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¿Cómo he llegado hasta aquí?

Salir de casa para vivir en otro país es complicado; requiere preparación, mucha información, estudiar diferentes alternativas y atrevimiento. Quien diga lo contrario miente o desconoce -o ambas a la vez y es Ministra de Trabajo.

En mi caso he ido a lo fácil. No soy un lanzado aventurero que se adapta con igual destreza al sol que a la tormenta. Llevo siempre un paraguas en la mochila, paracetamol, pastillas para la tos, navaja multiusos, papel higiénico y un calzoncillo. Por eso busqué un plan de evacuación (de ahí “huir de la crisis y vivir para contarla”) adaptado a mis necesidades. Se llama Voluntariado Europeo.

Este servicio forma parte del programa europeo “Juventud en acción”. Consiste en un período de aprendizaje no formal en un país distinto al de residencia. Como indica la palabra voluntariado, esta actividad es sin ánimo de lucro; sin embargo, la recompensa para los participantes es más sustancial y duradera que el dinero. Permite contactar con personas de toda Europa, integrarse en la comunidad local, conocer diversos sistemas de trabajo, y en suma, todo lo que implica residir en un nuevo entorno. Está dirigido a jóvenes europeos (en ocasiones pueden acogerse no comunitarios) entre los 18 y 30 años de edad que deseen trabajar por el bien de la ciudadanía en un país del viejo –y ajado, añado- continente (aquí también existen excepciones). La duración de la estancia varía entre las tres semanas y el año dependiendo del proyecto. La recompensa material por el esfuerzo del voluntario o voluntaria se concreta en: viaje de ida y vuela, curso de inmersión lingüística, alojamiento, manutención, asistencia sanitaria y dinero de bolsillo. Para más información recomiendo visitar esta página web: http://www.juventudenaccion.injuve.es/acciones/voluntariadoeuropeo

Así he llegado a Salzburgo. Realizo talleres socioculturales en una organización no gubernamental al cuidado de niños con graves problemas familiares. Aprendo alemán a la velocidad que me da el cuerpo. Y disfruto mucho, muchísimo, del centro de Europa y sus peculiares costumbres. Cómo y cuáles queda reservado para otro post.

Publicado el por Jonay Sánchez en General ¿Qué opinas?