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Fotografía de viajes, consejos básicos

Aunque hoy día, la fotografía esta presente en casi todos los actos de nuestra vida diaria, debido al auge de las redes sociales, es en las vacaciones y en los viajes, cuando los usuarios y aficionados de esta técnica, deciden realizar un mayor número de fotografías que más tarde, les ayuden a evocar aquellos felices e interesantes momentos y lugares de los que disfrutaron en sus vacaciones.
“Estar, siempre preparado, llevar la cámara a todas partes y aprovechar cualquier tema de interés que pueda surgir”… este podría ser el consejo más importante para todo aquel que quiera tomar fotos de los mejores momentos de su viaje.
La fotografía de viajes, es una experiencia creativa, que nos permite movernos en entornos y paisajes diferentes, a la vez que nos posibilita la relación con otras sociedades y costumbres diferentes a las de nuestro habitat cotidiano. En mi opinión, para lanzarse a la aventura de un viaje fotográfico y documental, debes seguir tres importantes y básicos consejos:

Preparar el viaje: Una vez elegido el destino, que te gustaría fotografiar, planea cuidadosamente todos los pormenores del viaje, esto puedes hacerlo a través de una agencia ó usando las magníficas herramientas que hoy día nos ofrece Internet para buscar medios de transporte y alojamientos.

Documentación: Infórmate previamente sobre la zona geográfica y las costumbres sociales de los lugares que vas a visitar y si es posible lleva esa información en tu bolsa de fotografía.

El equipo fotográfico: El conocimiento de las técnicas fotográficas básicas y del funcionamiento de tu propio equipo de fotografía, te serán imprescindibles a la hora de hacer tus fotos de viaje. Prepara tu equipo fotográfico, sin dejar nada al azar, objetivos, baterías, cargadores, trípode, flash y todo lo que creas necesario, pero sin excesos que posteriormente, dificulten tu capacidad de movimiento.


Las fotografías obtenidas en estas experiencias, son a menudo insustituibles, por esto es importante estar bien preparado y tener algunos conocimientos prácticos respecto a los equipos y las técnicas de fotografía.

Pero ocurre que a veces, los resultados no son todo lo bueno que se hubiera deseado y no corresponden con las expectativas ni con el entusiasmo con que fueron tomadas. Un mal planteamiento de la toma, un error técnico o el desconocimiento de las herramientas, son la causa habitual de obtener unas defectuosas imágenes que en definitiva, no nos servirán para poder revivir con satisfacción, las impresiones experimentadas durante el viaje.

Por estas razones, en próximos artículos en este blog, iré comentando algunos consejos básicos. Con más detalles y temas específicos que se deben tener en cuenta a la hora de realizar fotografías en nuestros viajes, basados en mis propias experiencias.

Histórica y moderna Jerusalén

Desde el primer momento en que vislumbre la ciudad de Jerusalén, desde lo alto del monte Sión. No pude dejar de pensar en los ancestrales motivos que a lo largo de los tiempos, han convertido a este singular emplazamiento de Oriente Próximo, en lugar sagrado y de conflictiva confluencia, para las tres mayores religiones monoteístas del mundo. La ciudad de Jerusalén, esta directamente vinculada al origen de las religiones Abrahámicas, y ha sido paradójicamente, escenario directo de destacados episodios en la historia de la humanidad, casi siempre motivados por el deseo de obtener el control de este místico enclave. Desde los tiempos del rey David y de su hijo Salomón, hasta nuestros días, el codiciado enclave, ha estado ligado a continuas historias de construcciones y destrucciones.

No pretendo enumerarte en este artículo sobre Jerusalén, la larga historia de batallas por el poder, que en nombre de la religión, se han venido produciendo. Tampoco es mi intención relacionar todas las posibles rutas peregrinas, ni describir con detalle testimonial, una larga lista de los lugares de cultos, que se pueden visitar en este crisol de religiones. Por el contrario, preferiría intentar transmitirte y mostrarte, algunas de las sensaciones vividas durante mi visita a esta emblemática ciudad. Así que, siguiendo con mi tendencia de implicarme todo lo posible en la vida cotidiana de los propios habitantes de las ciudades que visito. Lo primero que hice fue buscar para mi estancia en Jerusalén, una vivienda privada a través de Hundredrooms, un buscador que aglutina a los mejores proveedores de este tipo de alojamientos.

