de la anterior edición, que estuvo mejor, por cierto- pudo difuminar la niebla de tensión vivida entre ambos, que se vio acrecentada más si cabe tras el discurso del realizador bilbaíno, en el que vino a confirmar su anunciada marcha y a remarcar su postura: “Internet no es el futuro, como algunos creen, es el presente (…) No tenemos miedo a Internet, porque Internet es, precisamente, la salvación de nuestro cine”. Y ante ello pasó casi de puntillas y sin mucho ruido Pa negre, de Agustì Villaronga, acaparando 9 de los14 premios a los que optaba y dejando en bragas a la gran favorita, Balada triste de trompeta, del propio Álex de la Iglesia.

¿Venganza de la Academia? La de Pa negre fue la gran y casi única sorpresa de la velada, quitando al pesado de Jimmy Jump, el espontáneo de las barretinas, que vino a dar la nota (¡ay!, esa organización…). El resto cumplió el guión, incluido el Goya a Javier Bardem por su magnífica interpretación de Uxbal en Biutiful, y el papel de showman de Buenafuente, que se consolida en un espectáculo que le viene al pelo y en el que seguro que repetirá más veces. Emoción de estrado, preceptivas lagrimillas y típicas caras circunspectas de los que se quedan sin premio… Por lo demás, y ahora que estamos en vísperas de Carnavales, ni fu ni fa, salvo que una tinerfeña, Tatiana Hernández, atinó con la estatuilla al mejor diseño de vestuario por Lope.

Publicado el por Fran Domínguez en Cine, Opinión, Premios 1 comentario

Respuesta a El director y la guionista

  1. Sitedicenqueleí

    Casi daba por hecho que “Balada triste…” sería la gran perdedora. No se han dado cuenta que en en estos lugares y en otros, en todos, no se perdona a los disidentes, no se les perdona. Buenos días

     

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