Una del Oeste

Protagonistas del 'remake' de 'Los siete magníficos', filme dirigido por Antoine Fuqua. / SONY

Elenco del ‘remake’ del filme ‘Los siete magníficos’. / SONY

Llega un otoño alentador en esto del séptimo arte tras un verano insulso cuyo epílogo ha estado marcado por las renovadas manías cíclicas de la industria hollywoodiense de apuntarse a realizar lustrosos remakes. Lo de Ben-Hur mejor lo obviamos, porque ese pastiche edulcorado y tamizado con artificios digitales queda a años luz de la amanuense película rubricada en 1959 por William Wyler, ganadora de 11 Óscar; incluso, si nos ponemos estupendos, de la versión muda de 1925 dirigida por Fred Niblo y protagonizada por el mexicano Ramón Novarro (por cierto, el  libro de Lew Wallace se llevó por primera vez a la gran pantalla en 1907). Sin embargo, Los siete magníficos (2016), remake del filme del año 1960 realizado por John Sturges, a su vez reinterpretación yankee de Los siete samuráis (1954), del maestro Akira Kurosawa, no llega a desentonar. Antoine Fuqua no es un reinventor del western contemporáneo tipo Clint Eastwood o el propio Quentin Tarantino, pero su buen hacer en el cine de acción (Training Day o Los amos de Brooklyn) le  otorgan los mimbres adecuados para esbozar una entretenida cinta. El realizador de Pittsburgh construye una peli del Oeste de toda la vida, con ingredientes estereotipados sin que el sabor resulte añejo, con buenos y malos, héroes y antihéroes, en la que no falta ningún elemento del universo del Far West -ni siquiera el enterrador- y que sazona hasta con primeros planos psicológicos al estilo Sergio Leone.

Publicado el por Fran Domínguez en Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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