Cuéntame un cuento

Caperucita Roja

Siempre pensé que lo de Caperucita olía a chamusquina, que detrás de esa inocente muchacha se escondía algo turbio, oscuro, y que el lobo, a fin de cuentas, era una víctima… Metidos hasta el cuello en la obsesiva espiral de falta de ideas, ahora a los de Hollywood y compañía, después de pulsar la aún fructífera veta del cómic, parece que les ha dado por acudir a los cuentos clásicos (sin animación de por medio, claro) en una especie de revisitación posmoderna y actualizada de los relatos infantiles.

El primer producto que ha llegado a las pantallas es nada menos que la sin par Caperucita (bajo el “inquietante” título de Caperucita Roja, ¿a quién tienes miedo?), de la mano de Catherine Hardwicke, la directora de Crepúsculo, quien ha otorgado a la cinta los mismos mimbres de la mentada franquicia para mayor gloria de la nutrida horda adolescente.

Una sensual Amanda Seyfried, en el papel de una talludita montaraz, capitanea una trama (no muy diáfana, por cierto), con leñadores, herreros y hombres-lobo pululando por el lugar, y por supuesto, con abuelitas comprensivas. Estética videoclipera, mucha pose y poco más en una película que, siendo extremadamente benévolos, se puede visionar sin demasiadas pretensiones con un enorme recipiente palomitero. Que se preparen ahora Los tres cerditos. Van a por ellos…

Publicado el por Fran Domínguez en Cine, Críticas 1 comentario

Respuesta a Cuéntame un cuento

  1. Sarah

    Mala, muy mala.

     

Añadir comentario