Vencer los ciclos

Ciclos

Quién no ha  oído frases del tipo, “esto es una cuestión de ciclos, es algo temporal” y en definitiva se convierten en  una retahíla de excusas/ respuestas que parecen dar sentido al más inesperado de los inconvenientes.

Hace unos días circulaba por las calles de Santa Cruz y esperaba  a que el semáforo me autorizara reanudar la marcha, por cierto, ¡bien tardan algunos semáforos!, oía como el taxista de al lado hablaba con su pasajero sobre el tiempo, los políticos, etc… hasta que retumbaba  en mi cabeza una frase:

 “A mí me va bien a veces, otras no, cuando parece que voy a remontar llega una semana mala, cuestión de ciclos”.

Cuestión de ciclos, una frase que  se me repetía en mi cabeza hasta la noche, momento en el que la oscuridad me indicaba que era la hora de salir a trabajar.

Sé que la persecución de este mensaje por mi mente no era por cualquier motivo, no. Estaba pasando por la peor semana desde hacía mucho tiempo. No había alemanes que quisieran que les pintase flores, ni franceses que adorasen las siluetas finas de las féminas que pintaba, solo veía piernas que pasaban delante de mí  a gran velocidad ignorando por completo lo que hacía.

Turismo

Me acostaba cada noche pensando en un plan que cambiara lo que llevaba meses haciendo y me había ayudado a sobrevivir.

“He de cambiar de hora, variar el sitio en el que pinto, ¿y si pinto de pie?” -no saben cuántas alternativas pensé.

Una mañana entré a la tienda de oleos y me decidí a comprar uno de color verde, diferente, más aceitunado. El que llevaba en mi paleta no acababa de llenarme.

Esa noche triunfé. ¡Querían mis cuadros! Y lo más importante, es que esta semana podré pasar por delante de la puerta del casero.

Verde

Sin duda había sido el verde. El verde es la clave, gritaba y comentaba a mis amigos que miraban incrédulos. Pero, ¿y si es cuestión de ciclos?

No sé cuáles son los motivos de semejantes cambios pero he aprendido a no dudar de mi trabajo. Y es lo que quiero transmitirles.

No duden de su trabajo en las épocas malas, si han sido buenos hasta ahora no hay motivos para que cambien y al mismo tiempo, aunque suene contradictorio, busquen algo que sume a lo que hasta entonces hayan hecho, busquen su color verde.

Hagamos que los ciclos buenos se repitan.

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