Zona residencial de German Colony
Zona residencial de German Colony

Finalmente elegimos un pequeño apartamento ubicado en la Colonia Alemana, un agradable y tranquilo barrio residencial, relativamente cercano al centro histórico de Jerusalén. Un barrio, jalonado de modernas cafeterías y restaurantes. Con supermercados, tiendas y varias paradas de autobús, en el que pronto pude llegar a sentirme como en casa, tanto de día como de noche.

Ambiente nocturno en la Colonia Alemana
Ambiente nocturno en la Colonia Alemana

Si viajas a Jerusalén, podrás comprobar que alrededor de los muros que albergan a la ciudad vieja, en la que aún hoy, se pueden observar vestigios arqueológicos de arcos romanos, fosos bizantinos, muros levantados por los cruzados, bastiones otomanos y templos religiosos de los más variados credos. Se extiende una nueva y moderna ciudad de grandes avenidas, con amplios centros comerciales, museos, jardines, restaurantes y todo tipo de servicios propios de una gran urbe contemporánea. Una imagen muy alejada de la estampa que ofrece la laberíntica ciudad histórica.

Moderna zona comercial de Mamilla
Moderna zona comercial de Mamilla

El contraste que se establece entre la moderna ciudad que se erige fuera de las murallas, y el ambiente medieval del interior. Me descubría una imagen muy diferente a la que previamente, me había imaginado. Este nuevo y moderno aspecto de la ciudad, que podía observar a mi alrededor, con sus terrazas, cafeterías, restaurantes y tiendas de última generación.
Que a pesar de sus vanguardistas diseños, seguía conservando, el original estilo arquitectónico de Jerusalén, realizado a base de piedra caliza dolomítica, me sorprendía agradablemente.

Vista de la ciudad desde el Monte de los Olivos
Vista de la ciudad desde el Monte de los Olivos

En una primera toma de contacto con la ciudad, se hacia imprescindible subir hasta el Monte de los Olivos, un histórico lugar repleto de cementerios y templos, desde el que se puede observar una de las imágenes más fotografiadas de la ciudad, con la dorada cúpula del Templo de la Roca, centralizando la escena. Tras esta iniciática visita al huerto de Getsemaní y otros lugares sagrados, ubicados en las laderas de este monte de los olivos. Comenzamos nuestro recorrido por entre los diferentes barrios y templos de la vieja ciudad de Jerusalén.

El barrio judío y la visita al conocido Muro de las Lamentaciones, era una de las visitas obligatorias. A partir de ese punto ya podemos adentrarnos por las estrechas callejuelas, que discurren por entre los barrios musulmán y cristiano.

Vista de la ciudad vieja y Muro de las Lamentaciones
Vista de la ciudad vieja y Muro de las Lamentaciones

Es evidente que en el interior de esta vieja y sagrada ciudad de Jerusalén, hay muchas cosas que ver y que no somos los únicos visitantes. Números grupos de turistas y peregrinos venidos de los lugares más dispares del planeta, inundan cada día las estrechas calles. Mezclándose con los propios habitantes de los barrios, que realizan sus actividades diarias, entre los numerosos bazares, restaurantes y cafetines, que flanquean las calles de este antiguo emplazamiento.

Debo reconocer, que al caminar por el interior del casco medieval de Jerusalén, se tiene la sensación de sumergirse en la historia.

Modernas calles y avenidas fuera de los muros de la ciudad vieja
Modernas calles y avenidas fuera de los muros de la ciudad vieja

Durante los días sucesivos seguimos con nuestro descubrimiento de Jerusalén, visitamos algunos de los emplazamientos más destacados de la ciudad, tales como el Knesset, el edificio que alberga al Parlamento israelí, los jardines de Wohl Rose Garden, Botanical Garden y como no los museos, entre los que resalto y recomiendo el Museo Israelí, en el que podrás disfrutar con sus exposiciones sobre historia, arqueología y arte de todos los tiempos. En los jardines exteriores de este museo se encuentra una formidable maqueta de la vieja ciudad de Jerusalén y el Shrine of the Book, donde se exhiben los famosos rollos del Mar Muerto.

Jardínes de Wohl Rose Garden
Jardínes de Wohl Rose Garden

Al final de cada incursión diaria, volvíamos a nuestro barrio, nos acercábamos a los supermercados para comprar provisiones, paseábamos por entre los comercios y rincones, intercambiamos algún que otro comentario con los lugareños, que ya íbamos conociendo. Llegando a sentirnos de esta manera, un poco más vecinos y un poco menos turistas.

