Como el Guadiana

 

Músico

Aparece y desaparece. Como el Guadiana.

Cada noche puede irrumpir a cualquier hora.

Les hablo de un músico que se coloca en la esquina de abajo. Bueno aunque a veces lo hace en la de arriba.

La verdad es que  a veces ni se pone. Ya les digo que es como el Guadiana.

Canta y toca la guitarra. En realidad,  no se le oye mucho cuando recita sus letras y cuando toca la guitarra pues, no sé, me recuerda cuando cogía la guitarra de mi padre, acariciaba sus cuerdas y por un momento parecía que salían bonitos acordes.

Las personas pasan a su lado, lo miran extrañados y luego me regalan una mirada cómplice junto a una sonrisa que parece preguntarme, ¿qué es lo que canta? como si yo lo supiera.

Cada noche interpreta una y otra vez la misma canción, quizás la que  aprendió en la mañana y ha preparado para conquistar la noche.

Guadiana

Por momentos se hace un silencio largo, parece que se ha ido, el Guadiana ha desaparecido, y de repente, un extraño acorde anuncia a la calle que vuelve a la carga. Otra vez la canción de esa noche.

Les voy a contar  que ayer llegaba tarde a trabajar, la lluvia y el viento no invitan a estar en la calle.

Cuando me dirigía al lugar en el que pinto cada noche observaba al artista caminando hacia la zona. Iba inquieto, llevaba la canción preparada, se aclaraba la voz, se peinaba y adecentaba la ropa. Un protocolo previo digno de una actuación a lo grande.

Entonces comprendí que aunque el resultado no fuera todo lo bueno que se pudiera esperar, el empeño y el esfuerzo que hacía para cada función era digno de premio.

Al acabar la noche mientras recogía para dejar el trozo de “mi calle” como si nada hubiera pasado, observaba de nuevo al “Guadiana”.

Entonces sucedía algo mágico. Un niño se paraba ante él y  observaba cómo…..digamos….actuaba.

Tanto insistía a su madre que se veía obligada a darle una moneda. El jpequeño feliz se apresuraba  a depositarlo frente al artista.

Había conseguido cautivar a alguien.

Tesón

El empeño y la dedicación tienen su recompensa. Un alto porcentaje del éxito depende del trabajo. Y algo de ese intangible que llamamos suerte, también se presenta como el Guadiana.

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