El bigote del superhéroe

El actor Dani Rovira interpreta a Superlópez, el popular personaje de Jan que ha dado el salto al cine. / Telecinco Cinema

El actor Dani Rovira interpreta a Superlópez, el popular personaje del historietista Jan que ha dado el salto a la gran pantalla. / Telecinco Cinema

Claro que sí. Si los yankees llevan en tropel al cine sus grandes glorias del cómic, especialmente a todo tipo de superhéroes, por estos lares no íbamos a ser menos, aunque los de aquí no sean tan resueltos ni resolutivos, ni tengan grandes pretensiones vitales. Superlópez, el trasunto patrio, torpe y bigotudo del Superman estadounidense, creado en la década de los 70 por Jan (seudónimo del historietista Juan López Fernández), se ha incorporado finalmente a la gran pantalla después de que Enrique Gato pergeñara un cortometraje animado allá por 2003. De la mano de Javier Ruiz Caldera, quien ya adaptó al celuloide otro de nuestros clásicos del tebeo, el agente secreto Anacleto, el Superlópez de Jan se torna ahora en carne y hueso, con el rostro del cómico Dani Rovira, en una película que toma partido sin rodeos por la parodia pura, la misma filosofía con la que nació el propio personaje y su universo, que luego evolucionó arrogándose cierta crítica social, siempre desde la vertiente surrealista a la que tan dados somos en este país. El filme, cuyo libreto es obra de Borja Cobeaga y Diego San José, sigue este derrotero del retrato del españolito medio metido a superhéroe, aunque sin ningún guiño a la rabiosa actualidad, en una Barcelona con su estatua de Colón y su Torre Agbar (ahora Gloriès), despojada de esteladas y lazos amarillos -lo cual, como está la cosa, es de agradecer-. Superlópez funciona a ratos y no precisamente por Rovira, que cumple su cometido sin más, destacando el resto del elenco: la siempre solvente Alexandra Jiménez, una actriz que se maneja a la perfección en la comedia, así como ese seguro de vida en cuanto a humor se refiere llamado Julián López, y la gran Maribel Verdú, quien últimamente le está cogiendo regusto a esto de hacer reír al personal, además de los veteranos Pedro Casablanc y Gracia Olayo, ejerciendo de padres adoptivos de la criatura nacida en el planeta Chitón. Este primer Superlópez cinematográfico resulta a grandes rasgos entretenido y un producto divertidísimo solo en ocasiones muy puntuales, que habría funcionado mejor con menos concesiones a clichés costumbristas y una mayor apuesta por la sátira más canalla.

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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