Cuidando ‘drones’

Una de las escenas de la película

Sobra decir, antes de entrar en materia, que resulta otro vehículo teledirigido a la mayor glorificación de Tom Cruise, como lo fue también, aunque tal vez de manera más descarada, su anterior puesta en escena cinematográfica, Jack Reacher, y cómo no, la última entrega de la saga de Misión imposible (en cualquier caso, una de las mejores de la serie). Sin embargo, este filme de ciencia ficción posee los cimientos suficientes para no ser engullido de forma inmisericorde por el agujero negro al que cada vez más se parece el panorama actual que presenta el género. Con un ritmo cansino en ocasiones -demasiadas para un escurridizo Cruise, acostumbrado a dar saltos y echar carreras- y una interesante escenografía minimalista, la cinta, dirigida por Joseph Kosinski (Tron Legacy), basada en una novela gráfica en la que el propio realizador se encargó de la dirección artística, nos lleva a una Tierra deshabitada tras una apocalíptica guerra contra alienígenas, donde un otrora astronauta de la NASA ejerce de técnico de mantenimiento de unos drones (la dichosa palabreja está de moda) que vigilan el planeta. Excesivamente larga, Oblivion juega con cierta habilidad con las herramientas básicas de una buena película de ciencia ficción (no en vano es deudora de un buen puñado de clásicos, desde El planeta de los simios y 2001: Una odisea en el espacio, hasta La guerra de las galaxias o Independence Day, por mentar algunos de los títulos más conocidos) y mantiene el permanente interés del espectador -al menos, durante la primera hora-, bajo una atmósfera de incertidumbre que tiene su encanto, en la que acompañan al ínclito Cruise como partenaires Olga Kurylenko y Andrea Riseborough, con la casi anecdótica presencia del incombustible Morgan Freeman. Obviamente, Oblivion no pasará a los anales del género, pero sí deviene en un producto con muy buenas intenciones, con una excelente fotografía y entretenido, que al fin y al cabo es de lo que se trata.

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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