Despertar la fuerza

Fotograma de'Star Wars: El despetar de la Fuerza'. / DISNEY

Kylo Ren, uno de los nuevos personajes que se incorporan a la saga ‘Star Wars’. / DISNEY

Sí, sin ningún tipo de ambages ni dudas. Era lo que esperábamos ver, sobre todo después de la fallida y agridulce trilogía-precuela (ya saben, los Episodios I, II y III) de la serie Star Wars -para los de mi época, La Guerra de las Galaxias-, que tan mal sabor de boca dejó a la legión mundial de seguidores de este producto cinematográfico convertido ya en auténtica mitología. El despertar de la Fuerza, la continuación de la celebérrima franquicia galáctica, ha supuesto un alivio para los fans y un acicate para los productores (con Disney ahora a los mandos tras comprarle los derechos a George Lucas ) al cumplirse con creces las expectativas, tanto temáticas y narrativas como recaudatorias -que son a la postre las que deciden su pervivencia-. J. J. Abrams, el director del cotarro, un profundo conocedor de la filosofía de la saga, ha sabido captar la esencia original de Star Wars y adaptarla a los nuevos tiempos, sin que el resultado chirríe o haga aguas por algún lado. Las continuas referencias y guiños (que el avezado espectador sabrá apreciar en buena medida) a los filmes primigenios (La Guerra de las Galaxias, El Imperio contraataca y El retorno del Jedi) no solo enriquecen y dan lustre al relato, sino que inoculan en grandes dosis el espíritu inicial a tramas, escenarios y personajes que se suman al imaginario creado decenios atrás. Abrams, quien confirma aquí sus dotes de “resucitador” de sagas -ya lo hizo con la “rival” Star Trek-, juega hábilmente con lo antiguo y lo nuevo y ambas cosas se ensamblan a la perfección, insuflando de paso a la historia una decidida vocación por la aventura clásica. El despertar de la Fuerza se sitúa cronológicamente 30 años después de la batalla de Endor, con la irrupción de una nueva amenaza que sustituye al Imperio en el “lado oscuro”: la Primera Orden, a la que le hace frente la Resistencia. La eterna lucha entre el bien y el mal, cuitas familiares, criaturas estrafalarias, robots y naves imposibles… Ingredientes de antaño pero actualizados. Quedan así puestas las bases de una remozada serie, con personajes como Rey (Daisy Ridley), Finn (John Boyega) y Kylo Ren (Adam Driver), que tienen nexos con el pasado en las figuras de Han Solo (Harrison Ford, quién si no), la princesa Leia (Carrie Fisher) -ahora convertida en la general Organa- y Luke Skywalker (Mark Hamill). Si no hay alguna perturbación que lo impida, la Fuerza ha regresado para quedarse por mucho tiempo.

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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