Para más información sobre Jerusalén, visita la página de Turismo de Israel

Mercadillos de Navidad

Con el mes de diciembre, llegan los tradicionales Mercadillos de Navidad, presentes en casi todos los pueblos y ciudades de Europa. Estos singulares mercados, se instalan cada año en los más destacados espacios de pueblos y ciudades. En los kioscos, stands y puestos ambulantes, que forman estos tradicionales mercados, se pueden encontrar, desde los típicos adornos navideños, hasta exquisitos productos culinarios, propios de estas fiestas.

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En Alemania, considerada la cuna de los mercados de Navidad, esta tradición de instalar los tradicionales mercadillos navideños, conocidos como Christkindlsmarkt ó mercados del niño Jesús, en las plazas de sus principales pueblos y ciudades, posee gran arraigo social y cultural.

Uno de estos mercados alemanes, más emblemáticos es el de Núremberg, que desde hace cuatro siglos, se viene instalando en la plaza Hauptmark (plaza del mercado), situada junto al Ayuntamiento y en pleno centro histórico-medieval.

Entre sus puestos repletos de vistosos objetos artesanos y decoraciones típicas de estas fiestas, se pueden degustar algunas exquisiteces tradicionales originales. Tales como el Lebkuchen, unas galletas decoradas y condimentadas con especias ó el famoso Glühwein, vino caliente con canela y azúcar al que también se le añaden especias, y se sirve muy caliente, ideal para entrar en calor, durante las frías noches de centro Europa.

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La bulliciosa actividad, que se registra en el mercado de Navidad de Núremberg, se intensifica con la llegada de la noche. Los grupos de gente que se mueven entre los puestos, invaden la plaza y calles adyacentes, formando una masa compacta, entre la que de manera intermitente, se abre paso a golpe de corneta, unas carrozas tiradas por caballos. Unos magníficos vehículos decorados con los antiguos emblemas de los transportes del correo imperial, que ofrecen a los visitantes, cortos paseos por las zonas cercanas.

Como dato curioso, podrás observar como estos históricos carruajes, se detienen a su paso por los kioscos, donde los taberneros obsequian a los conductores, con una tradicional jarra de vino caliente, para que así puedan soportar el aire frío de la noche.

Puedes obtener más información en Oficina de Turismo de Núremberg.

Algo esta cambiando en La Habana

Tras el reciente fallecimiento del comandante Fidel Castro, es de esperar que en la isla de Cuba, sucedan cambios significativos. Ya en estos últimos tiempos, la isla se ha estado convirtiendo en un destino de moda, al que parece que todos han deseado viajar.

Recientemente, la ciudad de La Habana, capital histórica y administrativa de la isla, ha sido visitada por importantes personajes de la actualidad internacional, tales como el Papa Francisco y el Patriarca Kiril, de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Ha sido escenario de un primer concierto organizado por la mítica banda inglesa de los Rolling Stones e incluso ha recibido al propio presidente Obama, antes de finalizar su mandato. De repente como si de una impresionante estrategia de marketing publicitario, se tratara. Esta ciudad de irreales escenarios, anclados en la década de los años 60, se ha estado convirtiendo en el centro de la atención mediática mundial.

El creciente auge del turismo y la incipiente flexibilización económica, ha venido propiciando este significativo florecimiento de la la ciudad. Especialmente de la zona conocida como Habana Vieja, corazón histórico de la metrópoli, considerada Patrimonio de la Humanidad, desde el año 1982.

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En este nuevo resurgir de la antigua Villa de San Cristóbal de la Habana, destaca la exquisita obra de restauración de los monumentos y edificios históricos, que se están llevando a cabo, bajo la dirección del historiador Eusebio Leal.

Emblemáticos edificios y enclaves históricos, tales como la Plaza de Armas, la Catedral ó el Gran Teatro de La Habana, lucen ahora con todo su antiguo esplendor, para deleite de los visitantes que a diario circulan por las callejuelas de la ciudad. En las que junto a los tesoros históricos y arquitectónicos, surgen pequeños negocios que ofrecen, desde restauración, arte ó moda, hasta tatuajes. La Habana Vieja, ese museo al aire libre, en cuyo puerto atracan diariamente los grandes cruceros, que ya incorporan la isla, en sus itinerarios por el Caribe, resurge mostrandose más viva y bulliciosa que nunca.

