En la cueva

Antonio Banderas y Alegra Allen, quienes interpretan a Marcelino Sanz de Sautuola y su hija en el filme 'Altamira' . / ALTAMIRA PELÍCULA

Los actores Antonio Banderas y Alegra Allen, quienes interpretan a Marcelino Sanz de Sautuola y su hija en el filme ‘Altamira’, dirigida por el británico Hugh Hudson. / ALTAMIRA PELÍCULA

En este páramo de cartelera en el que nos encontramos no hay nada que seduzca al espectador medianamente exigente. Ni siquiera una historia con tantas posibilidades y tan proclive a despertar el interés de legos y versados como es el caso de Altamira, que narra los acontecimientos y consecuencias que rodearon el descubrimiento de estas celebérrimas cuevas cántabras. El filme, dirigido por un talentoso tipo al que creíamos perdido en alguna gruta del Paleolítico Superior, el británico Hugh Hudson, recordado por la oscarizada Carros de Fuego, no llega a convencer por su excesivo clasicismo formal y escasa emoción. La singular lucha del arqueólogo aficionado Marcelino Sanz de Sautuola -en la piel de un sobrio Antonio Banderas– por validar su hallazgo ante la comunidad científica internacional de la época se queda en un mero fresco maniqueo entre el evolucionismo darwiniano y el rigorismo inmovilista religioso, encarnado aquí en la figura de una suerte de Torquemada decimonónico interpretado por un desaforado Rupert Everett. Altamira expele un claro sabor documentaloide con clara vocación didáctica en el que sobresale del reparto la jovencísima Allegra Allen, que hace de la hija de Sautuola, la niña a la que maravillaron los “bueyes” -bisontes- de esta verdadera Capilla Sixtina de la Prehistoria.

Publicado el por Fran Domínguez en Noticias ¿Qué opinas?

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