Liberadora senectud

El incombustible Clint Eastwood dirige y protagoniza 'Mula'. WARNER BROS.

El incombustible Clint Eastwood dirige y protagoniza ‘Mula’. WARNER BROS.

Da igual el resultado final del filme, que un tipo como Clint Eastwood siga haciendo pelis a su edad, 89 años, ya es todo un triunfo, y si, además, conserva intacta esa pericia de un artesano que conoce muy bien su oficio, heredada de ilustres mentores como Sergio Leone y Don Siegel, y que ha alcanzado la sublimidad cinematográfica en no pocas ocasiones, pues qué decir entonces. Antes de entrar en faena, y por proximidad en el tiempo, resulta prácticamente imposible para los asiduos a la cartelera comparar Mula, la nueva cinta dirigida y protagonizada por el exalcalde de Carmel, con The old man and the gun, de su ilustre colega de generación Robert Redford. Ambos interpretan a dos caraduras entrañables en el otoño de su vida, que siempre hicieron lo que les venía en gana, si bien, a diferencia del personaje interpretado por Redford, un inadaptado y crepuscular atracador de bancos, obsesionado hasta el paroxismo con ellos, el de Eastwood, Earl Stone, recurre, acuciado por las deudas, tras una vida alegre y despreocupada que lo ha llevado a dejar de lado a su familia, al dinero fácil que supone trabajar de transportista para un narcotraficante. Inspirado en un artículo de The New York Times sobre la historia de un nonagenario amante de las flores que ejerce de mula, Eastwood despliega aquí todo su arsenal narrativo, sin alharacas estéticas ni virtuosismos técnicos, que nos recuerda al Gran Torino y a su Walt Kowalski -como Earl Stone, también veterano de la Guerra de Corea-. El director californiano reflexiona en Mula acerca de la redención y la capacidad de reconocer los errores como efecto liberador, algo que el pragmatismo de la senectud no rebaja ni un ápice, al menos en la piel de este Eastwood inspirador que le confiere su personal toque a una cinta que sería otra cosa sin su presencia.

Publicado el por Fran Domínguez en Canarias, Cine, Críticas, Opinión ¿Qué opinas?

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