En la mente de pocos

Resulta difícil a estas alturas de la película sorprender al espectador con un thriller de acción con un psicópata enrevesado de por medio, salvo que el filme en cuestión incluya alguna pizca de originalidad, se bata el cobre con una interesante puesta en escena o destaque por su estética. Nada de esto ocurre en En la mente del asesino, dirigida por Rob Cohen, realizador del primer filme de la saga Fast and the furious (A todo gas, que tan de moda está por aquí, con el reciente rodaje de su sexta parte en tierras tinerfeñas). A pesar de las expectativas, produce esa sensación de que ya está todo visto, masticado y hasta enlatado como atún en conserva. Incluso, lo que poseía cierto atisbo de interés, las andanzas de un sociópata letal que mata de forma sofisticada a personas con alto poder adquisitivo, se torna en leoninas venganzas personales entre asesino y policías, en un juego mil veces visionado en la pantalla. Y ni siquiera el pequeño giro final logra revertir un ápice nuestro veredicto. Los personajes de En la mente del asesino  beben la pócima del estereotipo, especialmente los agentes del orden. En esta batalla por captar el interés del que se sienta en la butaca, llama la atención el malo malísimo, en una interpretación que se curró Matthew Fox, bastante convincente en su faceta de malvado. Desde luego, lo más destacable de la película, junto a la madre del policía protagonista (si la ven, ya la comprenderán).

Publicado el por Fran Domínguez en Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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