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VISITA RECOMENDADAS

Además de las visitas culturales imprescindibles, tales como la Catedral de La Habana ó la iglesia y convento de San Francisco,el Palacio de los Capitanes Generales, la Plaza de Armas, la Plaza Vieja ó el Museo de la Revolución, entre otros. Cuando estés en La Habana, no dejes de tomarte un “mojito” en la Bodeguita del Medio, en cualquier momento del día y al atardecer dirige tus pasos hacia La Floridita, para degustar un “daiquiri”, emulando a Hemingway, el controvertido escritor y periodista americano, que con su frase; “Mi mojito en la Bodeguita, mi daiquiri en el Floridita”, ha influido en el ánimo de los miles de turistas que en diferentes épocas, han visitado la isla.

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ALOJARSE Y COMER EN LA HABANA

En la ciudad y sus alrededores existe una importante oferta hotelera, pero que de alguna manera esta siendo en parte insuficiente, por lo que muchos viajeros optan por alojarse en casas particulares, una nueva modalidad de alojamiento que esta proliferando en la isla. Esta tendencia, permite al visitante vivir experiencias más cercanas y autenticas.

A la hora de comer, puedes optar por elegir entre las diversas opciones, que ofrecen los restaurantes y cafeterías más convencionales, distribuidos por las más importantes zonas turísticas. pero también puedes probar unos singulares establecimientos conocidos como “paladares” normalmente especializados en comida cubana o italiana. Estos locales casi siempre situados en las afueras del centro tienen su origen en un tipo de hostelería de subsistencia, surgidas en casas de familia.

Venecia

Venecia ó Venezia, construida en el siglo V, por el pueblo Véneto, en el interior de una laguna, con el propósito de permanecer fuera del alcance de las hordas bárbaras, que saqueaban Europa. Es sin lugar a dudas, uno de los asentamientos humanos más emblemáticos y conocidos del planeta.

Y paradójicamente, la ciudad concebida para protegerse de las invasiones de otros pueblos, es ahora, invadida cada día por miles de turistas, que venidos desde los más diversos rincones del mundo, pasean por sus calles intentando atrapar la esencia, ya en ocasiones trasnochada, de este singular enclave del mediterráneo.

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Aunque cualquier momento, es bueno para visitar la ciudad de Venecia, recomendamos no hacerlo en la época veraniega, para evitar así las grandes aglomeraciones de turistas. En esta época, el transito de viajeros que deambulan cámara en ristre, de una lado para otro de la ciudad, llega a ser muy agobiante. Especialmente, en los enclaves más significativos, tales como la Plaza de San Marcos o el puente de Rialto. Esta enorme afluencia de visitantes, esta llegando a ser realmente preocupante, tanto para las estructuras y cimientos de la ciudad, afectados por el paso de los gigantescos cruceros, que surcan el Gran Canal para atracar en el puerto de la ciudad. También los propios habitantes, ven como su vida diaria se complica y agrava con la superpoblación y con el encarecimiento de los productos básicos, que este fenómeno conlleva.

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Si quieres viajar a Venecia, te recomiendo el otoño, ese paso de verano a invierno, una estación en la que podrás descubrir la autentica esencia de la ciudad, disfrutando de sus ambientes de manera más sosegada. Paseando sin prisa ni colas por sus calles y plazas.

Venecia, a pesar de la creciente y constante afluencia de visitantes, sigue ofreciendo, multitud de buenas razones para disfrutar con sus ambientes, arquitectura e historia. Para empezar, encamina tus pasos a los lugares más emblemáticos, tales como la y plaza y Basílica de San Marcos, centro de la vida religiosa y turística. El Palacio Ducal, el puente de los Suspiros ó el Campanile de San Marcos, la torre más alta de la ciudad, desde donde podrás realizar unas interesantes fotos panorámicas del entorno.

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Si tu bolsillo te lo permite, date un paseo en una tradicional góndola por los canales de la ciudad. Si esto no es posible, utiliza los transportes colectivos, conocidos como vaporettos, -una especie de autobuses acuáticos- para y trasladarte por un precio mucho más asequible, de una parte a otra de la ciudad. Tal como lo hacen los propios venecianos.

Callejea por entre las estrechas y laberínticas callejuelas de la ciudad, para descubrir nuevos rincones, plazas y jardines, que alejados de los centros turísticos, permanecen a la espera de ser descubiertos solo por los que se atreven a perderse, entre sus ancestrales calles y canales.

