Amenábar, regreso y sugestión

 

Fotograma de 'Regresión', la nueva película de Alejandro Amenánar. / EUROPA PRESS

Emma Watson y Ethan Hawke protagonizan ‘Regresión’, la nueva película del director español Alejandro Amenábar. / EUROPA PRESS

El miedo y el poder de sugestión de la mente. Dos variables íntimamente entrelazadas con las que ha toreado de manera admirable Alejandro Amenábar en su vuelta al ruedo cinematográfico. Regresión no va a estar entre sus filmes más celebrados -lleva con este seis largometrajes en toda su carrera-, pero desde luego nadie -ni el más acérrimo de sus detractores- le puede negar a este madrileño nacido en Santiago de Chile, ganador de un Óscar por Mar Adentro, sus dotes de narrador y de avezado indagador de la psique. Con la vitola de “basado en hechos reales”, Regresión focaliza los sucesos relacionados con una joven, interpretada por Emma Watson -la inolvidable Hermione de la saga Harry Potter-, quien acusa a su padre abusar de ella en el contexto de rituales demoniacos, y de cuya investigación se encarga un escéptico inspector de policía, en la piel de un solvente Ethan Hawke, ayudado por un psicólogo experto en hipnosis (David Thewlis). Aunque la historia, enmarcada en el pánico satánico que azotó la América profunda de finales de los 80 y principios de los 90 y que tuvo un notable impacto mediático en la sociedad estadounidense, amén de provocar una buena dosis de histeria colectiva, tiene el recorrido justo, Amenábar domina con amplitud y destreza los patrones del thriller de corte psicológico, como demuestra en su desarrollo del sistema de imágenes de la cinta, aderezado con inquietantes tonos grises que subrayan la angustia que rodea la trama. Las luces mortecinas que pululan en el plomizo ambiente recuerdan a la de la farola junto a la casa de la niña endemoniada de El exorcista (1973), como remarca en el filme la de la entrada del cobertizo, si bien la referencia cinematográfica más visible viene de la mano de la recordada La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski. Regresión no es una película de terror; en cambio, lo que sí da realmente miedo es cuando el ser humano deja a un lado el raciocinio y se deja llevar por sus pulsiones más primarias, un aspecto en el que Amenábar pone el dedo en la llaga.

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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