Los Feroz más periféricos y multitudinarios

Foto de familia de todos los galardonados en la sexta edición de los Premios Feroz. / AICE

Foto de familia de todos los galardonados en la sexta edición de los Premios Feroz, cuya ceremonia se celebró el pasado día 19 en Bilbao. / AICE

La apuesta de salir de Madrid tenía sus incertidumbres: la logística, el gasto de parné propio o por la vía de patrocinadores, la predisposición para la asistencia del artisteo…, pero al final la cosa salió bien, que es lo importante en estos casos. Consolidados ya en el panorama nacional de galardones cinematográficos, los Premios Feroz, que concede la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE), organizó el pasado día 19 en Bilbao la gala de su sexta edición, que tenía como principales novedades precisamente su celebración, por primera vez, fuera de Madrid y la asistencia de público ajeno a los críticos de cine, actores, cineastas y demás invitados, los habituales en este encuentro anual. Ambas cosas supusieron un éxito. De hecho, acudieron a la cita en el Bilbao Arena más de 3.000 personas, que pudieron asistir en vivo y en directo a la coronación de El reino, de Rodrigo Sorogoyen -flamante nominado a los Óscar por su corto Madre, noticia que se conoció esta misma semana-, que obtuvo para su buchaca cinco premios, y de las series Fariña y Arde Madrid. Por primera vez también, la velada de los Feroz se emitió en abierto a través de la plataforma YouTube. Es decir, que la sexta convocatoria de estos Globos de Oro patrios -así se les conoce en el mundillo- fue pródiga en novedades

Como es habitual y marca de la casa en esta particular ceremonia -y que siga así por muchos años-, los dardos y puyas al sector y a la propia canallesca especializada, promotora del cotarro, fueron constantes y sonantes. La conductora, a la sazón la actriz Ingrid García-Jonsson, y algunos de los presentadores-entregadores de premios, guion en ristre, claro, repartieron a diestro y siniestro. La intérprete con ascendencia nórdica no desentonó en su cometido, teniendo en cuenta sus ilustres antecesores en el cargo, caso de Julián López, Antonio de la Torre o Silvia Abril, por citar solo unos cuantos. Solo en el preámbulo, lanzó flechas por todos los lados, empezando por la propia ciudad anfitriona. “En Euskadi se han grabado grandes películas recientemente. Dramas históricos como Handia o comedias como 8 apellidos vascos y la última de Medem… Además, en Bilbao está el festival que se hace en la playa que tenéis en las afueras: San Sebastián”, remachó García-Jonsson, quien también tuvo un zasca para una de las protagonistas del año pasado, la actriz y directora Leticia Dolera, que en la gala de la edición anterior hizo un vehemente alegato feminista. “Cumplo el requisito más importante para que una actriz pueda trabajar: no estoy embarazada. Leti, luego te enseño el predictor por si quieres hacerme un casting. Veo que ya he ofendido a alguien. Os propongo una cosa: cada vez que algo os ofenda, chupito. Leti, tú hoy por si acaso mejor bebe agua. No porque estés embarazada, claro”, espetó la presentadora. Tampoco se salvaron de la estopa otros ilustres: “No están nominados nuestros dos directores que mejor saben hacer películas con dinosaurios: Bayona y Almodóvar”; ni cintas como Superlópez: “Un trabajador que llega a su puesto de trabajo y regresa a casa a la velocidad de la luz. Como Màxim Huerta. Está claro que es ciencia ficción, la peli transcurre en Barcelona y no sale nadie discutiendo de política”.

En esta antesala de los Goya que son los Feroz, El reino fue el gran ganador, seguido de cerca por Quién te cantará, del director Carlos Vermut, aunque con premios más menores, salvo el de Eva Llorach, en la categoría de mejor actriz protagonista de drama. En comedia, el galardón estaba cantado, fue para Campeones, la cinta inclusiva de Javier Fesser.
En el apartado de series, triunfaron las novatas, que llegaron en 2018 a las parrillas televisivas: Fariña, de Antena 3, en drama, y Arde Madrid, de Movistar Plus, en comedia. Narcotráfico a mansalva y los madriles en blanco y negro en los que reinaban Ava Gardner y las fiestas en Chicote, para resumir el asunto. La troupe de Paco León, con Inma Cuesta y Anna Castillo -otra de las triunfadoras de la noche, en la que hizo doblete, siempre como secundaria, con esta serie y con la película Viaje al cuarto de una madre– irrumpió en el escenario como un elefante en una cacharrería tras conocer que habían ganado en su categoría.

El apartado más emotivo de la ceremonia de entrega correspondió al maestro José Luis Cuerda, aún en activo como demuestra su película en cartelera, Tiempo después. El director de Amanece que no es poco recibió de manos de Alejandro Amenábar el Feroz de Honor en medio de una cerrada ovación y con el público puesto en pie. Por cierto, ni el propio Cuerda se salvó de las bromas propagadas por García-Jonsson . “La peli (en referencia a Tiempo después) nos ha servido para saber que en el año 9991 en España sigue habiendo siete hombres protagonistas por cada mujer”.

Una referencia reivindicativa en cualquier caso que también estuvo en el suelto discurso de la periodista María Guerra, presidenta de la AICE, que brindó por nuestro cine. En definitiva, los Feroz conquistaron Bilbao como años anteriores lo hicieron con Madrid, esparciendo grandes dosis de cinefilia y buen humor, ácido y corrosivo, pero buen humor. Y eso siempre está bien.

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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