Cruise resucitado

Dentro de la ciencia ficción, la temática de las invasiones alienígenas a la Tierra suele ser de las favoritas del gran público, más que nada porque, quieran o no, nos da cierto morbillo vernos atacados por toda suerte de bichos babosos o de entes de vete a saber tú. La última propuesta del género que llega a las pantallas se llama Al filo del mañana y viene de la mano de Tom Cruise, cuya ultima película de esta guisa, de nombre Oblivion, fue un truño de mucho cuidado. Sin embargo, no puedo decir lo mismo de Al filo del mañana, que resulta un blockbuster la mar de entretenido, con acción a mansalva, intriga y ritmo frenético, lo que agradece siempre el personal. El filme, firmado por Doug Liman (El caso BourneSr y Sra Smith), deviene en una mezcla sin complejos de la genial Atrapado en el tiempo (más conocida popularmente por El día de la marmota), de la spielbergniana Salvar al soldado Ryan y de la marcial Starship Troopers (ese filme en el que la humanidad se enfrentaba a todo tipo de insectos). El resultado de este cóctel con tropezones, adaptación, por cierto, de una obra japonesa, te deja un buen sabor de boca. Cruise, que todavía está el hombre para trotes, y una siempre dúctil Emily Blunt contentan a la parroquia con los continuos déjà vu y diferentes resurrecciones del primero, en un mundo invadido por seres biomecánicos donde el toque de humor nunca falta. De lo mejorcito del cine de evasión que se ha visto últimamente, y ya es algo.

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

Añadir comentario