Cine sin palabras

The Artist no sólo es un auténtico, sentido y sincero homenaje al cine mudo, a las cintas clásicas de un Hollywood incipiente que estaba labrando en las primeras décadas del pasado siglo su propia y deslumbrante mitología, sino un islote reivindicativo que emerge súbitamente en el amplio, profundo y pujante mar de la era digital y de esa apabullante ola llamada 3D, demostrando que en blanco y negro y sin mentar una palabra aún resulta posible que nos emocionemos con el lenguaje desnudo de las imágenes. No fue fácil para Michel Hazanavicius rodar esta comedia de corte dramático, pero la espera mereció la pena: obtuvo, por ejemplo, el aplauso unánime en la última edición del Festival de Cannes (el largometraje ganó el premio al mejor actor, un genial Jean Dujardin a “lo Ramón Novarro”) y está en las principales quinielas para hacerse con otros galardones de solera. The Artist recrea con acierto la atmósfera y la estética barroca y ampulosa que envolvían muchas de las películas que dominaban el cine mudo hollywoodense antes de la irrupción del sonoro, espacios por los que pululaban estrellas como Douglas Fairbanks, Rodolfo Valentino, Mary Pickford, Gloria Swanson, Greta Garbo y el sin par Charles Chaplin, cuyo espíritu de vagabundo irredento transita en no pocas ocasiones por este evocador filme. Cine dentro del cine: Hazanavicius bucea y juguetea, como ya hiciera el tándem Stanley Donnen-Gene Kelly en la recordada Cantando bajo la lluvia, aunque en la cinta que nos ocupa insuflando una querencia más melodramática, con el traumático deceso de las películas mudas y la condena al fracaso de un buen puñado de actores que no pudieron o supieron “hablar”. Además del “gestual” Jean Dujardin, The Artist cuenta con un excelente elenco liderado por Bérénice Bejo y completado por intérpretes como John Goodman, James Cromwell y Penelope Ann Miller. En definitiva, un muy recomendable filme en el que se propina una bofetada desde Europa a los norteamericanos, para que vayan aprendiendo a honrar a sus dioses…

Publicado el por Fran Domínguez en Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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