‘Western’ del Altiplano

De un thriller a un western. Buen cambio de juego, haciendo un símil balompédico. Mateo Gil ha querido seguir creciendo y sumando en su faceta como director y tras su primer “hijo”  en la realización a lo grande, Nadie conoce a nadie, ha articulado un más que correctísimo western que, tras estrenarse en el pasado Festival Internacional de Cine de Las Palmas, viaja ahora a Tribeca -la muestra neoyorquina apadrinada por Robert De Niro- para probar suerte en esto de los premios.

El western tiene unos códigos determinados, unas claves muy marcadas y definidas, pero con la suficiente laxitud y capacidad de trascender de su territorio originario, el Oeste estadounidense, para trasladarse a otros espacios similares bien en el mismo plano temporal o como geografía alternativa impostada (ahí está el desierto de Almería). Gil aprovecha esta circunstancia para resucitar en Blackthorn a una de las leyendas del Far West, el forajido Butch Cassidy, quien a tenor de algunos historiadores no murió tiroteado en 1908, junto a su inseparable Sundance Kid, a manos del Ejercito boliviano, sino que sobrevivió a la faena. Usando esta hipótesis, el director grancanario, con guión de Miguel Barros, rubrica un western crepuscular, con un claro y quizás inevitable sello fordiano (pulula por el ambiente una cinta tan mítica como Centauros del desierto), aprovechando en este caso los sugerentes paisajes de Bolivia, incluido el inhóspito Altiplano.

Blackthorn también deviene deudora del mejor Sam Peckinpah (Grupo Salvaje como referencia), pero sin los ropajes del recurso excesivo y barroco de la violencia, y en menor medida, paradójicamente, de Dos hombres y un destino. Un espléndido Sam Shepard da vida a un otoñal Cassidy y su partenaire tiene el rostro de Eduardo Noriega, en un convincente papel de canalla con pocos escrúpulos, sin obviar  la aportación del siempre eficaz Stephen Rea. Buenos mimbres para un filme que rebosa madurez y sobriedad, dos cualidades para implementar un gran western.

Blackthorn, que gustará, sin duda, llegará a las pantallas españolas en junio.

Más información en la web oficial de la película.

Publicado el por Fran Domínguez en Cine, Críticas ¿Qué opinas?

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