Solo en Marte

Matt Damon es el astronauta Mark Watney en el filme 'Marte. The martian'. / FOX

Matt Damon es el astronauta Mark Watney en el filme ‘Marte. The Martian’. / FOX

Hay películas que llegan justo en el momento apropiado. Es el caso de Marte (The Martian). Ahora que el planeta rojo vuelve a estar de moda tras confirmarse la existencia de grandes cantidades de agua salada en partes de su superficie y reactivarse el interés por visitarlo (ahí está el Mars One, el incierto y acongojante proyecto privado de colonizar tan lejano lugar), el filme dirigido por ese enorme pero irregular realizador británico llamado Ridley Scott viene que ni pintado. La cinta, sin duda, el trabajo más completo de esta ulterior etapa de la carrera de Scott, casa a la perfección espectáculo y ciencia (con sus grandes aciertos y pequeñas licencias, comunidad científica dixit) y ofrece un producto consistente y entretenido, que también son dos cosas harto difíciles de ligar en este nuestro universo. Matt Damon (al que hemos tenido por la ínsula tinerfeña durante un mes haciendo del ínclito Bourne) encarna al astronauta Mark Watney, a quien la tripulación de una nave de la NASA deja abandonado en Marte creyendo que el infortunado pereció tras una tormenta. Huelga mentar que Damon no es la primera vez que se queda más solo que la una en un planeta desierto -fílmicamente hablando, claro-. Chistopher Nolan también lo deja de tal guisa en Interstellar (2014), película que además comparte protagonista con la que nos ocupa, Jessica Chastain, aquí de capitana de la misión -y ahí se acaban todas las similitudes-. El acierto de Scott radica en sostener al alza la doble trama de la supervivencia del astronauta, en un gran trabajo interpretativo de Matt Damon (nos viene al recuerdo sí o sí el Tom Hanks de Náufrago, y en menor medida la Sandra Bullock de Gravity, la cinta de supervivencia sideral de Alfonso Cuarón), y los sesudos esfuerzos de los cabezas pensantes de la NASA -y de China. ¡viva la colaboración entre agencias!- por rescatarlos, rematado todo con un digno desenlace, que se aleja de cualquier consideración lacrimógena, lo cual es de agradecer. Marte (The Martian), que cuenta con una estupenda banda sonora setentera (suena David Bowie, incluso Abba), no decae en ningún momento; eso sí, manteniendo la gravedad, que no es poco…

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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