Sentencia favorable

Los dramas judiciales siempre dan de sí en el cine, con algunos pufos pero también con auténticas joyas como Testigo de cargo, Doce hombres sin piedad o Anatomía de un asesinato, por poner sobre el tintero tres ilustres ejemplos. Y es que, seamos sinceros, nos encanta el juego dialéctico entre el abogado y el fiscal, las tribulaciones de un juez inflexible, los testigos imprevistos y los giros copernicanos de un juicio. El inocente, libérrima traslación del título original de la última propuesta del subgénero, The Lincoln Lawyer, conjuga bien todos los elementos que rodean a este tipo de películas. En esta ocasión, un peculiar abogado, interpretado por un Matthew McConaughey mucho más centrado -que repite aquí en la piel de un picapleitos tras hacerlo años atrás en Tiempo de matar– , que para más inri tiene su despacho en la parte trasera de su coche (un Lincoln, que quede claro), acepta un caso aparentemente fácil pero que poco a poco se le complica. Una trama que engancha al espectador desde el principio, ágil y trepidante, cocinada con una pegadiza banda sonora, si bien en su parte final tiende a recrearse en demasía en su desenlace. Basada en una novela de escritor Michael Connelly, El inocente no llega al nivel de filmes judiciales “más cercanos” en el tiempo, llámense Veredicto final o Algunos hombres buenos; pero sí logra, al menos, una sentencia favorable.

Publicado el por Fran Domínguez en Noticias ¿Qué opinas?

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