Cuando te sientas cansado, de tanto descubrimiento, acomódate en una de las terrazas con vistas a la laguna y observa como se mecen las embarcaciones a la dorada luz del atardecer, mientras te tomas un café, una buena copa de vino o mejor un Spritz, un refresco con alcohol, tradicional de la zona del Véneto.

¿Porqué nos gusta viajar?

¿Qué nos motiva a viajar? ¿Qué buscamos cuando decidimos desplazarnos a otros lugares, fuera de nuestro entorno habitual? ¿Viajamos por instinto natural o por motivos sociales?
estas y otras muchas cuestiones más, nos surgen cada vez que pretendemos analizar cuales son los motivos que nos impulsan a viajar. En realidad, las causas por las que nos trasladamos hasta otros ambientes y lugares, son muchas y variadas. Desde los tiempos de la prehistoria, el hombre tuvo que desplazarse para sobrevivir, en busca de alimento y cobijo donde resguardarse de las duras condiciones climáticas. En su condición de cazador, debía seguir a las manadas de animales salvajes, durante la migración que estos realizaban, desde las zonas frías hasta las más cálidas del sur. El carácter nómada del hombre, comenzó a experimentar cambios a partir del Neolítico. La revolucionaria introducción de la agricultura y de la cría de animales, contribuyó a que el hombre, dejara de ser cazador y recolector. Convirtiéndose cada vez más y de manera inexorable, en un ser sedentario. Que agrupado en comunidades, comenzó a construir ciudades para protegerse de los ataques, de animales y de otros grupos humanos hostiles.

Este cambio ancestral en la actitud humana, y la hipotética añoranza por la forma de vida perdida, podría ser uno de los factores detonantes, del gusto por el viaje. Según Bruce Chatwin, novelista y escritor de viajes inglés, la vida normal, era la vida nómada y no la vida sedentaria. Afirmaba, “vagabundear, es una característica humana heredada genéticamente de los primates vegetariano, y que la necesidad de una base, proviene de nuestro costado carnívoro”. El hombre moderno -decía- mantiene insatisfecha su curiosidad, porque se ha hecho sedentario.

Afirmaciones como esta, podrían llevarnos a pensar que el gusto por el viaje, tan en auge en nuestra sociedad actual, podría tener su origen en esta necesidad de escapar de la cotidianidad, a la que nos obliga nuestra vida sedentaria. Tratando de encontrar en estos viajes a nuevos y desconocidos destinos, la esencia de nuestro ser. En esta búsqueda constante del alma nómada, el hombre a través de las diferentes épocas de la Historia, ha viajado para explorar y conquistar otras tierras, para intercambiar bienes y cultura con otros pueblos y hasta con fines místicos y religiosos, tales como las peregrinaciones de los musulmanes a la Meca ó los viajes de cristianos a Santiago de Compostela.

Caravana de camellos en el desierto del Thar, India

Se podría decir, que la historia de la humanidad, es la historia de los viajes y de las narraciones de grandes viajeros; Herodoto,Ibn Battuta, Marco Polo, Cristóbal Colón, Magallanes, Elcano, Charles Darwin, Humboldt, Livingstone y Stanley, Amundsen… y así hasta completar una larga lista de viajeros que contribuyeron a mantener viva la llama nómada de la humanidad, con las narraciones y documentaciones de sus aventuras y exploraciones. El viaje -como decía Montaigne– es un “ejercicio útil”, que ensancha la mente y universaliza. No en vano, en el pasado siglo IXX, se promulgaba con verdadera convicción, el concepto de que los “viajes ilustran”.

Vehículos todo terreno, cruzando el desierto de Wadi Rum en Jordania
El cúmulo de experiencias y sensaciones recogidas durante los viajes, produce en los viajeros, una clara necesidad de transmitir sus experiencias, ya sea de manera coloquial o a través de artísticas disciplinas, como literatura, pintura y dibujo, cine o fotografía. Estas expresiones, sin duda han contribuido a fomentar el conocimiento y el deseo de conocer nuevas culturas y paisajes, en la ciudadanía. Tras la revolución industrial, el viaje se popularizó y cada vez más sectores de la sociedad, pudieron disfrutar de esas experiencias, que hasta ese momento eran solo patrimonio de la clase aristocrática. Desde ese momento, la nueva industria del turismo, no ha dejado de crecer. Los actuales medios de transporte comunicación, contribuyen a que las personas se muevan con mucha más facilidad, por la geografía de nuestro planeta. A la vez que el intercambio de experiencias y conocimientos, se expande de manera globalizada.