Codicia en la selva

José Coronado, Bárbara Lennie, Raúl Arévalo y Óscar Jaenada, los protagonistas del filme 'Oro', de Agustín Díaz Yanes / ATRESMEDIA

José Coronado, Bárbara Lennie, Raúl Arévalo y Óscar Jaenada, los protagonistas del filme ‘Oro’, de Agustín Díaz Yanes / ATRESMEDIA

Como sabemos, la historia patria es amplia y pródiga; sin embargo, el cine contemporáneo no suele pastorear mucho por ese prado -a excepción del período de la Guerra Civil-, entre otras cuestiones, porque los presupuestos se disparan cuando se recrean tiempos pretéritos, aunque en los últimos años parece que hay un cambio de tendencia: ahí está el remake de Los últimos de Filipinas (2016). El descubrimiento y colonización de las Indias, a pesar de la relevancia de los hechos, tampoco ha sido muy afortunado en estas lides. Obviando productos de olvidables épocas -la exaltadora Alba de América (1951), de Juan de Orduña, por ejemplo-, las aportaciones más reconocibles sobre este controvertido proceso histórico son la oficialista -por lo de las celebraciones del V Centenario- 1492: La Conquista del Paraíso, de Ridley Scott, y El Dorado (1988), de Carlos Saura, un ambicioso filme, el más caro de la cinematografía española hasta ese momento, que pasó por taquilla con más pena que gloria. Precisamente Oro, la segunda colaboración entre Agustín Díaz Yanes y Arturo Pérez-Reverte tras Alatriste (2006), es deudora de esta última cinta en cuanto a temática, y su estreno coincide con el pase de la meritoria serie Conquistadores: Adventum, en Movistar Plus, que narra los primeros 30 años de la presencia hispana en el Nuevo Continente. Oro, basada en un relato del citado escritor y académico, se inspira en expediciones como las de Núñez de Balboa y Lope de Aguirre en busca del mito de El Dorado. La cinta se ubica sin preámbulos en plena selva, donde un grupo de soldados de la piel de toro, de diverso origen y procedencia, camina presto hacia el legendario lugar inmerso en un paisaje hostil (Anaga figura entre las localizaciones) que impregna toda la trama, si bien no alcanza del todo la sensación de horror a lo ignoto -el paradigma en una película de este cariz está en la conmovedora escena de la inquietante Aguirre, la cólera de Dios (1972), del alemán Werner Herzog, en la que se abandona a su suerte a un caballo en la frondosa vegetación selvática-. Díaz Yanes refleja sin cortapisas la determinación de los conquistadores por conseguir a toda costa su objetivo y de paso lograr fama y gloria, para el que no dudan en dar rienda suelta a una violencia indiscriminada, especialmente hacia los indios. Traiciones, cuitas regionales (de aquellos polvos estos lodos) y la ambición como bandera por encima de fidelidades componen este muy recomendable fresco historicista, en el que destaca el alto nivel interpretativo de sus protagonistas, desde un cada vez más sorprendente Raúl Arévalo, pasando por Óscar Jaenada y José Coronado, para llegar a una siempre soberbia Bárbara Lennie.

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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