Sobres y estopa

Pero qué se esperaban: los flemáticos premios Bafta, los estirados César o los glamourosos Óscar… La gala de los Goya tiene su propia identidad: nunca te deja indiferente , lo que no es poco en estos tiempos enlatados. Además, si encima ocurren situaciones surrealistas -muy en nuestra tradición- como el clamoroso fallo de dar ganador a quien no ha ganado, dejar que los pseudoafortunados salten como locos del asiento, se abracen y besen, y empiecen a bajar las escaleras para luego rectificar y quitarles la miel de sus labios con un ridículo y bochornoso: “Son cosas del directo”, pues ya me dirán… La ceremonia ha discurrido como querían los actores: no ser ajena a la cruda realidad que vivimos en este país recortado, algo que captaron los guionistas y la conductora del acto, Eva Hache, con un inicio bastante cañero, repartiendo estopa por doquier, de la que no se salvó ni el ínclito yernísimo…  Al clima reivindicativo se sumó también un, en principio, reticiente con estas cosas en público Enrique González Macho, el presidente de la Academia del Cine, que no dudó en lanzar  dardos contra la subida del IVA, la piratería y demás calvarios del sector; y varios artistas, como Candela Peña, la más explícita y clara con diferencia. Y entre tantas dosis de protesta, algunas envueltas en cierta ironía -las alusiones a ese nuevo objeto de deseo: los sobres-, el ministro Wert, cual Gary Cooper en Solo ante el peligro, toreó el miura que se le venía con la cara de falsa indiferencia a que nos tiene acostumbrados. Total, ya ha lidiado en peores plazas que ésta. Por lo demás, pocas sorpresas: la peculiar Blancanieves de Pablo Berger cumplió los pronósticos de favorita, incluido un premio que nos toca de cerca, el del lanzaroteño Paco Delgado -a mejor diseño de vestuario-. Pero de toda la gala me quedo con el monólogo autorreivindicativo de Concha Velasco, el gag con sello chanante, el histrionismo de los representantes de la cinta cubana Juan de los muertos y el generoso gesto de Juan Antonio Bayona de darle su Goya a la verdadera heroína de Lo imposible. Ahora vienen los Óscar… Seguro que no nos divertiremos tanto.

Publicado el por Fran Domínguez en Noticias ¿Qué opinas?

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